Dólar blue: luego del máximo, qué puede pasar a fin de año

Dólar blue: luego del máximo, qué puede pasar a fin de año

Ayer cerró a 170 pesos. Como siempre sucede antes de cada elección, el público y las empresas tienden a acentuar dolarización. Se aguarda mayor emisión de pesos en el segundo semestre para financiar al Tesoro. La tasa del plazo fijo en pesos no seduce. ¿Qué puede hacer el gobierno?

Guillermo Laborda

Guillermo Laborda

El dólar blue llegó ayer a 170 pesos, el valor más alto en siete meses y medio. Al finalizar el 2020 se ubicó en $166. Transcurrida ya casi la mitad del 2021, la inflación acumulada en 5 meses es de 21,5% por lo que tranquilamente puede llegar al 25% en el semestre. La cantidad de dinero en circulación aumenta de la mano de la emisión de pesos del BCRA mes a mes. Entonces lo que sorprende no es la reciente suba del dólar blue sino más bien el porqué no se estuvo moviendo en esta primera parte del año.

En primer lugar hay que consignar cómo opera hoy el mercado cambiario. El acceso al tipo de cambio oficial se encuentra restringido casi totalmente con topes a la compra de dólares para ahorro y límites a las personas que lo pueden hacer. Existen restricciones a las empresas que quieran girar dólares al exterior en concepto de utilidades, y también a las que quieran efectuar pagos por importaciones. Del otro lado, se obliga a los exportadores a liquidar los dólares que reciben en un determinado plazo las ventas por las ventas al exterior. Así el dólar oficial se ha vuelto un valor simbólico, administrando el BCRA su ritmo de crecimiento mensual.

El otro mercado en donde se puede acceder a dólares es en la Bolsa de Comercio. Allí se opera el “dólar MEP” que, mediante compra y venta simultánea de bonos, se accede a dólares a ser acreditados en la cuenta en un banco. El “contado con liqui” es una variedad en la que se acreditan los dólares en una cuenta en el exterior del país.

El BCRA interviene en el tipo de cambio oficial, pero también lo hace en la Bolsa vendiendo y comprando alternativamente bonos para mantener su cotización dentro de un rango deseado por el gobierno.

Por último el dólar blue, informal o paralelo, se opera en “cuevas”, pero ha evolucionado hasta hacerse el delivery de billetes de la ansiada moneda norteamericana. Aquí no puede intervenir el BCRA pero sugestivamente a veces aparecen entre los corredores de cambio, los que son una suerte de mayoristas de este mercado, órdenes de venta de algunos agentes con cercanía al gobierno. El miércoles se comentó en la plaza cambiaria la súbita aparición de un vendedor de un millón de dólares billetes en este mercado “blue”.

Ahora bien, ¿qué puede pasar de aquí en adelante? En el segundo semestre reina la escasez de divisas de exportadores. Lo mejor de la soja queda atrás en agosto. Al mismo tiempo, este 2021 está caracterizado por las elecciones legislativas del 14 de noviembre. Es una ley no escrita en la Argentina que, antes de cualquier comicio, las personas y empresas tienden a dolarizarse. Hay cuestiones monetarias también en juego: el déficit fiscal siempre es mayor en la segunda parte del año que en la primera, por ende se aguarda más financiamiento del BCRA al Tesoro emitiendo pesos. El acceso al mercado de crédito del Tesoro es muy limitado y exclusivamente en la plaza local. El ahorrista argentino en paralelo no se ve incentivado a mantenerse en pesos: la tasa de interés de un plazo fijo es de alrededor del 35% anual, muy por debajo de la inflación esperada de 50% en 12 meses.

Conclusión: la clásica batalla por contener al dólar recién comienza. El gobierno hará todo lo que tenga a mano para controlarlo antes de las elecciones de noviembre. Puede hacerlo en el dólar oficial, y eventualmente en el “dólar MEP” y “contado con liqui” en la Bolsa. En el “blue” es más complejo. Todo dependerá de si el público desarma en montos significativos los plazos fijos y se vuelca a las dolarizaciones existentes a mano. Así está planteado el campo de batalla.

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