Cómo comprar y vender acciones en el momento justo

Cómo comprar y vender acciones en el momento justo

Charles Dow estudió los precios y tendencias de los activos. Y concluyó que ellos se mueven según seis principios que nos indican los momentos oportunos para comprarlos o venderlos.

Inversor Global

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Por Bruno Perinelli

Una de las claves de toda estrategia de trading rentable es su oportunismo. Esa habilidad para detectar el momento o la fase del ciclo de mercado en que estamos parados que nos indica qué tenemos que hacer con nuestras acciones. ¿Compramos o vendemos?

Para eso, primero tenemos que preguntarnos: esta acción, ¿está al inicio, al medio o al final de un tramo alcista? Si viene cayendo desde hace un tiempo, ¿conviene comprarla ahora? ¿O es preferible esperar un tiempo porque puede estirar la caída?

Quién fue Charles Dow

Charles Henry Dow (1851–1902) fue un periodista y economista estadounidense considerado uno de los pioneros en el análisis técnico de los mercados financieros. En la segunda mitad del siglo XIX dedicó su carrera al estudio de los movimientos de precio y sus tendencias y volcó sus conocimientos en 255 editoriales publicadas en el Wall Street Journal, que luego fueron recopiladas para darle forma a lo que se conoce como La Teoría de Dow.

La Teoría de Dow

Siguiendo los precios de cierre de cada jornada, la Teoría de Dow se sustenta en cinco puntos principales que fijan las bases de lo que hoy conocemos como análisis técnico:

1) Los precios nos reflejan toda la información disponible. Es decir, los inversores procesan toda la información que tienen sobre los activos, y en base a ella, compran o venden e inciden sobre sus cotizaciones.

2) Los precios se mueven dentro de tres tendencias:

  • La primaria, que dura más de un año y es la principal dirección del mercado.
  • La secundaria. De duración más corta (semanas o meses).
  • La menor. Se mueve dentro de la secundaria en sentido contrario a esta última. Dura menos de 3 semanas. En este punto, lo importante es distinguir que los tres tipos de tendencia coincidan y sean favorables con nuestro plan de trading al momento de iniciar una operación. Si queremos ganar con la suba de una acción, lo más aconsejable es comprarla cuando tanto la tendencia primaria como la secundaria son ascendentes y la menor está a punto de revertir al alza.

3) Las tendencias se desarrollan en tres fases bien diferenciadas: la de acumulación, la de participación y la de distribución. La fase de acumulación comienza con la compra de los inversores con mayor información, cuando deducen que el mercado asimiló e incorporó todos los eventos negativos posibles. Generalmente se trata de grandes bancos, fondos de inversión y demás inversores institucionales (los llamados “peces gordos”).

La fase de participación se inicia una vez que se confirma que la tendencia pasa de ser bajista a alcista. Ahí es cuando los inversores minoristas, que seguimos la tendencia, nos incorporamos al mercado. Los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que ocurren eventos positivos que le dan sustentos a la suba.

Por último, la fase de distribución ocurre en medio de la masificación de los eventos positivos sobre la economía. En los diarios lees sobre los récords históricos de la bolsa; te subes a un taxi y el conductor te habla de la acción que está de moda; escuchas en la fila del supermercado que es el momento de invertir en Bolsa. En esos momentos, el aumento de precios puede manifestarse de dos formas.

Puede que suba, pero más lentamente, sin tanta fuerza como antes. O puede acelerar su ritmo hacia un movimiento alcista final, cuando el mercado se encuentra eufórico con los acontecimientos. Es en esta fase cuando los peces gordos que compraron en la fase de acumulación empiezan a vender para tomar ganancias.

4) El volumen aumenta en la dirección de la tendencia

La cantidad de papeles operados debe aumentar cuando el precio se mueve en el sentido de la tendencia y disminuir cuando el precio corrige. Es decir, en una tendencia alcista, cuando los precios suben el volumen aumenta, y baja cuando los precios disminuyen. Mientras que, en una tendencia bajista, la cantidad de activos tranzados aumenta con la caída de los precios y desciende con la suba correctiva.

Detrás de este principio está la noción de “pelea” constante en el mercado entre las fuerzas compradoras y vendedoras.

Por ejemplo, si una acción en particular es muy demandada y poco ofrecida, el precio tiende a subir. Aquellos que quieren comprar empujan el precio hacia arriba para conseguir todas las acciones que desean porque entienden que el precio puede seguir subiendo. Mientras que, algunos de los que quieren vender las acciones aceptan hacerlo a precios mayores ya que entienden que la acción no va a seguir subiendo. Y otros que, en principio pensaban en venderla, retiran las acciones de la oferta a la espera de que los precios aumenten para concretar la venta.

Esta información es transmitida a todo el mercado. A medida que ocurre la suba, más operadores se convencen de que la acción va a seguir en alza. Los que estaban esperando precios más bajos para comprar aceptan pagar valores más altos por miedo a perderse el rally.

La tendencia alcista gana velocidad a medida que el mercado registra esos cambios de parecer entre los inversores que pasan de una posición “vendida”, es decir, de pensar que el precio va a bajar, a una “comprada”, que espera una mejora del precio.

5) La tendencia está vigente hasta que se rompe

Una tendencia alcista pasa a ser bajista, cuando el precio quiebra el canal alcista por el que transitaba y deja de alcanzar máximos y mínimos crecientes o cada vez más altos, para marcar mínimos y máximos decrecientes o cada vez más bajos.

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