El detrás de escena de la cumbre en Roma y un fuerte respaldo a Guzmán

El detrás de escena de la cumbre en Roma y un fuerte respaldo a Guzmán

Sintonía entre Alberto Fernández y Kristalina en Roma. Aval a Martín Guzmán. Ahora, todos miran al Senado. Inflación de 40% (piso) para el año. Pocas multinacionales argentinas.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Que se habló en Roma 

Un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a 10 años con dos capítulos que podrían convertir a la eventual Carta de Intención con el organismo, como políticamente aceptables para todo el oficialismo. El primero es que los plazos para comenzar el pago de intereses y liquidaciones están previstos para 2026. Pero pueden ser renegociados y renovados, más allá de los 10 años del acuerdo de Facilidades Extendidas que se alcance. Incluso podrían pagarse ese año y los sucesivos, unos u$s2.000 millones para ir reduciendo el capital de deuda.

El segundo capítulo, es que el programa que se acordaría con el FMI no implicaría ajustes fiscales obligatorios y se aceptarían desde Washington las recetas económicas elaboradas internamente. El compromiso local es que en tres ejercicios el país llegará al equilibrio fiscal. Por otro lado, se incluiría una cláusula que mencione específicamente que de modificarse el estatuto orgánico del FMI en el futuro incluyendo plazos de acuerdos de Facilidades Extendidas a más de 10 años; automáticamente se le apliquen a la Argentina. Y otra cláusula que indique que en el momento de comenzar las liquidaciones a los 4,5 años de iniciado el acuerdo, el FMI refinancie los pagos de manera automática.

Estos son las condiciones que el presidente Alberto Fernández y la titular del FMI Kristalina Georgieva hablaron ayer en Roma, sobre el eventual acuerdo que en el mediano largo plazo podrían cerrar Argentina y el organismo para pagar los U$S 44.500 millones que se le deben al organismo. Esto incluiría además el refinanciamiento de los vencimientos de este año con el FMI, que llegan a los U$S 2.600 millones que deben liquidarse en septiembre y diciembre. En definitiva, se tratan de los capítulos que Martín Guzmán habló con la gente del FMI y los ministros de Economía de Europa en abril pasado, y que el ministerio de Economía diseñó como los lineamientos básicos del acuerdo que el país podría firmar con el FMI. Sintetizando; Alberto Fernández avaló a su ministro de Economía Martín Guzmán. Y de una manera seria y profunda.

Las negociaciones en Buenos Aires 

Se sabe que Argentina no puede ofrecer más que lo hablado hoy en Roma. Ni el FMI aceptar menos. Quedó claro que se trata además de la propuesta oficial, explícita tanto por el Presidente como por el ministro. Esto encaminaría la posibilidad de un acuerdo con el organismo. Sólo quedaría una incógnita no menor por solucionar: si el ala dura del kirchnerismo aceptaría las condiciones y avalaría en el Congreso, comenzando por el Senado, el acuerdo hablado en Roma. Por ahora no hay indicios públicos sobre la aceptación y la seguridad que hubiera votos positivos en los bloques oficialistas de Senado y Diputados. Será el tema a seguir. Especialmente en las redes sociales de los legisladores cercanos a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el diputado Máximo Kirchner.

Inflación, qué pasará hacia delante 

El dato de inflación de abril 2021 no sorprendió. El dato de 4,1%, además de alto, fue el esperado. Ahora se acumula un 17,6% en el primer cuatrimestre del año, un peligroso 62,5% anualizado y 46,3% en los últimos doce meses; lo que a su vez representa el  valor más alto desde abril del año pasado cuando empezó la cuarentena. Si bien este número representa una desaceleración de 0,7 puntos porcentuales con respecto de marzo 2021, cuando la inflación había sido de 4,8%, y está en línea con el promedio mensual del último semestre (4%), el resultado preocupa.

Los privados ya comenzaron con sus proyecciones para el resto del año. El primero en detenerse en el análisis fue Ecolatina, que en su informe publicado ayer afirma que "proyectamos que la inflación rondará 45% en 2021 (+9 p.p. en relación con el acumulado del año pasado)". Según la consultora, "para que esto se cumpla, la suba de precios debería promediar 2,7% entre mayo y diciembre, un valor difícil de alcanzar con este arranque, pero no imposible considerando que el dólar oficial seguiría planchado y en “modo electoral”, a la vez que ni las tarifas de servicios públicos ni los salarios crecerían sustancialmente este año. A la vez, con esta proyección, la inflación terminaría cerca de los niveles de 2018 y 2019; sin embargo, más allá del valor agregado, la situación será más preocupante: mientras que en ese entonces se corregían precios relativos -dólar y tarifas-, en este contexto se están acumulando atrasos, que, posiblemente, dejarán a la inflación por encima de 40% también en 2022". 

Si se cumplieran los pronósticos de Ecolatina, la principal consecuencia a observar es que los acuerdos paritarios definidos en las últimas semanas, y que promedian un 35% de incrementos de salarios anualizados, quedarían desactualizados hacia el comienzo del segundo semestre; lo que derivaría en mayores presiones de apertura de negociaciones hacia fin de año. Políticamente, el peor escenario que podría enfrentar el gobierno, es que las mayores presiones sobre la reapertura de paritarias se den en octubre, mes electoral donde la coalición oficial se jugará su mayoría parlamentaria.

Argentina, con pocas multinacionales 

Una de las maneras de computar el poderío económico de un país, es a través del valor de inversión en el exterior de sus empresas privadas. Es lo que determina el tamaño y capacidad de sus multinacionales. Esto es, compañías privadas con capacidad de invertir fuera de su territorio. El último informe elaborado por el especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo muestra que Argentina tiene un nivel muy bajo en el indicador; incluso al comparar con los países de la propia región. Según los datos que plantea el economista, con datos que incluyen hasta el 2019, las empresas brasileñas han invertido fuera de su país (hasta 2019 inclusive) 223.000 millones de dólares (stock total); una cifra parecida a la que han invertido empresas mexicanas, que lo hicieron en 230.000 millones de dólares.

Las de Chile lo han hecho en 131.000 millones de dólares mientras las de Colombia en 63.000 millones. Las de Argentina, en tanto, -según datos de UNCTAD- lo han hecho en solo 43.000 millones de dólares. La inversión extranjera emisiva de empresas argentinas alcanza solo al 5,6% de la que se computa como proveniente de todos los países latinoamericanos sumados (la suma regional es 762.000 millones de dólares).

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