Los impagos comerciales crecerán hasta finales de 2022

Los impagos comerciales crecerán hasta finales de 2022

Según la empresa española de cobro de deudas Cobratis, los impagos no se estabilizarán hasta esa fecha

MDZ Dinero

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Los impagos comerciales representan una medida muy precisa del estado económico de un país. Si este tipo de deuda se incrementa afecta a todos los indicadores económicos y a la salud financiera de todo un país. Desafortunadamente, estos impagos no han parado de crecer en España en los últimos años. Una situación que, según análisis de Cobratis, una de las mayores compañías especializadas en el cobro de deudas de nuestro país, se ha agravado con la pandemia.

Los impagos comerciales en España

Según datos de Cobratis, la ligera bajada del índice de impagos empresariales en 2018 no se consolidó en el año siguiente. En 2019, los impagos comerciales ascendieron en torno al 3%, destacando los impagos comprendidos entre 300 y 3.000 euros como las deudas más reclamadas. No obstante, las deudas recobradas sí ofrecieron cifras positivas, al aumentar un 6% frente al año anterior.

En lo que respecta a 2020, la tendencia al alza se confirmó con un aumento del 16% en el segundo trimestre respecto al mismo período del año anterior. En ello influyó de forma decisiva la situación excepcional vivida con los confinamientos domiciliarios y perimetrales y las medidas de prevención implantadas por parte de las autoridades para tratar de frenar la expansión del coronavirus. En este panorama, muchas pequeñas empresas se vieron abocadas a ERTES y otras a echar el cierre de forma definitiva, con consecuencias muy negativas para la economía del país.

Los vaticinios no son positivos en el año actual y numerosas compañías se verán obligadas a reclamar facturas impagadas. Para hacer frente a la morosidad empresarial, muchas entidades han decidido recurrir a los servicios de empresas de recobro especializadas como Cobratis.

El funcionamiento de las compañías de cobro de deudas

Cobratis es la empresa líder de nuestro país en el cobro de deudas comerciales, trabajando tanto para empresas como profesionales, propietarios y comunidades de vecinos. Tienen una experiencia de más de 15 años en el cobro de deudas y cuentan con un amplio equipo de abogados especializados para llevar a cabo con éxito su trabajo.

Emplean una plataforma low-cost muy efectiva e intuitiva que facilita de forma online el cobro de las deudas. Este proceso de cobro es rápido, seguro y confidencial.

El primer objetivo de estas compañías es lograr el cobro de las deudas de forma amistosa, aunque, en casos extremos, puede ser finalmente necesario acudir a la vía judicial.

La fase amistosa es un procedimiento extrajudicial que incluye ofrecer 20 días hábiles al moroso para satisfacer la deuda. El departamento jurídico de la compañía de recobro informa al moroso sobre las acciones que serán llevadas a cabo si no satisface su deuda. Además, le es explicada la responsabilidad civil en la que incurre al tener dicho impago.  En la mayor parte de los casos no es necesario acudir al proceso judicial y la deuda es recuperada en esta etapa inicial.

Para cobrar cualquier deuda es imprescindible conocer una serie de datos del deudor, que incluyen su dirección dentro de España, NIF o CIF si se trata de una empresa y un número de teléfono.

Tanto Cobratis como el resto de las entidades que ofrecen esta clase de servicios de forma legal respetan las normas de conducta dictadas por la Asociación Nacionales de Entidades de Gestión de Cobro de España, ANGECO. Esta Asociación reúne a 56 empresas del sector. ANGECO trata de velar por una elevada calidad, buenas prácticas y contrastado nivel profesional de todos sus asociados.

Los tipos de deudas comerciales más comunes

Las entidades de recobro de deuda reclaman una gran variedad de impagos, desde facturas, deudas por contratos o impagos de comunidades hasta alquileres no satisfechos.

La deuda ha de tener, como máximo, 5 años de antigüedad, como estipula la última reforma de Ley de 2020.

Los impagos de facturas más habituales son:

  • Saldo insuficiente. Es la situación más común en la devolución de recibos de los bancos. Según datos de Cobratis, uno de cada cinco impagos en recibos bancarios se debe a falta de liquidez o de tesorería del cliente.
  • Disconformidad en el importe. Es también una situación muy frecuente. El cliente no está conforme con el saldo de la factura y decide no pagar. No atender este pago puede tener consecuencias muy negativas para la actividad mercantil del afectado.
  • Cuotas impagadas de comunidad. En las comunidades de propietarios es muy habitual que algunos vecinos no paguen las cuotas que les corresponden de los gastos comunes. La mejor solución es tratar de llegar a un acuerdo del pago de la deuda de forma aplazada. Si la reclamación amistosa no es posible, la Junta de Vecinos, reunida a tal efecto, ha de aprobar la adopción de acciones judiciales contra los morosos.
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