El simple dato que muestra con qué poco se es clase alta en la Argentina

El simple dato que muestra con qué poco se es clase alta en la Argentina

Años de empobrecimiento han llevado a creer que tener una propiedad o poder viajar es signo de riqueza en la Argentina. Así lo confirma la reacción de mucha gente ante un caso expuesto en una red social. Los datos estadísticos avalan esa percepción, aunque en otros países se vea diferente.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

Las sucesivas crisis económicas han provocado el empobrecimiento de la población. Esto generó que la percepción social de los argentinos haya cambiado radicalmente respecto a la que existe en otros países e, incluso, a la que tienen quienes emigraron y contrastan la realidad local con los patrones que se tiene en el exterior. Un simple caso expuesto en la redes sociales y las respuestas que ha recibido confirma que, para muchos, para ser rico hoy en la Argentina es suficiente tener un bien o poder viajar

El ejemplo en cuestión, comentado en Twitter, apuntaba a cuestionar el programa PreViaje, lanzado por el Gobierno nacional, en el que se subsidia a turistas para destinos dentro del país y su utilización por personas de nivel social alto. Sin embargo, lo que generó más polémica fue la clasificación social.

El disparador era el de una familia tipo que planeaba viajar a Disney, en marzo, y a Europa, en septiembre. Los pasajes para Orlando fueron sacados en los últimos días, mientras que los tickets para el viejo continente habían sido comprados a fines del 2019, pero no utilizados por la pandemia.

Antes de estos dos viajes, tienen previsto pasar fin de año en Villa La Angostura y, en febrero, una semana en Pinamar. Estos dos últimos destinos, a través de PreViaje. En el tuit se clasificaba a esta familia como de “clase media alta”. La reacción de los lectores no se centró en lógica de un subsidio para sectores que tienen un poder adquisitivo importante, sino en la clasificación social del grupo. 

“Son clase alta”, “eso no es clase media”, “¿clase media? Son ricos”, fueron muchas de las respuestas más comunes. Otras, planteaban una visión diferente: “en cualquier país normal, son clase media”, “son clase media, pero acá son alta”, “si trabajan los dos, son laburantes, lo pueden hacer”, decían. 

Los cruces entre unos y otros fueron subiendo de temperatura. Después de ese tuit, se aclararon algunos detalles, para sumar información al debate. Por ejemplo, que el matrimonio era de dos profesionales (contadora y economista) y los pasajes de Estados Unidos fueron comprados en 2019, por lo que el desembolso no se realizó todo junto.

Para más datos, esta familia tiene un departamento de cuatro ambientes en el barrio porteño de Belgrano como única propiedad y un auto. Pese a esta descripción, cientos de personas mantuvieron su visión de que no pertenecían a la clase media, ni siquiera en su nivel más alto. Eran un claro ejemplo de clase alta o “ricos”.

Algunos argentinos que viven en el exterior puntualizaron que, en países desarrollados, tener una propiedad, un auto y viajar todos los años, se es clase media. La discusión lo que muestra es que la Argentina no sólo está devaluada monetariamente sino también socialmente. El constante derrumbe económico hace que mucha gente se haya acostumbrado a creer que la posesión de un inmueble y poder consumir en rubros que no sean los imprescindibles para la subsistencia ya ubica a esa parte de la población en “exclusivos”.

Las estadísticas oficiales así lo confirman. Hasta fines del 2020, un hogar con un ingreso neto mensual de más de $250.000 lo ubicaba en el 5% del nivel más alto social, en la categoría ABC1 o clase alta. Actualizado ese monto a hoy, con cerca de 40% de inflación en 10 meses, el ingreso familiar partiría de $350.000.

La clase media alta, en diciembre, partía de $120.000, unos $168.000, como ingresos del hogar. Esto representa al 17% de la población. Con estos números, las familias que sumen hoy ingresos por arriba de $168.000, un 22% de los argentinos, son considerados clase media alta o alta.

Estos datos confirman la presunción, de quienes ubicaron a la familia del ejemplo de la red social en esa categoría, que se trata de integrantes de clase alta. Eso no quiere decir que quienes piensan lo contrario estén equivocados, ya que su análisis se basa en patrones normales y no alterados como en la Argentina.

Difícilmente, quienes ganen menos que eso estén en condiciones de comprar pasajes al exterior, a la vez, y vacacionar en el país, aún con la ayuda del PreViaje. Con niveles de ingreso por debajo de esa franja, todo el consumo debe estar destinado a gastos básicos como alimentación, indumentaria, pagos de servicios y, hasta salud o educación, en algunos casos. Pueden llegar a ser propietarios si recibieron alguna ayuda familiar o pudieron acceder a la compra de una vivienda en otros tiempos.

Para tener una idea, con un ingreso familiar de menos de $63.000 se es pobre en la Argentina, lo que demuestra la escasa brecha que existe para ser “ricos”.

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