Construcción: caen los grandes, las pymes tienen un plan
Los pequeños y medianos empresarios de la construcción vivieron durante los últimos años, en buena medida, en los alrededores de la distribución de las grandes tajadas de obra pública, además de sus emprendimientos, auqellos que pudieron desarrollarlos.
Tras el kirchnerismo y todo lo que está saliendo a la luz en torno al "club de la obra pública", aparecieron desperdigadas numerosas nuevas asociaciones de empresarios, algunas de cuyas compañías no eran más que un director técnico y cinco obreros, tratando de sobrevivir. También se generaron otras más grandes. La angurria de los gigantes dejó cosas sin quién las hiciera: escuelas, barrios, centros de salud y tuvieron que aparecer nuevos emprendedores.
Vivieron el boom reciente, que generó prácticamente "desocupación cero", según lo declaró en noviembre el propio sector sindical, esquivo siempre a los elogios, como es la Uocra, pero las obras se van terminando y vuelve la incertidumbre. Sucede que frente a la crisis económica hay que achicar lo que el Estado gasta y lo más rápido y fácil es la construcción.
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Pero siempre hay quien tira y quien afloja. Los pequeños y medianos creen que hay zonas del país con tantos electores que tienen más suerte: allí no se recortará -especulan- tanto como en otras regiones. El ímpetu adquirido por obras públicas chicas que solucionan problemas cotidianos, además de las soluciones a la infraestructura que la corrupción dejó a medio realizar o sin hacer, son otra faceta del problema.
Reunidos en su nombre: que no decaiga la obra pública
Por eso, este fin de semana decidieron reunirse en Posadas, la capital de Misiones, junto a pymes de toda índole, para planear un nuevo encuentro, en noviembre en Mendoza.
Allí se diferenciaron, básicamente, de las angurrientas: queremos más transparencia porque nos beneficia, pero necesitamos que no se frene el plan de obras, dijeron más o menos, sin ser textuales estas palabras.
El Tercer Foro de las Pymes Constructoras escuchó quejas y aplausos, pero sobre todo, los sobrevoló la preocupación. El presidente de la Confederación de Pymes Constructoras, Daniel Mafud, dudó de las estadísticas que hablan de 420 mil trabajadores formales en el sector porque -según los cálculos- la caída del empleo formal está en el orden de los 300 mil puestos de trabajo.
Con qué quedarse en tiempos de crisis
El acento de los constructores -a quienes sondeó MDZ- está en "no romper las expectativas creadas". Hay obras que se terminan y hay dudas sobre el reinicio de otras. Además lo dicen con todas las letras: "Hay obras que dan trabajo y multiplican los beneficios a múltiples proveedores, grandes, medianos y pequeños, y otras que tienen un club fijo permanente". Se refieren a las viviendas, su apuesta principal. En el país, valoraron que en Mendoza haya un plan propio que falta en otros lugares.
Mafud dijo en sus declaraciones a la prensa misionera que en el primer año un gobierno hace promesas y genera expectativas, en el segundo año "se duda un poco que se concreten" y en el tercer año crece la alarma cuando el Observatorio Social de la Universidad Católica dice que 1 millón 500 mil personas caerán bajo la línea de pobreza.
Y se enfocó en cuál obra pública es la que moviliza, además de la que "hace falta": admitió que las grandes obras de infraestructura son necesarias pero apenas suponen un 10% de esa inversión en la generación de empleo, mientras que las obras de arquitectura y desarrollo urbano lo hacen en un 50-60 por ciento. Por eso este sector propuso ralentizar las grandes obras (no detenerlas) y en ese nuevo promover las obras de vivienda, mediante un nuevo sistema de participación público privada.
Las 16 nuevas verdades de la obra pública
Estos son los puntos con los que los constructores pyme cerraron su encuentro. Allí radica el tuétano de su momento histórico: asumir un rol productivo en medio del escándalo que cubre a los más grandes del rubro. Y, posiblemente, marcar un nuevo camino:
1- Garantizar inversión en infraestructura social equitativa según cada región.
2- El lanzamiento de un plan nacional de viviendas mediante el subsidio a la oferta.
3- Que se mejore el acceso al financiamiento de las Pymes constructoras mediante un fondo de garantía.
4- Que no se tome como primera variable de ajuste a la obra pública sino que se la vea como inversión que generará un crecimiento del empleo, la actividad económica y el aumento del ingreso fiscal.
5- Que haya un criterio federal en la redistribución de obras para evitar concentración.
6- Que una parte de las grandes obras de infraestructura se deriven a obras de arquitectura de viviendas e infraestructura social.
7- Que se construya un plan de contingencia que garantice sustentabilidad de la mano de obra de la construcción.
8- Garantizar obras a escala de las Pymes cubriendo las necesidades básicas de provisión de vivienda, agua, salud y educación.
9- Que se garantice en las licitaciones nacionales la participación directa de las Pymes constructoras locales en obras de infraestructura social.
10- Garantizar una metodología ética de control fiscal en el sistema de créditos individuales del PROCREAR.
11- Profundizar las medidas tendientes a eliminar del presupuesto Nacional subsidios a servicios responsabilizando a las jurisdicciones correspondientes y, de esta manera, liberar esos recursos para inversiones de obras con el objetivo de expandir servicios básicos.
12- Que se elabore una agenda de trabajo conjunto del sector público y privado a corto, mediano y largo plazo.
13- La construcción es la actividad con mayor incidencia de mano de obra en relación a otras industrias de la economía en las provincias del norte.
14- La construcción, a través de las Pymes, es la herramienta más eficaz para contrarrestar situaciones recesivas de la economía.
15- El trabajo de las Pymes constructoras contribuye al cumplimiento de uno de los objetivos del gobierno que es la pobreza cero, por medio de la generación genuina de puestos de trabajo.
16- De aquí al 2030 asegurar el acceso a todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles y mejorar los barrios marginales, por medio de obras de infraestructura y mejoramiento de la vivienda.