Bajar los precios para paliar la caída del consumo
En un escenario de crecidas inflacionarias hay quienes entienden que bajando sus precios, o haciéndolos más competitivos, pueden ganar en cantidad de clientes y hacer una diferencia en el volumen de venta. Si bien los empresarios afirman que el consumo está retraído, los que tienen posibilidad de bajar márgenes de ganancias sin salir perdiendo son los grandes ganadores de la crisis.
El Centro de Economía Regional y Experimental (CERX) estimó que el 44,7% de las familias no llega con los gastos del hogar y que el 34,7% siente que su bienestar económico se deterioró con respecto al año anterior.
Y a nivel provincial, la Federación Económica evaluó una caída en las ventas minoristas del 6,89% (y de un 3,23% en alimentos y bebidas). Los empresarios agrupados en la FEM esperan que el gobierno logre contener la inflación y "bajarla a un dígito" para ver un repunte en las ventas a partir de julio.
Con una inflación acumulada del 34% y aumentos salariales de alrededor del 25%, la caída del poder adquisitivo está a la vista y se hizo sentir en las listas de compras. La marca dejó de ser prioridad y muchos empezaron a mirar más los precios.
Es por eso que desde hace ya bastante tiempo -la inflación no es una novedad de la actual administración, aunque si se ha acelerado-las filas en las grandes cadenas de supermercados emigraron hacia los mayoristas y mercados cooperativos. Así, se puede ver en hipermayoristas, que las cajas reservadas para consumidores finales son incluso más largas que las destinadas a propietarios de comercios.
La razón es simple y conocida por todos, los ahorros son significativos, por ejemplo: Mientras que en los hipermercados un litro de leche larga vida puede llegar a costar hasta $18, en los mayoristas se encuentran productos similares, aunque de distintas marcas, por entre $10 y $13.
Lo mismo sucede en los supermercados de barrio de la cadena Átomo, en donde se ha visto un incremento de consumidores, aunque una retracción en la cantidad de productos que llevan por grupo familiar.
Línea de caja de un supermercado Átomo el sábado 30 de abril.
En este sentido uno de los dueños de la cadena, José Millán, explicó: "Nos ayuda un poco cuando la gente busca precios y nosotros estamos cada día más abocados a eso".
El empresario aseguró que cada día están más abocados a los precios: "todos los días hacemos esfuerzos para poder estar más económicos, hacemos balances con los proveedores, tratamos de bajar márgenes y en donde podemos bajar un centavo, lo bajamos", dijo.
Millán comentó que igualmente "el consumo está retraído" y que han notado bajas, pero estimó que a las grandes cadenas de supermercado "les ha afectado bastante más".