El dólar se vuelve a escapar más allá de los $14
El mercado marginal del dólar se le volvió a escapar de las manos al Gobierno en una pulseada cada vez más fuerte con sectores financieros, retroalimentada por el año electoral.
La brecha entre el tipo de cambio oficial ($9,16) y el paralelo (14,22) ya supera el 55,2%, y amenaza convertirse en una pesadilla para las expectativas del equipo económico, que intentaba instalar en los mercados la idea de que el problema cambiario estaba superado.
Bastó que la presidenta Cristina Fernández designara a Carlos Zannini como compañero de fórmula de Daniel Scioli para que los financistas hicieran una lectura unívoca: "Habrá cepo cambiario para rato, el dólar blue llegó para quedarse".
La interpretación encierra también el dato de que quienes toman decisiones económicas empiezan a convencerse de que Scioli será el próximo presidente y las restricciones tendrán larga vida por la influencia que tendrá el ultrakirchnerismo en su potencial gobierno. Para complicar aún más los planes de Axel Kicillof-Alejandro Vanoli, el fiscal antilavado Carlos Gonella quiso desbaratar por la vía judicial la operatoria de "contado con liquidación", el atajo que los grandes jugadores del mercado encontraron para seguir fugando divisas.
Gonella -supuestamente por sugerencia de la Casa Rosada- hizo una presentación para que la Corte Suprema declarara ilegal la operatoria, a pesar de que Vanoli desmentía que se buscara terminar con ese mecanismo que está ayudando a desangrar las reservas. El máximo tribunal ni siquiera aceptó tratar la presentación, y en forma indirecta le dio una mano al Gobierno, porque operadores del mercado arriesgan que si se prohíbe el contado con liqui, el dólar blue podría dispararse a niveles estratosféricos.
Para completar un panorama oscuro en materia cambiaria, el dólar ahorro -otra de las vías de escape para fugar reservas- se encamina a cerrar julio en un nuevo récord. En los mercados algunos se preguntan qué hará el gobierno para frenar la escalada cambiaria, aunque hay otras opiniones más temerarias. Son los que aseguran que, tras hacer operativos casi a diario, desplegar gendarmes por la city, clausurar casas de cambio de renombre y amenazar con medidas represivas aún más contundentes, el gobierno se está quedando sin herramientas para combatir al mercado paralelo.
Esto plantea un desafío para la futura administración si aspira a recuperar los niveles de inversión que requiere la Argentina para salir del amesetamiento en que se encuentra. Y así se va instalando el convencimiento de que los dólares del extranjero seguirán siendo escasos mientras se mantengan las restricciones cambiarias.