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Informe dice que el ajuste de la AUH no preserva el poder de compra

La consultora Ecolatina sostiene que en época inflacionaria lo propuesto por CFK resulta insuficiente.
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El proyecto de ley para la actualización automática de la Asignación Universal por Hijo, por Embarazo, y Familiares, bajo la fórmula de movilidad con la que se ajustan las jubilaciones "es una buena noticia" pero este mecanismo "no preserva el poder de compra" del beneficio "en momentos de aceleración" inflacionaria, advirtió un informe de Ecolatina.

"Debe entenderse como una buena noticia el anuncio del proyecto de ley por el cual el valor de estos beneficios sociales se actualice de forma automática por medio de un sistema de indexación igual al utilizado por los haberes previsionales (el cual depende de los ingresos de la ANSES y el índice de salarios elaborado por INDEC). No obstante, la experiencia reciente con respecto a este sistema muestra algunos inconvenientes de cara al futuro", planteó.

Al respecto, la consultora sostuvo que "el primer punto es que este mecanismo de indexación no preserva el poder de compra en momentos de aceleración o desaceleración de la inflación".

Ecolatina consideró que "el haber mínimo jubilatorio en términos reales durante 2014 es una buena muestra de este inconveniente".

Al respecto, indicó que en 2014 "la inflación se aceleró abruptamente luego de la devaluación de enero" mientras que "los haberes sufrieron un aumento nominal que los cubrió de la inflación del semestre pasado, pero no la existente en ese momento". "De esta manera, su poder de compra se resintió y logró recuperarse (sólo de forma parcial) a principios de este año (momento de desaceleración de la inflación). Es decir, en momentos de aceleración de la inflación el poder de compra cae y, análogamente, en momentos de desaceleración sube, dejando descubiertos a sus beneficiarios", destacó.

Además, la consultora evaluó que "existen inconvenientes al atar el valor de la AUH a un índice que depende de salarios e ingresos fiscales en un contexto de cambio en precios relativos tan intenso como el argentino". "Si aceptamos que el objetivo principal de la prestación es brindar a sus beneficiarios el acceso a una canasta alimentaria (CBA), es lógico pensar que la prestación debe estar atada al precio de los alimentos, teniendo en cuenta que la evolución de los salarios y los ingresos fiscales suele ser distinta a la de éstos", razonó.

En este sentido, precisó que "en 2014 la CBA llegó a aumentar 50% mientras que la suba del nivel general de precios rozaba a 40% y los salarios trepaban 30%".

"No tener en cuenta esto en la institucionalización de los aumentos de la prestación también deja en una situación de incertidumbre a los beneficiarios del plan", afirmó.

En este marco, Ecolatina remarcó que "la intervención del INDEC es el principal escollo a la utilización de esta metodología".

"Es imposible ajustar la AUH a la evolución de la línea de indigencia porque actualmente no es calculada por INDEC y fue subestimada durante muchos años (2007-2013)", concluyó.