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Crisis coyuntural y estructural: Mendoza "Casa Rosada dependiente"

¿Por qué llegamos a la situación en la que está la provincia sobre el final de mandato de Francisco Pérez? Las respuestas del economista Gustavo Reyes.

Superficie y fondo: la crisis de Mendoza no pasa solamente por un "mal momento". MDZ buscó a los especialistas para lograr un análisis más a fondo de lo que pasa y encontrar los porqué.

El economista Gustavo Reyes habló con los periodistas Mauricio Llaver y Cristina Rodríguez en el "After Office" de MDZ Radio:

¿Mendoza qué representa en el contexto nacional, desde lo económico?

- Históricamente ha sido cercana al 4% de toda la economía nacional, es decir, no es muy importante. Es más o menos, la cuarta provincia, pero sólo representa ese porcentaje. Pero la producción de Mendoza, muy asociada a los mercados nacionales, depende muchísimo de las políticas nacional, especialmente de lo que pasa con el cambio. Cada vez que el dólar está alto, la economía mendocina vuela, porque a estos sectores les va bien y el peso de estos sectores en Mendoza es más importante que el promedio nacional. Pero desde 2010 el dólar está bajo, por tanto, a la economía mendocina le está yendo peor que a la nacional.

¿No hay además una exacerbación del centralismo?

- Hay poco federalismo, problemas graves de centralización y cosas muy concretas con distribución de impuesto y de gastos. Además, muchas cosas se tienen que hacer y tienen menos costos en Buenos Aires que en las provincias, lo que para Mendoza representa una desventaja importante. Mucho de lo que se exporta en Mendoza tiene que salir por los puertos y hay enormes costos de ineficiencia. Siempre llama la atención que es más caro llevar la producción de acá a Buenos Aires que de Buenos Aires a Europa. Parece una locura. Vivir en Mendoza tiene costos muy diferentes a vivir en Capital Federal y las ventas que pueden hacer los empresarios en Mendoza también son escalas muy diferentes. Sin embargo, como las paritarias son nacionales, se tienen que pagar sueldos parecidos. Hay mucho que hacer en esa tarea.

También hay mucha tarea dentro de Mendoza, no sólo con las finanzas públicas, también con lo privado: Mejorar costos, ayudarlos, hacerlos más eficientes. 

Hay una gran deuda en Mendoza con la política económica, hay que armonizarla también con la política impositiva.

¿Cuáles son los pro y contra de un propio banco?

- La experiencia de bancos provinciales en Mendoza, no es buena. El gran problema de los bancos provinciales estatales es que son una tentación enorme para el sector político de decidir sobre fondos que son del sector privado, los depositantes. El sentido de estos bancos no es precisamente el que se ha discutido en esta oportunidad, que se decía que era para pagar los sueldos, claramente, el banco provincial es para estimular la producción. Pero hay mecanismo mucho más eficientes, más baratos y menos peligrosos. Lo que hemos visto es que con los bancos provinciales, como esos créditos surgen de los depósitos del sector privados, cuando esos créditos no son repagados o no están bien dirigidos, los que tienen problemas son quienes han puesto la plata en los bancos. Para tener una idea, piensen hace cuánto cayeron los bancos públicos en la provincia y entre un 70 y un 80% que tiene el sector público mendocino proviene de ese problema que pasó hace muchísimo tiempo. Equivalía a un presupuesto de ese entonces, que eran en la época de la convertibilidad, mil millones de dólares. Muchos defensores decían: "Si se cobran los créditos, eso se salva", pero no se cobraron y quedó la deuda.

Pero hay una paradoja, los créditos del Fondo para la Transformación y el Crecimiento tienen una altísima tasa de devolución.

No he seguido totalmente esos créditos, pero ha bajado mucho el stock de créditos que se dan y no son a plazos muy largos. Pero sin dudas, comparado con los Bancos Provinciales, el Fondo para la transformación ha hecho mejor trabajo. Además, es menos riesgoso, porque está acotado. Los fondos del Fondo de la transformación vienen de un juicio que en los 90 le ganó la provincia a la nación, así nace. O sea, no está el riesgo que toma depósitos del sector privado, entonces, pierde la noción de cuánto se puede rifar de créditos. Es difícil blindar de las decisiones políticas al otorgamiento de crédito. La tentación siempre ha estado, tanto en Mendoza como en Argentina cuando se han intentado arreglar las tentaciones, con normas legales, esquemas regulatorios, lo que ha pasado es que o se han violado o se han caído las leyes, para cambiar todo. Creo que no sería una buena medida el tema del banco provincial, al menos en esta etapa. El sector político, en los distintos gobiernos de los últimos 10 años, ha sido bastante irresponsable en términos presupuestarios. Lo que se ve es que Mendoza en 2004 crecía muchísimo y no se juntaron muchísimos fondos, para las épocas malas y cuando se crecía normal se empezó a tener déficit. hay poca cultura de cuentas fiscales, de responsabilidad fiscal, en ese contexto, un banco provincial nos puede traer los mismos problemas que el banco Mendoza o el de Previsión Social.