Vacaciones 2016: viajar o no, y cómo cuidar el dinero
Las vacaciones se están convirtiendo en un lujo que no todos pueden permitirse, pero con una buena planificación podríamos desconectarse de lo cotidiano en algún lugar lejos de casa sin sufrir las consecuencias de un gasto -o inversión en este caso- exagerado.
Este año, se suma la incertidumbre que trae todo cambio de gobierno, en ese caso se abren dos panoramas diferentes, según estimó el economista Daniel Garro de Value International Group:
Quienes se anticiparon a la temporada y ya pagaron sus viajes, "están cubiertos ante cualquier devaluación adicional que ocurra.Igualmente, aquellas personas que han ido comprando moneda extranjera" y hayan ahorrado según el tipo de cambio que necesitarán en el destino elegido.
El segúndo caso es para quienes no pueden comprenderse en ninguna de las dos situaciones anteriores, son los que "deberían esperar, ya que la perspectiva es que la moneda doméstica se devalúe más".
En cualquiera de los dos panoramas anteriores, Garro estimó que "tomar vacaciones en Argentina, dada la tasa de inflación existente, igual será mucho más caro que el año pasado, y habrá que ver como juega el diferencial entre inflación y devaluación potencial, para saber qué conviene".
"Creo que es un momento en donde, salvo que les sobre el dinero, hay que se prudentes, porque además, lo que se viene en la economía de Argentina, es bien complicado", apuntó el economista.
¿Pago con tarjeta, o en efectivo?
Durante la temporada anterior la tarjeta de crédito o débito resultó ser una de las mejores opciones, mientras que el valor del peso en las casas de cambio -por ejemplo en Chile- estaba muy por debajo del oficial, las tarjetas consideraban el valor que determinaba el Banco Central, por lo que, incluso con los impuestos adicionales, el precio final del servicio o del bien por el que se pagara resultaba ser menor a lo que hubiera salido en caso de haber optado por pagar con dinero obtenido en una casa de cambio.
Pero este año, todo dependerá de en qué momento el próximo gobierno adopte las medidas necesarias para nivelar el tipo de cambio. Ante esto, nuevamente estamos frente a dos escenarios posibles:
"Si liberan el mercado y van a un mercado único, se podrá comprar igual estimo, salvo que más caro, porque los bancos deberán ir a comprar los u$s al mercado y no al BCRA", consideró Garro.
Por el contrario, "si lo mantienen -al dólar- aunque más moderado por un tiempo, habrá que ver cómo lo implementan ese proceso".
"Estimo que se va a poder usar cualquier tarjeta, pero lo que habrá que esperar para saber, es el tipo de cambio al cual las emisoras de tarjetas les facturarán a los que las usen en el exterior", finalizó el economista.
Nuevamente, la clave para vacacionar será el ahorro, ordenar las cuentas y poner la vista en un objetivo claro: disfrutar de unas merecidas y hermosas vacaciones, aunque debamos bajar las expectativas en cuanto al destino.
En este mes será importante reducir algunos gastos y guardar algo para disfrutar en enero-febrero.
Esto resultará muy difícil teniendo en cuenta las fiestas de fin de año: esta temporada los regalos y las compras extra están a la orden del día. Anotá todo lo que necesitas gastar y todo lo que gastes, para evaluar cómo estás destinando tus recursos, y ver las posibles correcciones.
Los consejos en este caso son simples: abaratar salidas con amigos, se puede cocinar en casa y dividir las cuentas -lo que se gastó en el supermercado-; estar atentos a los descuentos para hacer regalos lindos y de calidad sin hacer sufrir tanto al bolsillo; vender lo que no se necesite en páginas de internet -como napsix, o Mercado Libre-, entre otras ideas que podés implementar en casa.
Y pasadas las fiestas, ya de cara a las vacaciones, viajar con amigos o familiares es una opción viable para que el alojamiento, e incluso el combustible (si se viaja en un solo auto), resulte un gasto mucho menor.
Durante las vacaciones también se tiende a descuidar mucho la alimentación, y con ella al bolsillo, por lo que en este caso mantenerte sano podría ir de la mano del ahorro, por ejemplo, pasar por una verdulería antes de ir a la playa puede ser la solución a este problema, al igual que llevar agua -muy necesaria para afrontar las altas temperaturas- y alejarnos de las gaseosas.