Mendoza profundiza su crisis financiera
Un paquete explosivo de falta de financiamiento, retraso en los pagos a proveedores y mala administración de los recursos públicos se está armando y, sin respuesta aparente del gobierno, todo apunta a que los próximos meses que se avecinan serán complejos en la provincia.
Esta última semana el ministerio de Hacienda hizo públicos los datos de la ejecución presupuestaria y, al mes de julio, ratifican las constantes en el manejo de los recursos como son una fuerte subejecución de los fondos destinados a obras púbicas que trepa al 45% y un retraso en el pago a los proveedores que ya no baja de los $1000 millones.
La proyección de lo que puede llegar a suceder a fin de año agrava más aún este panorama: el déficit rondaría los $1500 millones y, más allá de que el propio Ejecutivo ya inició el trámite en Buenos Aires, aún no existe una definición concreta acerca de si Mendoza podrá conseguir $800 millones que tiene autorizados de financiamiento para afrontar una parte de ese rojo. Si antes de diciembre esa plata no llega, la situación se tornará inmanejable.
Con un retraso considerable de más de 30 días, en estos últimos días Hacienda publicó en su página web los datos de la ejecución presupuestaria del séptimo mes del año y se mantiene la constante en el aumento de la recaudación.
Los ingresos locales (por el cobro de impuestos a los Ingresos Brutos, Automotor, Inmobiliario y otros) sumaron 14.845 millones y tuvieron un crecimiento del 35% aproximadamente, si se lo compara con el mismo período de 2013.
Lo mismo ocurrió con la coparticipación federal. Desde la Nación llegaron $ 4.870 millones, un crecimiento similar en términos porcentuales, aunque Cristina Kirchner retaceó (como en años anteriores) el envío de recursos bajo la denominada partida "aportes no reintegrables de la Nación". Francisco Pérez apostó que durante 2014 la presidenta le iba a destinar a Mendoza $2.921 millones, pero hasta el mes pasado solo llegaron $618 millones.
Para que se entienda en otros parámetros, Paco apostó a que le bajaran unos $250 millones mensuales desde la Casa Rosada y, hasta aquí, solo enviaron a un ritmo de $90 millones por mes por este rubro.
Ya no hay dudas cuando se miran los números del Estado: la partida de personal se lleva el grueso del gasto y creció hasta ahora por encima de la recaudación llegando a un nivel del 37%. A lo largo del año, de un presupuesto de 37.000 millones, los empleados públicos se terminarán llevando $18.000 millones. Y esto, sin contar la posibilidad cierta de que en las próximas semanas el Gobierno termine cediendo a la presión gremial y acceda a un reclamo de reapertura de paritarias que está latente.
El agujero trepará a los $1.400 millones aproximadamente, de los cuáles Hacienda está tapando con tres maniobras. El retraso en el pago a proveedores en primer lugar, con una deuda que ya acumula los $1.000 millones y con retrasos que, según reconoció el propio gobernador, hizo que en el mes de julio no se la haya pagado a nadie.
En segundo lugar Hacienda retrasó el envío de remesas a los municipios y hace rato que no está al día en el pago de las retenciones salariales. Y el tercer punto es que, como ya es una constante en las administraciones justicialistas recientes, se recorte la inversión en obra púbica.
Hasta julio solo se destinaron para el rubro "erogaciones de capital", $630 millones de un total presupuestado para los doce meses de $2.752 millones. Si continúa este ritmo del gasto, solo se habrá destinado a hacer obras y a comprar equipamiento poco más de la mitad de lo pautado.
En números gruesos durante los primeros dos años de gobierno, Pérez dejó de ejecutar más de $2.000 millones de fondos disponibles para hacer obras en la provincia y apunta a seguir el mismo camino en este, su tercer año.
Para que se entienda. Todo este panorama será mucho más complejo si el Gobierno no consigue los $800 millones de financiamiento que todavía está en la etapa de trámites.
En primer término porque de allí está previsto que surjan los fondos para hacer frente a la cancelación de la letra por $210 millones que se emitió en agosto, que deberá pagarse en noviembre y con un costo de $20 millones, además.
Pero también porque de allí se deberá cubrir el déficit, a pesar de que Pérez ya hecho mano a varios préstamos y cancelaciones de deuda para sumar caja.
Más allá de las promesas, todavía no llega a Aysam el préstamo de $400 millones que se le otorgó a la empresa del agua y que quedó en manos de Hacienda. Y a pesar de que el propio Pérez negó el mecanismo de cobro, ingresaron $150 producto del pago de una deuda por Ingresos Brutos de YPF a la que se le perdonaron, según la misma versión oficial, otros $150 millones y a través de una moratoria que el mismo gobernador siempre negó.

