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Caen los alquileres y la construcción en Mendoza

El Presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios, Santiago Debé asegura que sin dólares el futuro del sector será negro. En la construcción, la única esperanza está puesta en las viviendas sociales.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Los sectores inmobiliarios y de la construcción no pudieron diferenciarse del resto de las actividades económicas de la provincia que sufren las consecuencias de la inflación creciente y la recesión económica actual. Sin embargo, mientras que desde el sector inmobiliario indican que la actividad tiende a caer desde fines del año pasado, los empresarios de la construcción rescatan la inversión estatal en viviendas sociales.

Santiago Debé
El Presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios, Santiago Debé consideró que pese a las flexibilizaciones en el cepo, desde que se impusieron restricciones para las operaciones con dólares las propiedades no se venden.

Según el empresario, esto resulta un beneficio para los inquilinos que se encuentran con mucha oferta en el mercado locativo, y pueden negociar precios menores a la inflación real -cercana al 40%, según sus apreciaciones.

"Seguimos en plano inclinado, la caída no ha parado para el mercado inmobiliario desde el cepo cambiario", aseguró Debé.

El inquilino puede ofertar, al precio más accesible para su bolsillo, comentó el presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios.

Debé puso como ejemplo los alquileres temporarios que se encuentran a $500  pesos por fin de semana cuando deberían costar un 40% más, al igual que las casas que se negociaron por valores entre un 25% y un 28% más altos que el semestre anterior.

"Y en los locales comerciales, menos todavía -los aumentos registrados- porque la recesión está haciendo que muchos deban bajar las persianas, y antes de perder el inquilino los propietarios prefieren llegar a un acuerdo", señaló el empresario.

Además, ingresan pocos edificios nuevos al mercado, y los que lo hacen se vuelcan a los alquileres, por lo que Debé señala que no registran nueva ventas.

"La propiedad no se puede esconder, es evidente que se ha paralizado completamente la construcción de edificios desde el cepo, que además de no servir para nada, ha resultado un desastre. Ha eliminado precios de referencia y un caos en el mercado, en el que con índices inflacionarios razonables se podía seguir un presupuesto, hoy empezás una construcción y la terminás a dos o tres años con costos mucho mayores a los proyectados", finalizó el inmobiliario.

Hugo Gamboa
Por su parte, el presidente del Círculo de la Construcción de Mendoza, Hugo Gamboa fue más optimista, y si bien consideró que la recesión económica significó un golpe para su sector como para la mayoría de las actividades, mantiene sus esperanzas puestas en el anuncio de las 6000 casas que busca construir el gobernador:

"Por ahora es inoportuno hacer cualquier apreciación en este sentido -ventas en el sector-, porque el anuncio del gobernador, sin duda va a impactar en la actividad, que ha venido sosteniéndose por la obra pública, porque la privada está bastante deprimida"

Según Gamboa, hasta el momento, en lo que va del año "podría darse una leve baja en la construcción, pero los programas ProCrear o el IPV han mantenido la actividad".

"La actividad está 'amesetada', con una retracción evidente en la inversión privada, en lo que son edificios, bodegas, nuevas naves industriales, pero la actividad en su conjunto se ha mantenido gracias a la inversión en vivienda social", aseguró.

Y agregó que 6.000 nuevas viviendas es una promesa "muy alentadora", ya que duplicaría el promedio de viviendas de este tipo que se construyen por año, entre 3000 y 3500.

"3.000, 3.500 en un año es un buen ritmo, tanto para las empresas como para la provisión de materiales. El doble, va a poner la actividad en casi pleno empleo", entiende Gamboa.