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Cuánto tiene que valer la uva para ser rentable

Los productores piden $2,50, el Gobierno ofrece $2,20, y hoy el mercado marca 1,70. Bodegueros y Viñateros del Este, y la UCR advierten que el problema está en la presión impositiva, más allá del precio.

Los pequeños productores reclaman que el Estado intervenga como "contralor" en el precio de la uva. Mientras los viñateros piden un precio de $2,50 para la uva para mosto, el Estado les ofrece $2,20 y el mercado impone $1,70 o inferior. ¿Cuanto debería valer la uva para que la producción sea sostenible?

El Gerente de Desarrollo Estratégico de la COVIAR, Daniel Rada comentó que, el precio de la uva está rondando el $1,70 para la común, lo que no significa que necesariamente sea sustentable, es el precio que se está empezando a pagar.

Al tiempo en que comentó que no se puede establecer un sólo precio de la uva para hablar de rentabilidad, porque hay que tener en cuenta el "capital invertido, más la amortización, además de el costo financiero puro".

Por su parte, el Presidente de la Asociación de Productores del Este y Productores Unidos, José María Llaver, indicó que la uva para mosto la están pagando entre $1,10 y $1,20, y dijo que aunque desde el Ministerio de Agroindustria les hayan ofrecido $1 más, no es suficiente, ya que piden un mínimo de $2,50.

"El Estado es uno de los actores que tiene como obligación ser el contralor de la actividad, y ver que el precio no baje", afirmó el productor.

Llaver comentó que desde el Ministerio de Economía les aseguraron que no se puede pagar más de $2, 20, pero ellos insisten en que las posibilidades están. Por lo que, en caso de que no se atiendan sus reclamos, van a recurrir a una nueva medida de fuerza.

En cuanto al resto de las variedades, Llaver afirmó que los precios "están en franca caída".

Ellos exigen que se pague a $2,50 la uva mezcla, $3,60 las tintas genéricas -cuyo precio hoy de, entre $1,70 y $1,80- y que las malbec o cabernet superen los $4,50 por kilo.

"Con esos valores se podría llegar a salir del pozo en el que está la industria", consideró.

Y agregó, que aunque entiende que modificar los valores de la materia prima tendrá un impacto en toda la cadena productiva, explicó que por cada botella que se paga de entre $40 y $50, el productor recibe $2,40.

Para el mercado pagar $2 más por una botella de vino no significaría mucho, pero para nosotros sería la salvación. Afirmó el presidente de Viñateros Unidos.

Finalmente, Llaver advirtió que si no se modifican los valores, "se va a parar la actividad vitivinícola", y van a salir a denunciar el oligopolio que existe. "Hasta el día viernes tiene tiempo el Gobierno de darnos una respuesta, sino para el jueves siguiente vamos a organizar un nuevo camionetazo a Casa de Gobierno, y después medidas durante los festejos de la Vendimia".

Los impuestos a la vitivinicultura

En tanto que Mauro Sosa, del Centro de Bodegueros y Viñateros del Este, comentó que el entiende que más allá del precio de la uva lo que complica al sector son las presiones tributarias.

El empresario comentó que hace más de dos años que le advierten al gobierno que "con la inflación que tenía el sector a mediano o corto plazo se iba a complicar la situación, bueno el futuro ya llegó".

"Hace 10 meses que vienen tomando medidas que hubieran sido buenas, pero hoy son inoportunas", lamentó.

Igualmente, consideró que aún le quedan opciones al gobierno para brindarle un alivio al sector, "como el proyecto que presentó el diputado Daniel Llaver para aliviar la presión tributaria".

"Se trata de cosas concretas que necesitamos, pero es muy difícil afrontarlas hoy, cuando estamos en plena cosecha, y a punto de lograr un acuerdo con los trabajadores del sector, que para ellos resulta poco, y para el productor resulta un esfuerzo muy grande", explicó Sosa.

Por su parte el Diputado por la Unión Cívica Radical, Daniel Llaver, autor del proyecto al que se refería Sosa, coincidió con el Viñatero al considerar que un alivio tributario resultaría un "beneficio equitativo para todo el sector".

El diputado explicó que no pudieron debatir sobre el proyecto porque se quedaron sin quórum, por lo que no tomó estado parlamentario como era su intención. Llaver espera que se trate este miércoles.

De implementarse significaría "retrotraer las alícuotas al 2010, cuando la tasa era 0, siempre que el productor reuniera las condiciones de la Ley Tributaria -impuestos al día, entre otras-, y en el caso de no hacerlo se le cobraba un 0,9% para la venta de uva -hoy un 2%-, y para el mosto y el vino, un 1,5% -actualmente un 3%-.

"Sería una ayuda importante para todos, en forma equitativa, porque comprar vino, o uva, solo beneficia a unos pocos", explicó el diputado.

Según Llaver, la compra de la producción no influye realmente en el mercado porque no se alcanza a comprar un gran porcentaje de esta, "en cambio, si disminuye la presión tributaria se benefician todos".

Finalmente, la opinión oficial 

El subsecretario de Industria y Tecnología, Martín Hinojosa explicó que desde el gobierno se pasó de $1,50 a $2,20, porque se decidió ir más allá del pedido de los productores que era de $2.

"Hay un grupo de productores que maneja la gente de Llaver –Productores Unidos- que piden $2,50, pero aumentamos casi un 50%, y pasar de $1,50 a $2,20 nos parece que no es poco", comentó.

Igualmente, agregó que "si la venta del mosto -que elaboren con la uva que se compre- da una ganancia superior a la inversión, se va a compartir con el productor".

Hinojosa aseguró que a $2,20, el productor "tienen rentabilidad". "Las subas son para viñedos que producen más de 150 quintales por hectárea, si producen menos el productor no está siendo eficiente en su trabajo", consideró.

Y agregó que se trata "de uvas que deberían producir entre 150 y 400 quintales por hectárea, con lo cual este precio -$2,20- cubre largamente los costos, y da una rentabilidad muy, muy alta, sin embargo para algunos productores, que por una razón o por otra, no tienen bien trabajadas sus fincas, desde el gobierno los ayudamos con un buen precio".

En cuanto a los impuestos, Hinojosa explicó que actualmente "se trabaja a nivel impositivo para ayudar al productor", no con reducciones en las deduciendo todas las "inversiones que se hagan en infraestructura, como viviendas para los obreros, o jardines para los hijos de estos". Dichas obras "se deducen de los Ingresos Brutos".