Los problemas que recibe el nuevo titular del BCRA
Alejandro Vanoli, por pedido de Cristina Kirchner, será el nuvo titular del Banco Central, el funcionario deja la Comisión Nacional de Valores para enfrentar "un campo minado en materia cambiaria", según señaló Diego Wasilevsky para Iporfesional.
Hoy el Banco Central es el garante de dólares, asume facultades en materia de importaciones que antes estaban limitadas a otras dependencias como la Afip o la Secretaría de Comercio Interior.
Vanoli tendrá que seguir haciendo el "trabajo sucio" que comenzó Fábrega, frente a los requerimientos del sector importador, en momentos en que mantiene con éste una deuda que ya se disparó hasta los u$s5.500 millones por operaciones ya realizadas.
La falta de dólares es el problema más evidente, los productores no se desprenden de las cosechas y el saldo energético no para de crecer. Mientras nuevos vencimientos de la deuda soberana se avecinan.
A todo esto, el funcionario, señalado directamente por la Presidenta, deberá resguardar las reservas por pedido de Cristina. Las reservas volvieron a perforar el piso de los u$s28.000 millones, lo que agrega una dosis extra de tensión al ya convulsionado mercado cambiario.
En estos últimos dos meses, el BCRA pasó a ser la "última frontera" en el cuidado de divisas y para ello debió enfrentar a todo el sector importador.
Una "incómoda" deuda que crece
Durante el primer semestre, antes de que estallara la crisis con los holdouts, el Gobierno, a través del entonces presidente Fábrega, mantuvo encuentros con los principales sectores empresarios del país que, en general, son también los mayores importadores.
En este grupo figuraban automotrices, empresas de electrónica, cadenas de retail,supermercados y mineras.
Según Ponce, en la actualidad, el sector importador mantiene una deuda flotante para el pago de compras al mundo ya realizadas, por la friolera de u$s5.500 millones. De ese total:
• 50% corresponde al sector automotriz
• Cerca de un 25% a firmas electrónicas de Tierra del Fuego
• El resto, se divide entre laboratorios, cadenas de supermercados y otros rubros.
Se estima que la deuda con las compañías automotrices ascendería a u$s 600 millones, lo que hace unas semanas derivó en que firmas como American Airlines o British Airways comenzaran a aplicar limitaciones a sus operaciones en el país.
En breve el Gobierno terminará tomando: la de una nueva corrección cambiaria. Fábrega, en una de sus pocas apariciones frente a empresarios y banqueros, a mitad de año se mostraba muy conforme con la devaluación de enero, que le había permitido sostener reservas e instalar la "pax cambiaria" en el mercado.
Sin embargo, nada de eso subsistió: hoy las arcas descienden, la brecha está en niveles récord y de la competitividad ganada no queda absolutamente nada. Vanoli tendrá que soportar una pesada carga.

