ver más

Los dólares son para el Gobierno, no para vos

Fuga de capitales, déficit fiscal y pago de deuda. Tres razones por las que el cepo al dólar será más duro, en especial después de octubre.

El cepo cambiario arrancó poco después de las elecciones presidenciales de octubre de 2011 en la Argentina, se mantiene hasta hoy con medidas cada vez más restrictivas y todo hace suponer que se hará más fuerte  incluso (o en especial) después de octubre próximo, cuando el país vuelva a votar para elegir a sus representantes, esta vez para el Congreso. Es que detrás del cepo se esconde una verdad a esta altura inocultable: los dólares en la Argentina son para el Gobierno, no son para vos.

Y es justamente esta puja entre Estado y ciudadanos por los dólares cada vez más escasos, lo que en los hechos justifica y alimenta las medidas e intervenciones cada vez más restrictivas en la economía y en el mercado cambiario. Una receta repetida que no está solucionando el problema. Y el problema de fondo es la escasez y pérdida de dólares de parte del Estado, y esto puede verse con claridad en las tres claves que a continuación se desarrollan y tienen que ver con el uso que el propio Estado está haciendo de los dólares que ingresan a la economía:

1-Reservas del Banco Central en retroceso.
Todos los dólares que ingresan a la economía (inversiones extranjeras directas o porque se exporta más de lo que se importa) se atesoran en el Banco Central, de ahí la importancia que tiene el nivel de reservas. ¿Pero para qué sirven las reservas del Banco Central? Tras las crisis de los ’90, la mayoría de las economías emergentes adoptó la acumulación de reservas internacionales como una estrategia de auto-seguro frente a la volatilidad proveniente del contexto externo. Y Argentina fue parte de este proceso. De hecho, esto permitió a los países emergentes en general, y a la región latinoamericana en particular, amortiguar los efectos de la crisis norteamericana durante 2008-2009.



La fortaleza en materia de reservas internacionales puede determinarse –entre otras cosas- en función de su capacidad de cobertura de las importaciones, de los pagos de la deuda pública en dólares, y en relación a la volatilidad de las exportaciones. En todos los casos, a medida que se incrementan estos indicadores, mayor el “seguro” requerido en términos de reservas, explica Belén Olaiz, economista de Abeceb.com

A fines de mayo (último dato disponible), las reservas del Banco Central se ubicaron en US$38.551 millones, acumulando una caída de US$4.739 millones en lo que va del año (-10,9%). Cabe destacar que este nivel representa el menor desde abril de 2007, mientras que la contracción acumulada en lo que va de 2013 ya supera ampliamente la que se registró en todo 2012 (US$3.086 millones).


Con este nivel de reservas (U$S35.551 millones), el Banco Central por ejemplo sólo puede cubrir 6,8 meses de importaciones (tomando como nivel promedio lo importado en abril de 2013). Este valor no se alcanzaba desde marzo de 1995 (cuando se ubicó en 6,4), período en el cual la economía se vio afectada por la crisis del Tequila, explica Belén Olaiz.

2-Uso de reservas para pagar deuda pública en dólares.
Desde 2005 en adelante se realizaron sucesivos cambios en la normativa que regula el uso de reservas internacionales del Banco Central por parte del Gobierno nacional, que habilitaron una utilización creciente para atender las necesidades de financiamiento en dólares del Tesoro. Así, más de US$40.000 millones de las mismas fueron destinadas a este fin entre 2005 y 2012, valor que supera el stock actual, informa un estudio de la consultora Abeceb.com En criollo: desde 2005 a la fecha, Argentina pagó más deuda (U$S40.764 millones) de las reservas que hoy tiene el Banco Central (U$S35.551 millones).


3- Las reservas de “libre disponibilidad” hoy en negativo

En 2008 el Gobierno nacional dio un paso trascendental en la apropiación de la “caja” que implicaban para el Tesoro las reservas del Banco Central. Presionado por un déficit fiscal creciente, ese año se aprobó una modificación en la Carta Orgánica del Banco Central que estableció que no sólo se podían usar reservas para el pago de deuda con organismos multilaterales de crédito (como se hizo en 2005 con el FMI) sino que se podían pagar “otras” (todas) las obligaciones (deudas) en dólares del Estado. Pero se fue más allá, y en 2010 se creó por decreto el “Fondo de Desendeudamiento” con la facultad ampliada de pagar con reservas del Banco Central todo tipo de deudas con acreedores privados, destaca un informe de Abeceb.com

La consecuencia en todo este tiempo es que las “reservas de libre disponibilidad” del Banco Central, en teoría lo que sobra en dólares luego de respaldar la base monetaria (dinero en circulación más los depósitos en el banco) cayó con el tiempo estrepitosamente y hoy tiene un saldo negativo de U$S17.628 millones.


Esto implica que, el Banco Central le giró tantos dólares al Tesoro para que pueda pagar deuda que hoy lo que tiene no alcanza a respaldar la cantidad de pesos emitidos que circulan en la economía. Y ese saldo, negativo, a abril alcanza los U$S17.628 millones.