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Las cifras que marcan el superclásico

Más allá de que en la cancha son 11 contra 11, fuera de ella la lucha del marketing y las marcas es muy importante.
Foto: Télam
Foto: Télam

Desde la llegada de Mauricio Macri a la presidencia del club xeneixe, Boca logró sacarle una luz de ventaja a River en cuestiones de marketing y posicionamiento.

Hubo empresas que lo empujaron desde las licencias (Teledeportes al principio, Ilmen y ahora Pro Enter), se construyó un museo y se siguió una línea que derivó en que hoy, el 46% de los ingresos de Boca provienen del marketing, traccionado por el proyecto de "socio adherente", que tiene más de 30.000 miembros que invierten 50 pesos por mes en el club de sus amores.

Esta ventaja que se mantiene hasta el día de hoy, con el departamento de marketing que lidera Pablo Rohde y que el domingo quiere renovarse completamente para conservar ése liderazgo.

Aprovechará el Superclásico para estrenar su nueva unidad de negocios llamada "Boca Entretenimientos", activando sus marcas.

Lo primero se verá en las tribunas, donde los auspiciantes del club se mimetizarán con la marea azul y oro. Ya se puede ver en la segunda bandeja el azul y plateado de Citroën (cuando su color corporativo es rojo) y también el de Flecha Bus, que en la estática de la tercera bandeja adaptó el azulgrana de su logo.

Citroën, automotriz oficial del club de la Ribera, presentará su equipo de rally en el medio del campo de juego, previo a la salida de los equipos. Entre las figuras, por supuesto, estará el múltiple campeón Sebastien Loeb.

El equipo tendrá un recibimiento con aplaudidores de los main sponsors (nike, BBVA banco Francés y Total), y globos "financiados" por Federal Seguros. Además, habrá un espectáculo de fuegos artificiales imponente que proveerá la empresa Júpiter.

Del otro lado de la vereda la cosa tiene otro tinte. Cargando una serie de malas administraciones que lo llevaron a un déficit tanto deportivo, terminó jugando la B Nacional, como financiero; River Plate plantea sus números desde otro lado.

Así como Boca busca una estrategia de "multiplicar" auspiciantes (solo en bebidas tiene cinco distintos), los Millonarios buscaron en su año de regreso a la máxima categoría, recategorizar sus sponsors, valga la redundancia.

Dejó los 2,5 millones de dólares que pagaba Petrobas al año para estampar su pecho con el BBVA, que le deja un millón más por año, logrando la nada despreciable cifra de 7 millones por dos lustros.

Haciéndose fuerte en su imagen, la camiseta, River también cotizó sus mangas y tiene a Tramontina invirtiendo más de 320.000 al año.

Adidas es una de las marcas tradicionales por excelencia, y así como sucede en el mundo con equipos emblemáticos (por ejemplo el Real Madrid, el Bayern Münich o el Milan) en Argentina sigue el predicamente de "poco pero bueno". Por eso mantiene una relación prácticamente inalterable con la gente de La Banda, que viste las tres tiras hace tiempo y planea vestirlas por mucho más, especialmente ahora que logró anudar un jugoso contrato de 45 millones de dólares por cinco años.

Coincidencia pura entre una marca que apuesta a lo clásico y un club que basa su estrategia en tener pocos pero redituables auspicios.

Un extra que los dueños del Monumental siempre supieron aprovechar es justamente el de su estadio, por ubicación y capacidad el más buscado para la realización de espectáculos musicales, un rubro en el cual le saca varios cuerpos  de ventaja a los xeneixes.

El acuerdo con la productora Fénix Entertainment Group le deja la suculenta cifra de 300.000 dólares por cada show, un dinero que a veces bien vale el desgaste que sufre el terreno.

Así como sucedió el torneo pasado, este domingo volveremos a vivir una situación de marketing soñada por casi toda marca. Así como sucedió cuando la marca de neumáticos Fate los auspiciaba, situación que luego se repitió con Sevel (Fiat para Boca, Peugeot para River) y Quilmes; los dos equipos saldrán a la cancha compartiendo sponsor en el pecho: el banco español BBVA. Tal como  te conté antes, a lo de Nuñez el acuerdo le sirvió para aliviar sus tensas arcas, mientras que para Boca, que recibe el mismo dinero que sus primos, el BBVA le permite salir de su polémico sponsor anterior, la marca de electrónica LG, que tenía justamente el rojo y blanco como colores institucionales.

11 contra 11 dentro del campo, millones contra millones de billetes fuera de él.

Un nuevo Superclásico, una nueva oportunidad de ver el Sportbusiness en acción.