La balanza energética pierde U$S1.579 millones
Con datos a abril, el superávit comercial de la Argentina muestra un fuerte retroceso del 44% interanual, al tiempo que se acelera el déficit en la balanza comercial energética que en cuatro meses ya registra un rojo de U$S1.579 millones.
Sólo en lo que respecta al rubro Energía, que involucra el comercio exterior de gas, combustibles líquidos y lubricantes, en los cuatro primeros meses de 2013 el país exportó por un valor total de U$S1.586 millones, lo que marca una caída del 37% frente a igual período de 2012. En paralelo, la importación de estos mismo bienes (concentrados en gas y combustibles líquidos como nafta y gasoil) alcanzó en el primer cuatrimestre los U$S3.165 millones, lo que marca una suba del 43% interanual.
Ningún otro rubro de la balanza comercial de Argentina tiene una variación tan brusca, tanto en caída (exportaciones) como en aumento (importaciones) como el rubro Combustibles y Energía (Ver cuadro).
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Y hay un dato más que acentúa el problema. Con datos al primer cuatrimestre, la importación de Combustibles y Energía creció 48% en cantidad y un 43% en facturación, pese a que el precio de lo importado (gas, combustibles líquidos) tuvo un retroceso acumulado del 3% en relación a igual período de 2012, destaca el Indec.
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Problema e impacto
Más allá de que la creciente importación de Combustibles y Energía evidencia el problema estructural que es la crisis energética que vive el país, como consecuencia de que la inversión en exploración, extracción y refinamiento de hidrocarburos nunca creció al mismo ritmo que la economía, de ahí que Argentina pasara de ser un exportador neto a importador de energía; esto tiene consecuencias directas sobre el resto de la economía vía control de importaciones y cepo al dólar.
Es que mientras el país tenga que importar cada vez combustibles, gas y energía, y esto impacte sobre el resultado (superávit) de la balanza comercial, es de esperar que continúen y se agudicen los controles y restricciones para importar productos, desde bienes de capital a productos de consumo. Sólo así se mantiene artificialmente el superávit comercial en la Argentina.
Lo mismo pasa con el cepo al dólar. Si el país sigue perdiendo divisas al tener que importar cada vez más combustibles, gas y energía, más presión sobre el dólar va a haber por el lado de la pérdida de reservas.