La Argentina bipolar: una vuelta por la cabeza de los consumidores nacionales
En twitter: @Fede_Manrique
La economía argentina es percibida en un nuevo escenario signado por la incertidumbre y una mirada bipolar. Al igual que el 2011, los consumidores son moderadamente optimistas pero crece una lectura negativa de la realidad con una añoranza de estabilidad económica. Según un estudio de la consultora CCR, que cruza encuestas con tendencias de mercado, análisis estadísticos y focus group, los argentinos aparecen como una sociedad fragmentada, con opiniones, conductas y percepciones de la realidad distintas y hasta contradictorias. La Argentina bipolar en estas cinco claves:
Según el estudio de CCR, las opiniones están divididas casi 50/50. Es que mientras para el 47% de los encuestados el país vivirá durante el año próximo una crisis grave (21%) o moderada (26%); para el 53% restante no (el 11% no sabe, el 13% cree que el 2013 será mejor que el 2012; y el 29% augura un panorama en el que no habrá crisis ni grandes mejoras). Como se ve, el futuro está fuertemente polarizando entre pesimistas y optimistas con vistas al 2013.
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2-Dos miradas de dos perfiles muy distintos.
Una mirada tan sesgada en cuanto al futuro inmediato, pinta dos modelos hasta casi antagónicos de argentinos: los optimistas y los pesimistas.
Según el estudio de CCR, los “optimistas”, donde prevalecen los jóvenes y las mujeres, sustentan su posición en la valoración positiva sobre los beneficios adquiridos en estos años y el reconocimiento de derechos humanos y sociales por parte del Estado. Este sector tiende a leer la información que se le suministra de forma positiva y a minimizar o, incluso, justificar la información negativa como el cepo al dólar. Los optimistas están claramente identificados con el Gobierno, advierte el estudio de CCR.
En cambio, entre los “pesimistas”, donde prevalecen los hombres adultos, hay una sensación de carencia y sustracción de derechos individuales y hay también incertidumbre económica. Este sector tiende a retener sólo la información negativa que reciben desde los medios y se muestran como muy emocionales. Este sector está caracterizado, además, por una crisis con su representación política.
3-No tenemos estabilidad pero nos gusta vivir en Argentina.
Otro de los principales rasgos de la actual argentina bipolar surge de una pregunta clave: ¿Cuál es tu país ideal para vivir? Según el estudio de CCR, entre los consultados el 30,1% considera que Argentina es el país ideal para vivir. Supera a Suiza, que quedó en el 2° lugar con el 16,4%, y a Canadá, en el 3° con el 12,1%. La percepción de un mundo en crisis no sólo ha hecho que Argentina sea “el mejor lugar para vivir”, antes que Suiza o Canadá, sino que mejore la valoración en relación al 28,17% que tenía el país en 2011. Lo curioso, y donde aparece el sesgo bipolar, es que a la hora de argumentar porque Argentina aparece como el lugar ideal para vivir, para el 53% surge el “sentimiento nacionalista”, seguido “porque hay trabajo”, con el 25%, y por el “estilo de vida” con el 24%. En cambio, a la hora de señalar porqué Suiza, Canadá o Brasil son los lugares ideales para vivir, la razón principal es por la “estabilidad económica”, con entre el 61% y casi 80% de la valoración.
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4-El panorama económico va de mal en peor (gráfico).
A la hora de evaluar la situación económica del país, compararla con lo que fue el 2011 y anticipando lo que se espera para 2013, el panorama es pesimista. Según el estudio de CCR, en 2012 se está peor que en 2011, aunque un poco mejor de lo que será 2013 (Ver gráfico).
Para el 44%, la situación económica actual es “mala o muy mala”, mientras que en relación a lo vivido en 2011 para el 61% de los encuestados estamos “mal o muy mal”. Con vistas al 2013, el 49% considera que la situación económica del país será “mala o muy mala”.
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En cambio, el 40% considera que la situación económica actual del país es “regular” y el 16% opina que es “buena” o “muy buena”. Con relación al 2011, sólo el 29% consideraba que la situación actual del país es “regular” comparada con el año anterior, mientras que sólo el 9% opina que es “buena” o “muy buena”. En cuanto al 2013, sólo el 26% espera que sea “regular”, mientras que el 18% vaticina que será “buena” o “muy buena” comparada con lo que se vive este año.
5-El consumo no para de crecer, pero se pierde poder adquisitivo.
La economía no para de crecer y el consumo interno es uno de sus principales motores. En 2011 el PBI argentino creció 8,9% en relación al 2010 y se espera que crezca otro 5,1% en 2012 (Ver gráfico). En esta expansión, el consumo interno representa el 66% del PBI. Sin embargo, con los años ha ido en aumento la percepción de pérdida de poder adquisitivo de la población, advierte el trabajo de CCR.
Al ser consultados sobre si durante el último año su poder adquisitivo es “mayor o menor”, considerando la evolución de sus ingresos y la dinámica de los precios fruto de la inflación, en 2008 sólo el 46% de la población relevada consideraba que era “mucho” o “bastante” menor. Ya en 2009 esa brecha subió al 53%, en 2011 trepó al 56% y en 2012 llega al 66%. Esto indica que al 2012 casi 7 de cada 10 argentinos siente que sus ingresos suben menos que la inflación, por lo que pierden poder adquisitivo.
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Según CCR, la pérdida de poder adquisitivo en una economía volcada hacia el mercado interno, además de contradictoria, instala el modelo de “consumo del rebusque”. Un fenómeno nuevo, advierten desde CCR, caracterizado por tres aspectos centrales: la búsqueda del mejor precio final, donde se intenta aprovechar las ofertas, promociones y descuentos; la optimización del gasto, donde se compra menos pero de forma más frecuente, se eligen comercios de proximidad, se opta por envases y porciones más pequeñas y se apuesta más a la financiación; y el ahorro acotado. Este tercer factor lleva a que los sectores medios ahorren en sus consumos cotidianos para poder tener más recursos para esparcimiento, placer y turismo, mientras que los sectores de más bajos recursos recortan sus consumos para tener dinero para urgencias.





