YPF decidió reinvertir casi la totalidad de sus ganancias
Se especulaba con la posiblidad de que la petrolera nacionalizada reparta utilidades del balance 2011 por $5.789 millones entre sus accionistas, pero en la primer asamblea tras la expropiación se decidió reinvertir casi todo el dinero en aumentar la producción y sólo se abonarán $300 millones.
El directorio de la petrolera YPF aprobó hoy el balance de 2011, con una drástica reducción de los dividendos que embolsarán los accionistas de la empresa, ya que sólo abonará 303 millones de pesos y destinará la gran mayoría de sus ganancias en proyectos que buscan aumentar la producción.
En su primera asamblea de accionistas tras la expropiación del 51% de la compañía por parte del Estado nacional, YPF decidió reinvertir casi la totalidad de sus utilidades en tratar de incrementar la actividad hidrocarburífera y así combatir el déficit energético en el país.
La reunión se extendió durante más de cinco horas en la sede de la petrolera en la ciudad de Buenos Aires, en el edificio de Macacha Güemes 515, en el barrio de Puerto Madero, y estuvo encabezada por el presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, en representación del Estado.
En ese contexto, la compañía decidió abonar $ 303 millones a los accionistas, a razón de 77 centavos por acción, y reservar $5.751 millones para un fondo de futuras inversiones, es decir, una propuesta similar a la que había rechazado una anterior junta directiva de YPF, cuando la mayor petrolera argentina aún era controlada por la española Repsol.
De este modo, y con el voto mayoritario del Estado, la nueva YPF descartó de plano la propuesta original que había votado el directorio liderado por Repsol y que consistía en destinar $ 5.789 millones a recapitalizar la sociedad, en lugar de emplear mayores fondos en inversiones productivas.
Esa suma fue justamente la que registró la petrolera en 2011 concepto de utilidades y la que, ahora, servirá para potenciar los proyectos de que impulsa la compañía para aumentar la producción de hidrocarburos tras un marcado declive de la actividad en los últimos años.
Según datos oficiales, la balanza comercial energética cerró 2011 con un déficit de 2.931 millones de dólares, es decir, con un saldo negativo por primera vez desde 1987.
Durante el año pasado se exportaron productos de la canasta energética por un valor de U$S 6.466 millones contra U$S 9.397 millones en concepto de importaciones.
En este marco, la decisión de podar el reparto de dividendos y reforzar los proyectos de inversión fue considerada por analistas del sector como una "clara señal" para los mercados.
Sobre todo porque esta medida se tomó en la primera reunión de accionistas después de que el Gobierno expropiara este año la petrolera en detrimento de los intereses de la española Repsol, que controlaba la empresa desde 1999.
Hasta mayo de este año, con Repsol a cargo de la empresa, YPF distribuía entre el 80 y el 90 por ciento de sus utilidades como
dividendos, una de las tasas más altas de la industria, y en un contexto de declive de la producción en el país.
Antes de la expropiación, el directorio de Repsol-YPF pretendía repartir $ 5.789 millones en utilidades (de los cuales $ 5.296 millones eran ganancias generadas el año pasado) y había logrado avanzar en pos de ese objetivo, pese al rechazo del por entonces representante del Estado nacional en la junta de la compañía, Roberto Baratta.
Fuente: NA
De este modo, y con el voto mayoritario del Estado, la nueva YPF descartó de plano la propuesta original que había votado el directorio liderado por Repsol y que consistía en destinar $ 5.789 millones a recapitalizar la sociedad, en lugar de emplear mayores fondos en inversiones productivas.
Esa suma fue justamente la que registró la petrolera en 2011 concepto de utilidades y la que, ahora, servirá para potenciar los proyectos de que impulsa la compañía para aumentar la producción de hidrocarburos tras un marcado declive de la actividad en los últimos años.
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Miguel Galuccio, CEO de YPF.
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Según datos oficiales, la balanza comercial energética cerró 2011 con un déficit de 2.931 millones de dólares, es decir, con un saldo negativo por primera vez desde 1987.
Durante el año pasado se exportaron productos de la canasta energética por un valor de U$S 6.466 millones contra U$S 9.397 millones en concepto de importaciones.
En este marco, la decisión de podar el reparto de dividendos y reforzar los proyectos de inversión fue considerada por analistas del sector como una "clara señal" para los mercados.
Sobre todo porque esta medida se tomó en la primera reunión de accionistas después de que el Gobierno expropiara este año la petrolera en detrimento de los intereses de la española Repsol, que controlaba la empresa desde 1999.
Hasta mayo de este año, con Repsol a cargo de la empresa, YPF distribuía entre el 80 y el 90 por ciento de sus utilidades como
dividendos, una de las tasas más altas de la industria, y en un contexto de declive de la producción en el país.
Antes de la expropiación, el directorio de Repsol-YPF pretendía repartir $ 5.789 millones en utilidades (de los cuales $ 5.296 millones eran ganancias generadas el año pasado) y había logrado avanzar en pos de ese objetivo, pese al rechazo del por entonces representante del Estado nacional en la junta de la compañía, Roberto Baratta.
Fuente: NA

