¿Por qué nos peleamos ahora con México? Las claves y sus consecuencias
En twitter: @Fede_Manrique
El último enemigo declarado de la Argentina resulta ser un viejo aliado: México. La disputa comercial no es nueva, son las trabas que impone la Argentina a la importación de productos del exterior la raíz del conflicto. La diferencia es que ahora, la batalla no sólo nos enfrenta con los países desarrollados en crisis (EEUU, Europa), ni con Brasil en el Mercosur, sino que también con una de las economías más fuertes de América Latina, con estrechos lazos comerciales y de inversión y un destino importante para las exportaciones de Mendoza ahora que el mundo está en problemas.
En marzo pasado, México y Brasil establecieron una serie de restricciones para limitar su intercambio comercial de automóviles y fijaron los montos específicos que serían intercambiados en los próximos tres años, como un acuerdo para evitar la cancelación del Acuerdo de Complementación Económica (ACE) entre ambos países. Argentina intentó hacer lo mismo con el ACE vigente desde 2003, pero México rechazó esa posibilidad.
Frente a este panorama, ya desde 2011 Argentina empezó a poner reparos en lo que respecta al comercio de automotores y autopartes con México. La inflación interna con tipo de cambio estancado empezó a encarecer los vehículos fabricados en Argentina, mientras que México empezó a tener excedentes de fabricación fruto de la agudización de la crisis en EEUU y Europa, lo que llevó a vender más unidades en el Mercosur. Y en ese contexto, el boom de ventas de Argentina fue un imán más que atractivo.
Con Brasil, México aceptó ponerle un cupo a sus exportaciones de automóviles. Este año las ventas de autos de México a Brasil no podrán superar los U$S145.000 millones, en 2013 los U$S156.000 millones y en 2014 los U$S1.640 millones.
Como Argentina no pudo lograr, como sí hizo Brasil, que México acepte restringir sus exportaciones de automotores al país, empezó a aplicar trabas. Las mismas que directamente terminaron por derrumbar el Acuerdo de Complementación Económica y afectar las relaciones comerciales entre ambos países.
-¿Reacción directa de México?
En un contexto de agudización de la crisis internacional, en el que las economías desarrolladas están en caída libre o con crecimiento cero, los países en su conjunto buscan cuidar los mercados existentes y plantar batalla frente a medidas proteccionistas que pueden afectar sus exportaciones. En esto México no es la excepción.
El ACE-55, que está dentro del marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), entró en vigor el 1 de enero de 2003 y fue suscrito por México, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, como miembros plenos del Mercado Común del Sur (Mercosur).
Ante la postura de Argentina, la Secretaría de Economía de México reiteró que aplicará los mecanismos legales que estén a su alcance para impugnar esta acción unilateral en el contexto de la ALADI mediante el mecanismo de solución de controversias, y reclamará ante la OMC por la aplicación de prácticas proteccionistas por parte de Argentina.
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Felipe Calderón, presidente de México.
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-Consecuencias, más peleas y posibles represalias.
Más allá de lo que pueda ocurrir en la OMC contra la Argentina, lo cierto es que el país se enfrenta comercial y políticamente a una de las mayores economías, junto con Brasil, de América Latina y a un país con fuerte vínculos con Estados Unidos y los países de América Central. Esto abre un panorama incierto sobre cuáles podrían ser las represalias tanto de México como del resto de los países aliados contra la Argentina y sus productos exportables; y tira por tierra la serie de intentos de Cancillería y empresas nacionales de penetrar este mercado.
Es más, el mismo Gobierno que suspendió el ACE 55 es el que protagonizó en abril de 2011 una misión comercial para fortalecer los lazos comerciales, con la presencia de más de 200 empresarios argentinos participando de una ronda de negocios e inversiones reciprocas, que luego fue coronada por una misión comercial de Cristina a México en el que se reunió con el presidente Felipe Calderón.
-Inversiones en riesgo, aumentos de precios y restricciones.
-Pelearse con México no es un dato menor, más teniendo en cuenta el peso que tienen los capitales de este país en ciertos sectores de la economía. Sólo entre 2009 y 2011 empresas de México invirtieron en la Argentina unos U$S8.500 millones, según publica hoy el diario La Nación. A la cabeza está Claro, con U$S1.336 millones, seguido de la embotelladora de gaseosas Arca (embotella Coca Cola en el país), la fábrica de electrodomésticos Mabe, que produce Patrick y General Electric, e invirtió U$S73 millones, entre otras más. Y esto no es todo, detrás de los capitales mexicanos hay marcas con planes de expansión en el país y Mendoza como Burger King o la cadena de cafeterías Starbucks.
Pero más allá de las inversiones, la pelea entre México y Argentina y las trabas aplicadas por el país tendrá efectos directos sobre los argentinos. Es que van a haber modelos que se fabrican sólo en México y no entrarán a la Argentina, y los que se fabriquen en el país y el Mercosur, ante una menor oferta, van a poder subir de precios sin competencia externa vía importación.
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Al no entrar vehículos producidos en México, las concesionarias argentinas verían reducidas su disponibilidad en los modelos Tiida, Sentra y Frontier de Nissan; Vento y Bora de Volkswagen; Journey de Dodge; CR-V de Honda, Fiesta Kinetic Design de Ford, PT Cruiser de Chrysler y Aveo de Chevrolet.
-Impacto para exportadores argentinos y de Mendoza.
En todo el 2011, Argentina exportó a México por un total de U$S916,74 millones. De ese total, U$S178,15 millones son vehículos automotores y U$S69,32 millones fueron autopartes, como los primeros dos rubros con mayor participación. En el caso de Mendoza, la provincia en todo el 2011 exportó a México por U$S26,17 millones, una cifra inferior a los U$S33,67 millones de 2010. Bajo este esquema, México es el décimo mayor destino de las ventas de Mendoza al mundo.
De lo que vende Mendoza a México, el vino fraccionado es el principal rubro (U$S12,35 millones) en todo el 2011, seguido de ajos (U$S4,49 millones), “Aguardiente de vino o de orujo de uva (grapa) por U$S2,07 millones; ferroaleaciones (U$S1,86 millones), mosto concentrado (U$S1,86 millones), y peras en fresco (U$S1,56 millones), según datos suministrados por ProMendoza.
Y un dato más para tener en cuenta. Chile no produce ni exporta vehículos, pero sólo en 2011 concretó exportaciones a México por U$s1.950,3 millones, esto es un 4,7% más de los U$S1.863,2 millones que le vendió a este país en 2010, según datos del Servicio Nacional de Aduanas de Chile. Este simple dato habla a las claras del potencial de México como mercado para productos como los que tiene Mendoza para vender.


