Cristina Fernández y el impuesto de la discordia
Aumentar el mínimo no imponible y demás deducciones del Impuesto a las Ganancias un 20 por ciento, incremento similar al de los últimos años, tendría un costo fiscal aproximado de 6100 millones de pesos.
Aumentar el mínimo no imponible y demás deducciones del Impuesto a las Ganancias un 20 por ciento, incremento similar al de los últimos años, tendría un costo fiscal aproximado de 6100 millones de pesos. La estimación forma parte de los escenarios bajo estudio en el equipo económico, aunque desde distintos sectores del Gobierno coinciden en señalar que, por ahora, en Casa Rosada no consideran que sea el momento político para avanzar.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner informó ayer que en la actualidad 1.799.070 personas, el 19,64 por ciento de los trabajadores registrados del país, pagan Impuesto a las Ganancias. Sobre ese total, más de un millón de trabajadores poseen ingresos superiores a los 10.000 pesos y alrededor de 700 mil individuos se ubican en la franja inferior, entre 7000 y 10.000 pesos por mes. La suma de las remuneraciones de las personas que pagan ese tributo representa el 41 por ciento de la masa de salarios de todos los trabajadores registrados de la economía.
“El Impuesto a las Ganancias, en realidad, más que Impuesto a las Ganancias es un impuesto a los altos ingresos”, afirmó CFK. Durante el lanzamiento del programa de créditos de Anses, Argenta, la mandataria presentó los datos de un informe que le encargó al titular de AFIP, Ricardo Echegaray, sobre Ganancias para refutar “la creencia de que prácticamente el Estado le arrebata a cada trabajador millonadas”.
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