Para empresarios mineros, es una “aberración” pensar en un San Jorge biprovincial
Representantes de las cámaras de empresarios mineros y de servicios salieron hoy a fijar una posición contraria a la iniciativa de la empresa de revivir el proyecto metalífero de Uspallata extrayendo la roca en Mendoza y procesándola en San Juan. Piden explicaciones sobre cómo sería el reparto de recursos y beneficios y amenazan con frenar todo en la Justicia.
La sola mención de que el dilatado y discutido proyecto minero San Jorge se convierta en biprovincial, donde el material se extraería en Mendoza pero se procesaría en San Juan, genera escozor en las cámaras y empresarios mineros de la provincia. Es que, advierten, a Mendoza le quedaría el costo ambiental de ver cómo se perfora la montaña mientras que los beneficios económicos y de empleo se van a San Juan.
Y frente a esta posibilidad, desde las entidades sectoriales adelantaron que pedirán urgente al Gobierno y a la empresa que informe sobre cuáles son sus planes y cómo se llevarían a cabo, en especial en los puntos sobre reparto de regalías entre Mendoza y San Juan, generación de empleo y contratos de construcción, servicios e insumos que demandaría un proyecto que antes de ser revisado prometía inversiones sólo en Mendoza por U$S500 millones.
“La Cámara por ahora no tiene una posición tomada oficialmente. Sí tenemos una opinión tomada sobre la necesidad de hacer y avanzar en proyectos mineros en Mendoza, siempre que se proteja la seguridad del medio ambiente y las personas”, adelanta Gustavo Rodríguez Llaneza, vicepresidente de la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros, antes de señalar que “este puede ser un buen plan B, porque el plan A sigue siendo que se haga San Jorge en Mendoza. Igual es una salida válida para volver a revisar por qué no a la minería metalífera en Mendoza”.
“Discutir que San Jorge se puede hacer en San Juan es una forma de demostrar que se puede hacer el proyecto en la provincia. Es una muy buena forma de demostrar que negarse a la minería es caprichozo, porque no hay fundamento científico para que este proyecto no se haga. La gente que sabe, de las universidades de Mendoza, dijeron que se podía hacer el proyecto y cómo”, destaca Rodríguez Llaneza, antes de admitir que “no tiene mucho sentido aceptar con San Juan el 50% de un proyecto que podría ser el 100% para Mendoza”.
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Con una iniciativa inédita en la Argentina (solo comparable, aunque a mucha menor escala, con lo que es el proyecto binacional Pascua – Lama entre Argentina y Chile en San Juan), “la empresa pretende sortear el escollo de la intransigencia del Gobierno y de la oposición en Mendoza, que mandó a archivar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada el año pasado”, afirma el portal de noticias mineras.
Fuentes consultadas por este sitio subrayaron que San Jorge, en su nueva versión “será el doble de grande y permitirá abastecer de cátodos de cobre a la Argentina, una buena noticia para la política de sustitución de importaciones del país”.
Híbrido
“La idea primaria nos parece una aberración. Es un híbrido, un invento. No puede ser que la minería se vaya de Mendoza porque contamina y se instale 20 kilómetros más al norte, en San Juan, y ahí ya no contamine. Esto es una aberración técnica y jurídica, y los mendocinos no lo podemos permitir, porque se van a estar llevando la roca a San Juan donde se usarán procesos que aquí están prohibidos y se van a quedar con la mayor rentabilidad”, argumenta Carlos Ferrer, presidente de la Cámara de Servicios Mineros de Mendoza (Casemmza).
“Qué pasará con las regalías, cómo se repartirán las ganancias, el derrame económico y el desarrollo regional que genera la minería si todo el proceso se va a San Juan”, advierte Ferrer antes de señalar que “lo que buscamos es que el efecto dinamizador de la minería se quede en Mendoza, que es en donde en definitiva se va a perforar la montaña y extraer los recursos no renovables”.
El sector empresario minero de Mendoza admite no saber los detalles del proyecto, aunque adelantaron que solicitarán reuniones con el Gobierno y la empresa para conocer cómo se llevaría a cabo. Y en esa mesa, esperan discutir cuáles son las ventajas y cómo se repartirían las regalías, la ejecución de las obras y la contratación de servicios e insumos.
“De mínima habría que acordar un Compre Mendocino para al menos el 50% del movimiento que genere el proyecto”, señala Ferrer.
Por Federico Manrique
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En twitter: @Fede_Manrique



