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Máxima tensión con YPF: el Gobierno ahora la acusa de ocultar información
Funcionarios de Economía y Planificación intentaron ayer sin éxito ingresar a la asamblea de directorio que se desarrollaba en el piso 32 de la torre de la compañía en Puerto Madero. Versiones encontradas de lo sucedido en un nuevo episodio en la batalla declarada entre el Estado y la mayor petrolera de la Argentina.
La pelea entre el Gobierno y la petrolera YPF llegó ayer a un punto de máxima tensión. Fue cuando poco después de las 11 cuando un grupo de funcionarios encabezado por el director del Estado en la empresa y coordinador del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta; el viceministro de Economía, Axel Kicillof y el secretario de Energía, Daniel Cameron, intentó sin éxito ingresar a la asamblea de directorio que se desarrollaba en el piso 32 de la torre de la compañía en Puerto Madero, informa hoy el diario El Cronista.com
El encuentro de ayer estuvo coordinado por Antonio Brufau, número uno de Repsol, el principal accionista de la ex petrolera estatal. Y según allegados a la compañía no trató temas sustanciales. En el Gobierno no están de acuerdo con ese punto. “Vinimos a pedir explicaciones. El temario de la Asamblea incluía el informe operativo de la empresa durante 2011, queremos saber qué pasó en cada área, yacimiento por yacimiento, qué pasó en cada uno, dado que marcan una baja de 10% en la producción de gas y del 8% en la de petróleo”, explicó Baratta.
La versión oficial, difundida con amplitud y rapidez por los funcionarios, indica que la empresa les negó de plano el ingreso. Allegados al directorio de YPF, sin embargo, confirmaron a El Cronista una versión distinta. Poco después del inicio del encuentro, se presentaron los tres funcionarios, el síndico suplente, Gustavo Adolfo Mazzoni, el subsecretario Legal de Planificación, Rafael Llorenz, y la escribana en representación de la Escribanía General de Gobierno.
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“Los abogados de YPF les dijeron que por una cuestión del estatuto de la empresa no podían entrar todos a la reunión; sólo Baratta y el síndico. Y les ofrecieron a todos los funcionarios tener un encuentro con los miembros del directorio a la finalización del encuentro, pero no aceptaron”, explicó.
La decisión de la petrolera le dio el pié justo al ministro de Planificación, Julio de Vido, para que lance un nuevo golpe. “Hay que preguntarse qué tema iba a tratar YPF para impedir el acceso de funcionarios. Habría que ver qué respuestas no le podían dar al secretario de Energía y al viceministro de Economía; qué tema oscuro iban a tratar por el cual no podían participar estos funcionarios”, disparó al mediodía.
El movimiento de ayer es un paso más del Gobierno en la avanzada contra YPF, que comenzó en enero y tuvo capítulos en los que se criticó la falta de inversión de la empresa en producción, el creciente déficit petrolero del país, el alto precio del gasoil para el transporte, para el combustible que consume Aerolíneas Argentinas y por la supuesta mora en el pago de impuestos.
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