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El futuro financiero nacional, en la recta final

Los informes internos de las entidades financieras hablan de un mejor 2013, pero con riesgos políticos crecientes.
Foto: MDZ / Archivo
Foto: MDZ / Archivo

La economía argentina entró en la recta final de un año complicado y el interrogantes es cómo terminará el 2012 y qué le espera al país en 2013. En ese sentido, sirven como aporte los informes internos que entidades bancarias elaboran para luego delinear sus futuras estrategias.

MDZ accedió al informe interno del tercer trimestre de 2012, balances y perspectivas para el año y el 2013 de una entidad de primera línea de capitales extranjeros con operaciones en el país. Para preservar la fuente, no vamos a revelar el nombre del banco, ni el autor del informe, pero te vamos a contar qué dice y qué esperan para los próximos meses.

-Panorama 2012 y pronóstico 2013.
Después de experimentar una tasa real de crecimiento del 8,9% en 2011, la Argentina se encamina a una desaceleración del PBI para cerrar el 2012 con un crecimiento real del 2% anual. Las causas de la caída, en opinión de los bancos, se debe a un menor nivel de actividad económica en Brasil, a más regulaciones aplicadas al comercio exterior (trabas para importar), un elevado proteccionismo del Gobierno y a la mayor incertidumbre sobre el futuro de la economía.


Sin embargo, desde el sector financiero esperan un repunte de la economía a partir de 2013 gracias a un contexto mundial más benigno para la Argentina y buenos precios agrícolas acompañados por un incremento de la producción. Esto impulsará el crecimiento anual de la economía a un 4%.

-Riesgo político creciente.
Desde el sector financiero esperan que la intervención del Gobierno en la economía no sólo siga, sino que se incremente. A modo de ejemplo, citan la  nueva regulación decretada a finales de julio para darle injerencia directa a Axel Kicillof, viceministro de Economía, y a Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, para definir inversiones y márgenes de rentabilidad de las empresas del rubro energía, tanto en la producción y la distribución.

En ese sentido, desde el sector financiero alertan de que el aspecto más importante a considerar en la arena política son los intentos de reformar la Constitución para forzar una nueva reelección de la presidenta Cristina Fernández. Las posibilidades de que la reforma se haga realidad, advierten, son bajas, pero este tema estará a la cabeza de la agenda política en los próximos 12 meses.

En cuanto a los negocios, un pobre clima seguirá dominando el escenario para la economía en general, mientras que las cifras fiscales muestran algunos signos de estabilización, sostienen.

-Sin riesgo de default.
Si bien las reservas internacionales del Banco Central cayeron por debajo de los U$S45.000 millones luego de la amortización final del Boden 12 a principios de agosto, el cepo al dólar, las mayores restricciones a las importaciones y el bloqueo informal para que las empresas giren dividendos al exterior han sido las principales herramientas utilizadas por el Gobierno para ahorrar divisas suficientes como para financiar el pago de deuda denominada en dólares. Es por eso que desde el sector financiero consideran que el país sigue teniendo recursos suficientes como para evitar el incumplimiento dentro de los próximos 18 meses.

-La soja y Brasil ayudarán.
Si bien el sector externo de la Argentina sigue expuesto a una caída en los precios de las materias primas y a una desaceleración del PBI brasileño, desde los bancos confían en que la sequía en América del Norte seguirá impulsando los precios en un contexto de mayor producción agrícola en general  y de soja en particular. En tanto, el PBI brasileño está repuntando como consecuencia de un mayor nivel de actividad. Por esto, la probabilidad de un escenario a la baja en el nivel de actividad de Argentina se ha reducido significativamente en los últimos meses.


-Escenario fiscal y dos fuerzas en choque.
Con vistas al 2013, el plano fiscal argentino ofrece dos fuerzas en permanente choque y contradicción que amenazan el equilibrio fiscal.

Por un lado, el crecimiento (4%) esperado del PBI para 2013, sumado a una mejora en la recaudación en la economía en general y los mejores precios de la soja para la próxima cosecha contribuirán con un aumento en los ingresos (dólares) por exportaciones. Por otro lado, se espera que la evolución del gasto público supere la previsión oficial (Ley de Presupuesto) por ser un año de elecciones. Si la responsabilidad persiste, el déficit fiscal en 2013 debería bajar al 1,5% del PBI.