Por baja inversión, la industria trabaja al límite
La fuerte recuperación de la actividad económica durante 2010 y las alentadoras estimaciones para este año no fueron suficientes para que el sector industrial desarrolle proyectos de inversión muy ambiciosos. Las empresas están desembolsando fondos para ampliar su capacidad productiva, pero lo justo y necesario como para acompañar el proceso de crecimiento y poder abastecer el aumento de la demanda.
En el extremo opuesto se encuentran las industrias del tabaco, metalúrgica (metalmecánica excepto autos) y automotriz, cuya utilización de la capacidad no alcanza el 80%. En el primer caso, asciende a 68,4%, de acuerdo con el último informe del Indec.
Si bien un incremento del uso de la capacidad instalada refleja que las industrias invierten sólo lo necesario para acompañar el crecimiento y aprovechan al máximo el margen que todavía tienen para crecer sin arriesgar demasiado, en algunos sectores trabajar al máximo de su capacidad es necesario para mantener la eficiencia. Un claro ejemplo es el rubro de metales básicos, como la siderurgia, aluminio o refinación de petróleo, que requieren de un uso de la maquinaria superior al 85% para tener una producción eficiente.
El rubro textil fue uno de los que realizó fuertes inversiones y ello se tradujo en una merma del uso de la capacidad. De 91,4% en diciembre de 2009, se redujo a 89,9% el mismo mes del año pasado. “Fue uno de los sectores de mayor dinamismo durante el año. La diferencia entre el aumento de la producción (14,3%) con menor uso de la capacidad indica un correlato de inversiones productivas”, dijeron en Industria.
Desde el sector textil, el economista de la Fundación Pro Tejer, Mariano Kestelboim, señaló que del 14,3% de crecimiento interanual, el 76,6% fue explicado por un uso más intensivo de las instalaciones ya existentes y el resto, por ampliación de capacidad. Además, recordó que en 2010 se importaron bienes de capital por u$s 181 millones.
Por su parte, el economista de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), Fernando Grasso, explicó que en el caso de este sector, que cerró el año con un nivel de uso de la capacidad instalada del 73%, históricamente se manejaron estos valores por requerimientos técnicos de la propia industria. Y si bien sostuvo que “todavía hay margen para seguir creciendo, con tasas de crecimiento del 7%, las firmas tienen que invertir 5% de sus ventas”.
Fuente: Cronista.com