La UIA inicia la era post-Méndez
El comité ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) comenzará hoy a delinear el incierto futuro de la entidad empresaria más poderosa del país.
La renuncia a la presidencia que Héctor Méndez presentó hace menos de una semana es el primero de los temas por ser considerado por la cúpula industrial. Según los estatutos, debería asumir el vicepresidente 1°, Miguel Acevedo, ejecutivo de Aceitera General Deheza.
De todos modos, sigue abierta la incertidumbre por el futuro de la conducción de la UIA. El mandato que deberá completar Acevedo vence en abril y todavía se desconoce el nombre del empresario que ejercerá la presidencia por los próximos dos años y que, en el corto plazo, deberá pilotear la entidad en paralelo a la campaña electoral que definirá quién será el nuevo ocupante de la Casa Rosada o determinará la continuidad de Cristina Kirchner.
Según el pacto de alternancia vigente entre las dos líneas internas de la UIA, Méndez (de la Celeste y Blanca) debía entregar el cargo a un representante de Industriales. Pero, como este grupo -que tiene cerca de un tercio de los potenciales votos- aún no resolvió sus propias peleas internas, algunos empresarios de la Celeste y Blanca y de afuera de la UIA empezaron a sugerir que lo mejor sería celebrar elecciones para elegir al nuevo presidente.
Luego de la renuncia de Méndez, sin embargo, esa posibilidad comenzó a perder peso y hoy, tanto en Industriales como en la Celeste y Blanca admiten que lo más probable es que se ratifique la vigencia del pacto de alternancia.
"Lo que tiene que seguir es el proceso que se está haciendo ahora, que es el grupo Industriales preparando su propuesta para proponerle a la Celeste y Blanca y continuar con ese proceso", comentó un miembro de la conducción de la lista minoritaria, aunque descartó que hoy fueran a presentar al candidato a presidir la entidad desde abril.
Mientras Techint -la empresa fuerte del grupo Industriales- quiere que sea Adrián Kaufmann Brea, ejecutivo de Arcor, las organizaciones empresarias más ligadas a las pymes y al interior se inclinan por la candidatura de José Ignacio de Mendiguren, que ya ocupó ese puesto hasta que fue nombrado ministro de Producción, a comienzos de 2002. Kaufmann es hoy vicepresidente 4° de la UIA y Mendiguren ocupa la Secretaría.
Otro miembro del comité ejecutivo, enrolado en la Celeste y Blanca, también anticipó una continuidad del sistema. "Hoy por hoy, no veo razones para apartarse de los mecanismos institucionales y de lo que han sido los acuerdos entre agrupaciones", afirmó.
Elecciones sangrientas
El propio Méndez advirtió en declaraciones radiales que "éste no es un momento para hablar de elecciones porque el pacto de alternancia hay que respetarlo. Se acordó porque antes de eso había habido elecciones y habían sido muy sangrientas para la casa y se hicieron para evitar eso. La UIA es una entidad complicada, no es sencilla. Se hizo el acuerdo para que no se haga tan sangriento".
Sin embargo, advirtió: "Si se quieren volver a las elecciones, es una decisión de los empresarios y no me opongo".
En el sector Industriales se había señalado a Méndez como uno de los que motorizó en secreto la idea de romper el acuerdo y convocar a elecciones. En público, quienes expresaron esa postura fueron Javier Madanes Quintanilla (presidente de Aluar y Fate y hoy fuera de la conducción de la UIA) y Cristiano Rattazzi, máximo ejecutivo de Fiat Auto Argentina y aliado de Méndez en la Celeste y Blanca.
"No quería entrar en la interna, que se pintaba como complicada", señaló el empresario del sector plástico. "Yo no he sido funcional al Gobierno y tampoco he sido funcional a las empresas", dijo Méndez, en otra entrevista radial, en la que también pidió al Gobierno "alentar" al sector productivo "en vez de prohibir" .
También Mendiguren se expresó favorable a la continuidad del pacto de alternancia que rige desde 2004. "Por lo general, las versiones que dicen lo contrario no vienen de adentro de la UIA. Salvo algún dirigente, el resto cumplimos los pactos que firmamos porque por algo se han firmado. No fue un capricho", afirmó.
Méndez negó haber sufrido aprietes para forzarlo a renunciar y despegó al Gobierno de su decisión. "Nadie [del Gobierno] me llamó antes, durante o después de haber renunciado", dijo el presidente saliente.
Las fuentes consultadas rechazaron la posibilidad de que hoy se decida prorrogar el mandato vigente -que estaría a cargo de Acevedo- hasta después de las elecciones presidenciales de octubre. "No sé de nadie que hoy esté trabajando para conseguir eso, que además no se corresponde con los pasos institucionales previstos", dijo un dirigente, que hoy estará presente en la estratégica reunión en la sede de Avenida de Mayo al 1100.
Fuente: La Nación