El Gobierno puede perder unos 750 millones de dólares por las sequías
Las recaudaciones que el Estado percibe en concepto de retenciones pueden verse reducidas por el fenómeno climático de La Niña, que afecta la implantación de soja y maíz. También bajaron las previsiones del ciclo agrícola 2010-2011. El alza de precios compensará en algo las pérdidas en volumen de producción.
La incipiente sequía a causa del fenómeno climático La Niña afecta la implantación de soja y maíz, los cultivos masivos de verano de nuestro país, y ya redujo las previsiones del ciclo agrícola 2010-2011 que sólo pueden ser compensados por la mayor suba de precios a nivel internacional.
El mercado de granos se encuentra regido por las contingencias agroclimáticas y diferentes estudios consideraron que el alza de precios compensará en algo las pérdidas en volumen de producción.
Pero no son sólo los productores los que serán impactados, la consultora Economía & Regiones consideró que el gobierno puede perder alrededor de 3.000 millones de pesos, unos 750 millones de dólares por retenciones que no se cobrarán en el caso de la soja que tributa el 35 por ciento.
Enero de 2011 comienza con una manifiesta inquietud por saber qué depara La Niña, un fenómeno que tiene su origen en el Océano Pacífico con el detalle de ser similar en superficie a toda la tierra que existe en su área: su influencia es considerable.
"El Pacífico está muy frío y significa muy poco vapor en ciertas partes del mundo, en otras llueve en exceso como en Australia, además afecta los centros de alta presión que significa buen tiempo pero si pasan los días se transforma en seca", explicó en Agrositio, Anthony Deane, Director de Weather Wise Argentina.
Para el especialista estamos en una situación caracterizada por los resultados de las mediciones de la NASA que indicaron que para ciertas zonas "es bueno por la humedad que hay debajo del suelo".
En términos prácticos se trata del centro norte del país.
La otra realidad marca una evapotraspiración de 3 a 4 milímetros por día, a lo que se suma el calor que entra del trópico, "en donde hay vegetación, entiéndase soja y maíz, hay evaporación".
La reserva de agua que existe en el segundo perfil del suelo es lo que da el sostén al cultivo incluidas las praderas coasociadas para la lechería, pero hay peligro de que en muchos lotes cosechados de trigo pueda haber incendios.
Lo otro que ocurre es que hay rápido consumo del agua en el subsuelo básicamente para los cultivos que tienen raíces pivotantes, que bajan en profundidad como la soja y la alfalfa.
"En mi humilde opinión, lo que podemos utilizar de comparaciones que va a ser una mejor cosecha que la de 2007-2008, primero porque llovió al inicio de las siembras y el segundo detalle es que venimos de un fenómeno Niño que significa lluvias superior alo normal", destacó.
El haber dejado atrás un año Niño indica que por lo tanto las reservas en el segundo perfil del suelo llegaron buenas o muy buenas, "eso va a dar combustible para llegar al final".
Un hecho de la campaña actual 2010-2011 es que cuánto más al interior se mire, más posibilidades se encuentran, como en el sur de Córdoba, oeste de Buenos Aires, de que se produzcan lluvias en enero: escasas precipitaciones, pero más frecuentes.
Paradójicamente la época de la recolección encontrará a Brasil complicado para levantar la soja en un 50 por ciento por la alta cantidad de lluvias.
Deane definió su pronóstico como cauteloso: "es un febrero que va a entrar a llover bastante bien y parejo".
Para marzo previó pulsos de aire tempranos en el centro sur de la provincia de Buenos Aires alrededor del 25 de marzo y heladas de menos 2 grados probables, que ya se dieron y son análogas, para el 14 y 15 de abril.
Después viene sequía porque La Niña continuará.
A mediados de marzo, prevé un exceso de lluvias que habrá de entorpecer la recolección de la cosecha gruesa que de soja ya se habla de 49 millones de toneladas o menos y 20 millones de maíz.
Para el especialista estamos en una situación caracterizada por los resultados de las mediciones de la NASA que indicaron que para ciertas zonas "es bueno por la humedad que hay debajo del suelo".
En términos prácticos se trata del centro norte del país.
La otra realidad marca una evapotraspiración de 3 a 4 milímetros por día, a lo que se suma el calor que entra del trópico, "en donde hay vegetación, entiéndase soja y maíz, hay evaporación".
La reserva de agua que existe en el segundo perfil del suelo es lo que da el sostén al cultivo incluidas las praderas coasociadas para la lechería, pero hay peligro de que en muchos lotes cosechados de trigo pueda haber incendios.
Lo otro que ocurre es que hay rápido consumo del agua en el subsuelo básicamente para los cultivos que tienen raíces pivotantes, que bajan en profundidad como la soja y la alfalfa.
"En mi humilde opinión, lo que podemos utilizar de comparaciones que va a ser una mejor cosecha que la de 2007-2008, primero porque llovió al inicio de las siembras y el segundo detalle es que venimos de un fenómeno Niño que significa lluvias superior alo normal", destacó.
El haber dejado atrás un año Niño indica que por lo tanto las reservas en el segundo perfil del suelo llegaron buenas o muy buenas, "eso va a dar combustible para llegar al final".
Un hecho de la campaña actual 2010-2011 es que cuánto más al interior se mire, más posibilidades se encuentran, como en el sur de Córdoba, oeste de Buenos Aires, de que se produzcan lluvias en enero: escasas precipitaciones, pero más frecuentes.
Paradójicamente la época de la recolección encontrará a Brasil complicado para levantar la soja en un 50 por ciento por la alta cantidad de lluvias.
Deane definió su pronóstico como cauteloso: "es un febrero que va a entrar a llover bastante bien y parejo".
Para marzo previó pulsos de aire tempranos en el centro sur de la provincia de Buenos Aires alrededor del 25 de marzo y heladas de menos 2 grados probables, que ya se dieron y son análogas, para el 14 y 15 de abril.
Después viene sequía porque La Niña continuará.
A mediados de marzo, prevé un exceso de lluvias que habrá de entorpecer la recolección de la cosecha gruesa que de soja ya se habla de 49 millones de toneladas o menos y 20 millones de maíz.


