Presenta:

En Mendoza, el valor de la canasta básica supera al salario promedio

Según el Indec, el salario promedio de un trabajador argentino ronda los 2.313 pesos mensuales, mientras que el costo de vida para una familia tipo supera los 2.700 pesos. Según el informe de la Universidad Nacional de Cuyo una familia que percibe menos de eso puede considerarse pobre, mientras que el límite de la indigencia es de 1.340 pesos. Mirá el informe completo.
Los salarios, em medio de una carrera con desventaja contra la inflación.
Los salarios, em medio de una carrera con desventaja contra la inflación.
La inflación no hace más que acelerar el deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Cada mes el ingreso de las familias rinde menos, y el costo de vida deja menos margen para ahorros, o simplemente algunos "gustitos".

Según el informe del Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo, al 1 de junio una familia tipo (matrimonio con dos hijos en edad escolar) necesitó al menos 2.705 pesos por mes para no quedar bajo la línea de pobreza. Es que el costo de la Canasta Básica Parcial (que comprende los consumos normales de alimentos, bebidas, gastos de higiene personal, limpieza del hogar, esparcimiento, servicios y transporte) aumentó en mayo un 1,7 por ciento.

En tanto, una familia tipo que percibe mensualmente menos de 1.340 pesos es considerada indigente, ya que ese es el costo de la Canasta Alimentaria (alimentos y bebidas) tras una suba del 3 por ciento, calculada por el equipo que lidera Alejandro Trapé, en base a relevamientos periódicos que realiza en distintos supermercados de la provincia.

El dato preocupa si se tiene en cuenta que de acuerdo a las últimas informaciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, el salario promedio en la Argentina es de 2.313 pesos, tras haberse registrado en el primer trimestre del año una suba del 25,4 por ciento en el sector de trabajadores registrados, respecto al mismo período de 2009.

En el último informe, el Centro de Investigaciones Económicas (CEI) destaca que la inflación muestra así un leve decrecimiento respecto de la tasa observada en abril y vuelve a situarse por debajo del 2 por ciento mensual.

En abril el aumento de la Canasta Alimentaria fue del 3,4 por ciento, mientras que el de la Canasta Básica fue del 2,4 por ciento.

Sin embargo, confirma que sigue instalada en un escalón más alto respecto de la observada en el segundo semestre de 2009.

A partir de este registro, la inflación acumulada para los primeros cinco meses del año 2010 asciende a 19,4 por ciento para la canasta alimentaria y 11,5 por ciento para la canasta básica parcial.

En tanto, en el último año, la Canasta Alimentaria aumentó 29,7 por ciento y la Canasta Básica (parcial) lo hizo 21 por ciento. El hecho de que el indicador de “la inflación acumulada en los últimos doce meses” esté aumentando mes a mes es un claro indicio de la aceleración del fenómeno inflacionario.

El producto que más se incrementó en mayo fue la carne, con una suba del 7,5 por ciento, con lo que acumula una suba del 10,2 por ciento en el último trimestre. le siguen los lácteos con una suba del 4,9 por ciento, colocando en 13,5 por ciento el aumento en el último trimestre, y en tercer lugar los panificados con una suba del 3,2 por ciento, marcando en el trimestre un aumento del 5,3 por ciento.

Mientras que las  frutas y verduras fueron los únicos que registraron una baja, que fue del 2 por ciento.

Los relevamientos se realizan para todos los rubros en forma diferencial por zona geográfica. Del análisis se observa que el patrón estructural correspondiente al mes anterior se mantiene, pero que la zona de Maipú y Luján, si bien sigue siendo la que tiene los menores valores, ha ascendido hasta casi alcanzar a San Martín, revirtiendo cierto leve rezago que había experimentado en los últimos meses. Este comportamiento ha hecho que la dispersión entre zonas se reduzca, ya que en abril alcanzaba al 11,5% y en mayo es de sólo 5,1%.

Para leer el informe completo del CEI hacé click aquí (82 KB).