Alerta en Mendoza: hay dos cargamentos detenidos en Brasil
Exportadores advierten que un cargamento de vinos y otro de conservas no pudo ingresar a Brasil. Por el momento desconocen las causas de la demora. Sin embargo, hay temor de que pudieran ser parte de las amenazas brasileras, que ayer un funcionario de Lula Da Silva advirtió que se tomarían en caso de que Argentina profundice las medidas proteccionistas.
Las restricciones de Brasil a la importación de productos argentinos podrían haber llegado antes de lo previsto. Es que ya están demorados dos cargamentos de productos mendocinos, uno de vino y otro de conservas. Los empresarios todavía no se animan a relacionar esta demora con las amenazas vertidas por funcionarios de Lula Da Silva, quienes dijeron que si Argentina trababa el ingreso de alimentos de su país harían lo mismo.
Sin embargo los mismos empresarios consultados MDZ, dejaron abierta la posibiliad de que las demoras hayan sido por cuestiones administrativas por parte de las autoridades argentinas, tras el feriado del Bicentenario.
Lo cierto es que este hecho genera alarma en los exportadores locales, quienes aseguran que son “cautos” al momento de las evaluaciones al respecto, pero admiten que están en “estado de alerta máximo”.
Además, el gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, Mario Bustos Carra, aseguró que “no se ve que el Estado Nacional” avance en resoluciones positivas respecto a las relaciones comerciales con Brasil.
Bustos Carra dijo que hay una “gran preocupación” en el sector ante la posibilidad de que finalmente Brasil cumpla con su advertencia de aplicar represalias si Argentina concreta la amenaza lanzada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de restringir el ingreso de alimentos similares a los que se producen en el país a partir del 1 de junio.
Desde la Cámara de Comercio Exterior advierten que las represalias por parte de Brasil podrían generar “severos daños” en la producción mendocina ya que si hay demoras en la recepción de mercadería, los importadores brasileños podrían reemplazarlos accediendo a otros mercados.
“Lo que los importadores buscan es un mercado que cumpla con sus compromisos”, y no sería el caso de Argentina si se avanza con las medidas proteccionistas, contradictorias a lo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner hizo énfasis en Europa, en ocasión de las negociaciones comerciales entre el Mercosur y la Unión Europea.
Brasil es un mercado de vital importancia para Mendoza, a donde se exporta principalmente vinos, aceite de oliva, aceitunas, frutas frescas y en conservas, y vino, que en 2009 representó más de 250 millones de dólares.
En cuanto al mercado vitivinícola, es el tercero en importancia, con una exportación del 18 por ciento, que dejó un monto superior a los 100 millones de dólares el año pasado.
Al respecto, el titular de Bodegas de Argentina, Ángel Vespa, explicó a MDZ que hay una “fuerte preocupación” por parte del sector debido a que Brasil es un “mercado importantísimo”.
“Hay mucho malestar, la vitivinicultura se reconvirtió por su propia cuenta, mientras otros sectores esperaron la asistencia del Estado. No podemos darnos el lujo de tener problemas comerciales, mientras que hay algunos sectores que piden medidas proteccionistas”, dijo Vespa.
Si bien, desde ambos sectores reconocieron tener un contacto permanente con el ministro de la Producción, Raúl Mercau, desde el ámbito público-privado que los representa en las negociaciones con el gobierno nacional minimizaron la situación.
“Aquí no hay trabas impuestas más allá de las licencias no automáticas”, dijo el gerente de Pro Mendoza, Marcos Abihagle, quien negó denuncias sobre trabas a importaciones brasileñas en Argentina, diciendo que no hay ninguna normativa al respecto.
“No existen trabas informales”, dijo el titular de Pro Mendoza, en contradicción con lo asegurado por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien admitió “roces” con Brasil.
Randazzo, admitió hoy que con Brasil existe una "pelea de intereses", pero aseguró que "de ninguna manera" las disputas comerciales van a provocar un deterioro de la relación entre ambos países.
“De ninguna manera nos vamos a distanciar con Brasil. Hay, sí, una pelea de intereses, porque nuestro Gobierno defiende a la industria nacional", sostuvo el funcionario.
Sin embargo, para Abihagle los dichos del secretario de Comercio Exterior de Brasil “son una respuesta política” a una interna entre la oposición y el oficialismo de ese país.
Desde la Cámara de Comercio Exterior advierten que las represalias por parte de Brasil podrían generar “severos daños” en la producción mendocina ya que si hay demoras en la recepción de mercadería, los importadores brasileños podrían reemplazarlos accediendo a otros mercados.
“Lo que los importadores buscan es un mercado que cumpla con sus compromisos”, y no sería el caso de Argentina si se avanza con las medidas proteccionistas, contradictorias a lo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner hizo énfasis en Europa, en ocasión de las negociaciones comerciales entre el Mercosur y la Unión Europea.
Brasil es un mercado de vital importancia para Mendoza, a donde se exporta principalmente vinos, aceite de oliva, aceitunas, frutas frescas y en conservas, y vino, que en 2009 representó más de 250 millones de dólares.
En cuanto al mercado vitivinícola, es el tercero en importancia, con una exportación del 18 por ciento, que dejó un monto superior a los 100 millones de dólares el año pasado.
Al respecto, el titular de Bodegas de Argentina, Ángel Vespa, explicó a MDZ que hay una “fuerte preocupación” por parte del sector debido a que Brasil es un “mercado importantísimo”.
“Hay mucho malestar, la vitivinicultura se reconvirtió por su propia cuenta, mientras otros sectores esperaron la asistencia del Estado. No podemos darnos el lujo de tener problemas comerciales, mientras que hay algunos sectores que piden medidas proteccionistas”, dijo Vespa.
Si bien, desde ambos sectores reconocieron tener un contacto permanente con el ministro de la Producción, Raúl Mercau, desde el ámbito público-privado que los representa en las negociaciones con el gobierno nacional minimizaron la situación.
“Aquí no hay trabas impuestas más allá de las licencias no automáticas”, dijo el gerente de Pro Mendoza, Marcos Abihagle, quien negó denuncias sobre trabas a importaciones brasileñas en Argentina, diciendo que no hay ninguna normativa al respecto.
“No existen trabas informales”, dijo el titular de Pro Mendoza, en contradicción con lo asegurado por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien admitió “roces” con Brasil.
Randazzo, admitió hoy que con Brasil existe una "pelea de intereses", pero aseguró que "de ninguna manera" las disputas comerciales van a provocar un deterioro de la relación entre ambos países.
“De ninguna manera nos vamos a distanciar con Brasil. Hay, sí, una pelea de intereses, porque nuestro Gobierno defiende a la industria nacional", sostuvo el funcionario.
Sin embargo, para Abihagle los dichos del secretario de Comercio Exterior de Brasil “son una respuesta política” a una interna entre la oposición y el oficialismo de ese país.

