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Sí, es una realidad, la pobreza crece en Mendoza todos los días

No hace falta contar con datos técnicos para saber si cada vez hay más pobres en Mendoza, basta con observar la realidad. Quienes trabajan con este flagelo todos los días aseguran que en los últimos meses creció la cantidad de gente que solicita ayuda. Desde el Banco de Alimentos afirman que el año pasado se sumaron once nuevas organizaciones a la lista de instituciones que piden comida para distribuirla entre los pobres.

La discusión respecto a si el INDEC miente o no con las estadísticas pasa a segundo plano y hasta parece frívola cuando se observa lo que en verdad implica ser pobre. La semana pasada el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos informó que el índice de pobreza había bajado a nivel nacional, aunque en Mendoza subió en el segundo semestre del 2009. Pero más allá de los números, hay una realidad y hay –por suerte- mucha gente que trabaja para asistir a los más carenciados, con todo lo que representa ser pobre.

El Banco de Alimentos, que desde 2001 funciona en Mendoza, es uno de esos buenos casos en los que un grupo de gente trabaja cotidianamente para tratar de mejorar la “supervivencia” de miles de personas que carecen de vestimenta, vivienda digna, servicios básicos, pero –sobre todo- de un plato de comida diaria.

MDZ dialogó con la directora ejecutiva del Banco de Alimentos, una organización que nació como iniciativa de un grupo de empresarios que pensó en aquellos que menos tienen.  Virginia Deluca comentó lo que se observa desde la institución, y a las claras refleja una triste realidad: la pobreza que crece cada día más.

Actualmente el Banco de Alimentos está presidido por el empresario Eduardo Andreu, e integran la comisión directiva Clara Franciosi, Ricardo Perrone, Fernando Balada, Roberto González Malnis, Lidia Genco, Evangelina Sosa, Claudia Roitman, Fernanda Amoretti, Ricardo Diumenjo, Adolfo Brennan, Osvaldo Roby, Fernando Barbera, Sergio Gras y Bernando Zunino. Además hay muchas más personas, como Virginia, Lorena, Sebastián y Federico, que todos los días colaboras para llevar alimentos a quienes más lo necesitan.

El Banco de Alimentos distribuye mercadería rescatada -que no está apta para la comercialización pero sí para el consumo- a 53 organizaciones sociales del Gran Mendoza y el norte de la provincia, y a 4 de San Luis, cuya ayuda llega a 13.000 personas.

Cuando le consultamos a Virginia cuál era su percepción de la pobreza desde el lugar que le toca vivir (alejada de las estadísticas frías y conviviendo con la realidad), y si notaba un incremento de este triste indicador social, fue contundente en su respuesta: desde mediados del año pasado hasta hoy se sumaron a la lista once nuevas instituciones. En tanto, otras 20 están en lista de espera para recibir la asistencia, ya sea porque no completaron la documentación necesaria, o porque el Banco de Alimentos no da abasto con las donaciones para poder ampliar su red de ayuda.

Si bien De Luca advierte que la institución no mide la pobreza, su observación es trasladable a todo el espectro social. Incluso, es muy factible que este fenómeno se repita en otros organismos cuya misión también es asistir a los más necesitados, como Cáritas, o la Red Solidaria, entre otros tantos más.

Qué es y cómo nace el Banco de Alimentos
Allá por la década del 70 en Estados Unidos, a un buen hombre se le ocurrió que toda la comida que los supermercados desechaban por problemas con el etiquetado, con alguna falla en el envase, con fecha de vencimiento próxima, o que directamente no satisfacía los gustos del consumidor, podía tener un mejor destino que la basura. Es así como nació el primer Banco de Alimentos en ese país, cuya misión es contribuir a reducir el hambre a través del rescate de mercadería que no cumple con los requisitos formales para ser comercializada, pero sí para el consumo.

Desde ese entonces la idea prosperó y llegó a la Argentina en 1.998, pero tras el estallido de la crisis en 2001 nacieron muchas Bancos más y actualmente hay en el país 14 instituciones con la misma misión, que asisten a 1.050 organizaciones, cuya ayuda llega a 155.000 personas, en un claro indicio de que en el país hay una gran cantidad de personas con necesidades insatisfechas.

El criterio de distribución de alimentos tiene en cuenta muchas variables, entre las que se destaca la cantidad de niños que recibirán el alimento,  la frecuencia con la que se da la prestación alimentaria, y el tipo de prestación, por ejemplo si se trata de un merendero o un comedor.

Rescatando ayuda para ayudar
Virginia destacó que todo el trabajo del Banco de Alimentos es posible gracias a las empresas que donan los alimentos, a las que ofrecen la logística para el transporte, a las que ceden espacios físicos, pero por sobre todo a que existen personas anónimas que dedican gran parte de su vida a asistir a aquellos que realmente padecen necesidades, como son los que se ponen la mochila y deciden “levantar” un comedor, sin buscar el reconocimiento público.

Gracias a la colaboración de muchos, en 2009 el Banco de Alimentos recaudó 665.000 kilos de alimentos. El 75 por ciento fue donado por diferentes empresas, casi el 4 por ciento se recaudó con los eventos como “La Fiesta de la Cosecha” o “Tango por los Caminos del Vino”; mientras que casi el 0,5 por ciento provino de donaciones de particulares y el 1,49 por ciento se compró. En tanto, más del 18 por ciento se rescató a través de la articulación de la Red de Banco de Alimentos.

Virginia recordó que el Banco de Alimentos está abierto a recibir donaciones de alimentos, bebidas, artículos de limpieza, agua, entre otros, de todo aquel que quiera y pueda hacerlo, ya sean empresas o personas anónimas. Quien desee aportar su granito de arena para cambiar esta triste realidad social, que afecta a todos en su medida, puede contactarse llamando al 4244044, por mail a info@bdamendoza.org.ar, o ingresando al sitio web www.bdamendoza.org.ar. El Banco de Alimentos funciona dentro del Frigorífico Aconcagua, en Minuzzi 428, de Godoy Cruz.