Si hay muchos más recursos y a octubre no hay déficit, ¿por qué falta dinero?
Mientras el Gobierno insiste en que le faltan recursos para terminar el año y en eso fundamenta su decisión de subir los impuestos, las cuentas públicas muestran superávit hasta octubre, los ingresos por coparticipación federal de impuestos de distribución automática (no están sujeto a la discrecionalidad de la Nación) exhiben un aumento de $1.134 millones para Mendoza en el período enero –noviembre de 2010 en relación a igual período del año pasado y hasta octubre Mendoza ya recaudó por impuestos propios $23 millones más que en todo el 2009.
Las cuentas públicas encierran un aparente misterio. Tomando las ejecuciones presupuestarias de enero a octubre de 2009 que muestra el propio Ministerio de Hacienda de Mendoza, en los diez primeros meses del año se acumulan ingresos por $6.725,37 millones frente a erogaciones totales por $6.571,95 millones. Esto implica que de enero a octubre Mendoza tiene un resultado positivo (superávit sin pago de deuda) de $153,42 millones.
Es cierto que el ejercicio 2009 terminó con un rojo para Mendoza de $477,93 millones y que el Presupuesto 2010 votado contempla un déficit de unos $400 millones, si se tiene en cuenta que se prevén ingresos por $7.803 millones y gastos totales por $8.203,01 millones.
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Siguiendo esta lógica, en los dos últimos meses del año se tiene que producir un desequilibrio de más de $550 millones entre lo que cobra y gasta Mendoza como para cumplir la pauta prevista en el presupuesto. Esto es un déficit de $400 millones.
Pero hasta aquí no hay nada distinto a lo que pasó el año pasado, cuando el ejercicio 2009 cerró con un rojo de $477,93 millones.
Déficit y suba de impuestos
Igual desde el Ministerio de Hacienda afirman que está faltando dinero y que, ante la negativa de la oposición en la Legislatura a avalar un nuevo endeudamiento ($150 millones) y la dilación en el tiempo del pago a proveedores ($184 millones), se anunció un ajuste impositivo. Y en ese plan, impulsan una suba del 20% en el impuesto Inmobiliario y elevar del 3% al 3,5% la tasa que hoy se cobra de Ingresos Brutos (sería la más alta de las provincias de Cuyo).
Pero más allá de las declaraciones de los funcionarios de Gobierno, es difícil esperar para los dos meses que quedan para terminar el año un apocalipsis fiscal. Más teniendo en cuenta que los ingresos (por recaudación propia y coparticipación) vienen creciendo incluso muy por encima de las pautas proyectadas.
En los diez primeros meses del año Mendoza recaudó por impuestos provinciales un total de $1.743,31 millones; unos $23 millones más que lo recaudado en todo (12 meses) el 2009 ($1.720,78 millones). Esto implica que todo lo que se junte entre noviembre y diciembre va a ubicarse por encima de lo recaudado hace un año.
Los recursos que llegan de la Nación por transferencias automáticas (deja fuera todo lo que llega para obra pública) también crecieron y mucho. Según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) en base a datos del Ministerio de Economía de la Nación, entre enero y noviembre (11 meses) de 2010 Mendoza recibió de la Nación por coparticipación federal de impuestos, leyes especiales (Fonavi, impuesto a las naftas, etc.) y la proporción que le toca por el reparto a las provincias de lo recaudado por retenciones a la soja un total de $4.050 millones, esto es un crecimiento del 38,9% en relación a los $2.916 millones recibidos durante igual período de 2009.
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En cantidad de personas, esto implica que por cada mendocino la provincia pasó de recibir (siempre de enero a noviembre de cada año) $1.652 en 2009 a $2.294 en 2010. Esto es un crecimiento de $642 por cada habitante en sólo un año.
La pregunta del millón entonces: ¿si están creciendo tanto los recursos por qué es que falta dinero? Y, además, ¿por qué hay que subir los impuestos?
Desde Hacienda sostiene que muchos de los mayores ingresos que vienen de la Nación tienen asignación específica y no se pueden usar para financiar gastos corrientes. También aducen que el dinero de la soja sólo puede ser usado para obras (de hecho se están usando para obras de emergencia en Aysam) y que el presupuesto como está (fue recortado por la oposición durante su tratamiento) no contempla ni los incrementos salariales otorgados a los empleados públicos ni fondos para sostener el sistema de transporte público. De ahí el desequilibrio y la necesidad de subir impuestos al no poder recurrir a un nuevo endeudamiento.
Del lado de la oposición, más desconfiados, especulan con dos hipótesis. Para unos, la crisis no es tal y desde el Gobierno se está buscando hacer caja con vistas a lo que será el 2011: un año de elecciones pero con fuertes desafíos por el lado de tarifas, servicios de agua potable, luz y colectivos y mayores presiones salariales. Otros, en cambio, en la oposición son más desconfiados y temes que se estén escondiendo más gastos de los hasta ahora blanqueados. Y en ese plan, especulan, con que el rojo del Estado este año superará los $700 millones.
Como sea, esta semana y la próxima serán clave para develar el aparente misterio. Y en la Legislatura oficialismo y oposición tendrán que ser mucho más precisos y exhaustivos a la hora de tratar las leyes de Avalúo Fiscal e Impositiva y el Presupuesto 2011. Y dar cuenta qué votan y por qué votan.