Presenta:

El ex presidente del Central de Duhalde comparó a Redrado con Julio Cobos

Aldo Pignanelli aclaró que la entidad es autónoma al Gobierno y que Cristina no puede echarlo. Sin embargo, señaló que la gestión de Martín Redrado no es eficiente porque no pudo contener la inflación y destacó como una señal a los mercados internacionales la posible designación de Mario Blejer.
Aldo Pignanelli.
Aldo Pignanelli.
El pedido de renuncia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al presidente del Banco Central, Martín Redrado, generó una crisis inmediata en el ámbito político nacional y más aún cuando el funcionario aseguró que no dejaría su cargo.

Es que desde que el Gobierno anunció la creación del Fondo del Bicentenario para pagar la deuda externa con las reservas del Banco Central, las críticas a favor y en contra de la medida no se hicieron esperar. Y fue la posición contraria al Gobierno lo que llevó a Redrado a estar en el ojo de la tormenta.

Si bien la Presidencia no tiene la atribución de echar al titular de la entidad (solo la puede sugerir) y queda en manos de un juicio político la destitución del funcionario, se estima que la recomendación kirchnerista logrará sus objetivos.

Aldo Pignanelli, presidente del Banco Central desde junio de 2002 a diciembre de ese mismo año, durante la presidencia de Eduardo Duhalde (con quien hoy trabaja) y cuando Roberto Lavagan estaba como ministro de Economía, analizó la situación que se vive por estas horas y cuestionó la decisión de Redrado de quedarse, a pesar de declararse opositor al gobierno kirchnerista.

Pignanelli aclaró a MDZ que el Banco Central es una entidad autónoma, a pesar de que es el presidente de la Nación quien lo propone y el Poder Legislativo lo aprueba.

Respecto a las diferencias entre Redrado y el Gobierno, señaló que la situación es similar al enfrentamiento con el vicepresidente Julio Cobos ya que ambos llegaron a sus cargos de la mano de los Kirchner y luego se volvieron críticos de la gestión.

"Si Redrado se queda el Banco Central pasaría a tener un presidente opositor al Gobierno y eso no sería bueno", adviertió Pignanelli y agregó que si bien eso no traería perjuicios para la economía en particular sí generaría un malestar.

A pesar de sus cuestionamientos al Gobierno, Pignanelli admite que "es bueno" que el Gobierno le recomiende a Redrado alejarse de la entidad ya que para el ex presidente del Central, la gestión actual fracasó debido a que la principal tarea es mantener el valor de la moneda, cosa que no se cumplió debido a los altos índices inflacionarios, que superaron el 15% anual en 2009.

"Espero que Redrado se defina pronto. Se tiene que ir", dijo Pignanelli, quien aclaró que el funcionario no es coherente. "Esto de que no que no está de acuerdo pero se queda es contradictorio", sostuvo.

Además, aclaró que la oposición sacará provecho de esto para aumentar sus críticas al Gobierno.

En cuanto a la posible designación de Mario Blejer, que fue titular del Central desde enero de 2002 a junio de ese mismo año, durante la presidencia de Eduardo Duhalde y Jorge Luis Remes Lenicov como ministro de Economía, a quien él sucedió, Pignanelli festejó esto.

"El Gobierno le ofreció el cargo a una persona de gran prestigio internacional. Esto, sin duda, es un mensaje a los mercados internacionales", señaló Pignanelli.

Sostuvo además que la gestión de Blejer como presidente del Banco Central fue "muy eficiente" y recordó que durante la gestión de ambos se cumplió con el rol de la entidad ya que la inflación llegó al 3% anual en 2002.

En cuanto a su opinión sobre el uso de reservas del Banco Central para hacer frente al cumplimiento del pago de deudas, sostuvo que dará resultado solo si se enmarca en un plan estratégico económico, pero que fracasará si se toma como una medida aislada.