Estado y empresas, un cambio en la relación que generará conflictos
El Gobierno nacional realizó en los últimos días una serie de movimientos en el sector privado, lo que perfila un debate público que será extenso y en el que no faltarán los enfrentamientos.
El Gobierno nacional realizó en los últimos días una serie de movimientos en el sector privado, lo que perfila un debate público que será extenso y en el que no faltarán los conflictos.
En primer término estuvo la decisión oficial sobre la papelera Massuh, una empresa emblemática en lo que ha sido la dirigencia industrial en las últimas décadas en la Argentina.
Allí, ante una situación crítica en su planta de Quilmes, el Gobierno propuso conformar un directorio nuevo, integrado por el Estado, representantes de los trabajadores, de la Justicia y del sindicato.
La situación financiera será saneada a través de un fideicomiso, asentado en el Banco Nación y con fondeo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS).
El dinero, pagará un arrendamiento al concurso preventivo y quedarán por completo fuera de la administración de la empresa su titular, Héctor Massuh.
De hecho, la situación del empresario no parece fácil: trascendió que otro organismo público, la Comisión Nacional de Valores, iniciará un sumario a los directivos de su papelera porque no presentaron los últimos balances.
Según sus últimos registros, la empresa muestra un pasivo por 70,1 millones de pesos y cuenta con financiamiento por parte de un fondo de inversiones internacional por 40 millones de dólares.
Los trabajadores de la empresa denunciaron un "vaciamiento de materias primas y productos terminados".
Los fondos de la ANSES no financiarán sólo ese proyecto: esta semana cerró el período de colocación de obligaciones negociables emitidas por Mercedes-Benz Compañía Financiera y allí también estuvo el organismo que encabeza Amado Boudoou.
Entre los inversores se anotaron compañías de seguros, bancos, fondos comunes de inversión: la ANSES participó.
Boudou en persona puso un pie en el sistema financiero: asumió como director en el Banco Hipotecario.
Y lo hizo con un anuncio: anticipó que en los próximos días la presidenta Cristina Fernández anunciará una nueva línea de créditos para la adquisición de viviendas.
En ese contexto, el director corporativo del Grupo Techint, Luis Betnaza, destacó la participación del Gobierno argentino y de la presidenta Cristina Kirchner, en particular en una negociación que preocupaba a la compañía: la que derivó en la transferencia al Estado venezolano de la nacionalizada acería Ternium-Sidor.
El poderoso holding Techint informó que había llegado a un acuerdo para vender su paquete accionario (59,7 por ciento) en 1.970 millones de dólares, luego que el presidente Hugo Chávez decidió nacionalizar la acería a mediados de 2008.
Por lo que se ve, el Gobierno nacional adoptó en los últimos meses un rol activo en las cuestiones que hacen al empresariado local.
En parte, eso se logró por la administración estatal de los fondos jubilatorios, que pasaron de las AFJP a la ANSeS.
Lo que aún queda por revelar es el sentido que tomarán esas intervenciones y cómo se dirimirán los conflictos que surjan de ese rol activo del sector público.
De hecho, la situación del empresario no parece fácil: trascendió que otro organismo público, la Comisión Nacional de Valores, iniciará un sumario a los directivos de su papelera porque no presentaron los últimos balances.
Según sus últimos registros, la empresa muestra un pasivo por 70,1 millones de pesos y cuenta con financiamiento por parte de un fondo de inversiones internacional por 40 millones de dólares.
Los trabajadores de la empresa denunciaron un "vaciamiento de materias primas y productos terminados".
Los fondos de la ANSES no financiarán sólo ese proyecto: esta semana cerró el período de colocación de obligaciones negociables emitidas por Mercedes-Benz Compañía Financiera y allí también estuvo el organismo que encabeza Amado Boudoou.
Entre los inversores se anotaron compañías de seguros, bancos, fondos comunes de inversión: la ANSES participó.
Boudou en persona puso un pie en el sistema financiero: asumió como director en el Banco Hipotecario.
Y lo hizo con un anuncio: anticipó que en los próximos días la presidenta Cristina Fernández anunciará una nueva línea de créditos para la adquisición de viviendas.
En ese contexto, el director corporativo del Grupo Techint, Luis Betnaza, destacó la participación del Gobierno argentino y de la presidenta Cristina Kirchner, en particular en una negociación que preocupaba a la compañía: la que derivó en la transferencia al Estado venezolano de la nacionalizada acería Ternium-Sidor.
El poderoso holding Techint informó que había llegado a un acuerdo para vender su paquete accionario (59,7 por ciento) en 1.970 millones de dólares, luego que el presidente Hugo Chávez decidió nacionalizar la acería a mediados de 2008.
Por lo que se ve, el Gobierno nacional adoptó en los últimos meses un rol activo en las cuestiones que hacen al empresariado local.
En parte, eso se logró por la administración estatal de los fondos jubilatorios, que pasaron de las AFJP a la ANSeS.
Lo que aún queda por revelar es el sentido que tomarán esas intervenciones y cómo se dirimirán los conflictos que surjan de ese rol activo del sector público.

