Con millones de nuevos cesantes Latinoamérica espera Día del Trabajo
Los trabajadores de América Latina celebrarán este primero de mayo sacudidos por una fuerte alza de la pobreza y el desempleo, que amenaza con dejar, sólo en las zonas urbanas, unos tres millones de nuevos cesantes. La crisis golpea con mayor fuerza a México, Ecuador y Chile que hasta ahora tuvieron las mayores alza registradas de desempleo, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
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"La salida de la crisis dependerá de la forma en que actúen las empresas, funcionen los planes fiscales y del ritmo de recuperación de la economía", dijo a dpa Jürgen Weller, especialista de Cepal.
Weller explicó que por un fenómeno estacional, la mayor alza del desempleo ocurrirá en la primera mitad de 2009, temiéndose que llegue a fines de año a 19,3 millones de personas de los 16,1 millones de 2008.
En total, un 9,0 por ciento de la fuerza laboral latinoamericana estará desocupada este año, cifra superior al 7,5 por ciento de 2008 y al 7,0 por ciento de 2007, el año de mayor expansión del empleo.
Sin embargo, la crisis no asoma generalizada. En Brasil las cifras hablan de estabilización y en Venezuela incluso de alza del empleo, pese al derrumbe del crudo, su principal fuente de ingresos.
De hecho, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el primer trimestre de este año cerró con una desocupación abierta de nueve por ciento, menor al máximo de agosto de 2007, cuando trepó al 10,2 por ciento.
La actual cifra supone también la existencia en marzo de 2,1 millones de personas que buscan trabajo en Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Salvador de Bahía, Recife y Porto Alegre, un 7,3 por ciento más que en febrero.
En otras naciones, como Argentina, donde aún no hay cifras oficiales para 2009, estudios privados prevén un alza de 1,5 puntos en la desocupación, que a fines de 2008 era de 7,3 por ciento.
Para el director de SEL Consultores, Ernesto Kritz, la mayor desocupación en Argentina traerá además "un deterioro del empleo y un aumento de la informalidad laboral".
Sin embargo, un elemento que matiza el análisis es el comportamiento observado hasta ahora por los salarios reales, los que subieron un cuatro por ciento en Brasil, según Cepal, y un 25 por ciento en Argentina, según el Ministerio de Economía de ese país.
"La caída de la inflación explica en parte el comportamiento de los salarios reales", sostuvo al respecto Weller. El experto advirtió eso sí que la crisis dejará huella en el nivel de las remuneraciones en otros países, como Chile.
Un punto negro en el análisis es la situación del campo, donde laboran 60 millones de personas. "El problema que tenemos para ver el impacto de la crisis en las zonas rurales es que no existen estadísticas de empleo rural en todos los países", explicó Weller.
La crisis laboral amenaza así con elevar en 10 a 15 millones de personas el número de pobres, que ya ronda los 190 millones de personas, incrementando hasta 55 millones el total de hambrientos en la región, según FAO y Cepal.
Hasta ahora los gobiernos latinoamericanos anunciaron planes por más de 60.000 millones de dólares en reactivación fiscal, pero Cepal advierte que hay problemas institucionales y macroeconómicos para inyectar esos fondos.
La crisis global amenaza con arrastrar en 2009 a América Latina a su primera recesión desde 2002, ensombreciendo el peor 1 de mayo de la última década.
Sin embargo, la crisis no asoma generalizada. En Brasil las cifras hablan de estabilización y en Venezuela incluso de alza del empleo, pese al derrumbe del crudo, su principal fuente de ingresos.
De hecho, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el primer trimestre de este año cerró con una desocupación abierta de nueve por ciento, menor al máximo de agosto de 2007, cuando trepó al 10,2 por ciento.
La actual cifra supone también la existencia en marzo de 2,1 millones de personas que buscan trabajo en Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Salvador de Bahía, Recife y Porto Alegre, un 7,3 por ciento más que en febrero.
En otras naciones, como Argentina, donde aún no hay cifras oficiales para 2009, estudios privados prevén un alza de 1,5 puntos en la desocupación, que a fines de 2008 era de 7,3 por ciento.
Para el director de SEL Consultores, Ernesto Kritz, la mayor desocupación en Argentina traerá además "un deterioro del empleo y un aumento de la informalidad laboral".
Sin embargo, un elemento que matiza el análisis es el comportamiento observado hasta ahora por los salarios reales, los que subieron un cuatro por ciento en Brasil, según Cepal, y un 25 por ciento en Argentina, según el Ministerio de Economía de ese país.
"La caída de la inflación explica en parte el comportamiento de los salarios reales", sostuvo al respecto Weller. El experto advirtió eso sí que la crisis dejará huella en el nivel de las remuneraciones en otros países, como Chile.
Un punto negro en el análisis es la situación del campo, donde laboran 60 millones de personas. "El problema que tenemos para ver el impacto de la crisis en las zonas rurales es que no existen estadísticas de empleo rural en todos los países", explicó Weller.
La crisis laboral amenaza así con elevar en 10 a 15 millones de personas el número de pobres, que ya ronda los 190 millones de personas, incrementando hasta 55 millones el total de hambrientos en la región, según FAO y Cepal.
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