Cumbre de las Américas: Lula dispuesto a actuar como "bombero" para evitar tensiones con EEUU
En su tercer encuentro con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el mandatario de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, adoptará una postura de conciliación, para que la V Cumbre de las Américas pueda convertirse en el marco inicial de una nueva fase de las relaciones entre Washington y Latinoamérica.
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El tema de la reintegración de Cuba al sistema interamericano, reiteradamente defendido por el gobernante brasileño, no forma parte del borrador del documento final de la Cumbre de Trinidad y Tobago, a celebrarse a partir del viernes, pero será probablemente mencionado en los debates.
Diplomáticos brasileños afirmaron que Lula da Silva reiterará su posición según la cual "las relaciones entre los dos países deben normalizarse", y el canciller Celso Amorim reiteró esta semana que la exclusión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA) es una "anomalía que debe ser corregida".
Según afirmó a la agencia dpa una fuente de la Presidencia, Lula no tiene definida una "estrategia" para tratar el asunto, aunque tiene presente que convertir el "tema Cuba" en fuente de fricciones con Obama no le conviene "a nadie", ni siquiera a la isla.
"Cuba obviamente está trabajando para que la temperatura no suba demasiado, porque eso no le interesa. Al fin y al cabo, éste (la normalización de las relaciones con Estados Unidos) es un proceso histórico largo que no se solucionará el fin de semana, y menos aún si una parte acorrala a la otra", expresó la fuente.
Por esta razón, analistas políticos brasileños pronosticaron que Lula viajará a Trinidad Tobago dispuesto a actuar como "bombero", en caso de que los países del "eje bolivariano" del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, asuman una posición de enfrentamiento hacia Obama por el tema Cuba.
En esa tarea, los expertos consideran que Lula contará con el apoyo de los líderes políticos más moderados del continente, en especial con los mandatarios de Chile, Michelle Bachelet, y de Uruguay, Tabaré Vázquez.
Los mismos analistas prevén que el mandatario brasileño podrá actuar para atenuar las tensiones entre Washington y Caracas. Amorim lo confirmó, al afirmar que es necesario construir un ambiente de "confianza" entre Venezuela y Estados Unidos para establecer un diálogo bilateral en el que "las cicatrices del pasado no sigan siendo un obstáculo a las relaciones futuras".
Según el canciller, Brasil no se propone mediar en un diálogo entre Chávez y Obama, pero sí está dispuesto a "ayudar en la reanudación de la relación" entre Caracas y Washington.
El funcionario del gobierno consultado por dpa también confirmó que Lula "podrá actuar, si se le demanda", pero advirtió que "ese tipo de actuación tiene sus límites, y depende de que ambas partes quieran dar un paso adelante".
En una entrevista a la agencia dpa, el ex embajador brasileño en Buenos Aires, Marcos Azambuja, opinó que la V Cumbre de las Américas es una oportunidad para que Lula se afiance como el principal interlocutor de Washington en Sudamérica y como un facilitador del diálogo entre Estados Unidos y otros países del continente.
"Brasil tendrá que adoptar en Trinidad y Tobago una posición de prudencia, y actuar con ánimo constructivo", dijo Azambuja.
Según el diplomático, la V Cumbre de las Américas "es una buena oportunidad" para que Lula pueda poner en práctica sus "buenos oficios" para "crear puentes" entre los países y afianzar a Brasil como miembro "del club de países que organizan el mundo".
Por esta razón, analistas políticos brasileños pronosticaron que Lula viajará a Trinidad Tobago dispuesto a actuar como "bombero", en caso de que los países del "eje bolivariano" del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, asuman una posición de enfrentamiento hacia Obama por el tema Cuba.
En esa tarea, los expertos consideran que Lula contará con el apoyo de los líderes políticos más moderados del continente, en especial con los mandatarios de Chile, Michelle Bachelet, y de Uruguay, Tabaré Vázquez.
Los mismos analistas prevén que el mandatario brasileño podrá actuar para atenuar las tensiones entre Washington y Caracas. Amorim lo confirmó, al afirmar que es necesario construir un ambiente de "confianza" entre Venezuela y Estados Unidos para establecer un diálogo bilateral en el que "las cicatrices del pasado no sigan siendo un obstáculo a las relaciones futuras".
Según el canciller, Brasil no se propone mediar en un diálogo entre Chávez y Obama, pero sí está dispuesto a "ayudar en la reanudación de la relación" entre Caracas y Washington.
El funcionario del gobierno consultado por dpa también confirmó que Lula "podrá actuar, si se le demanda", pero advirtió que "ese tipo de actuación tiene sus límites, y depende de que ambas partes quieran dar un paso adelante".
En una entrevista a la agencia dpa, el ex embajador brasileño en Buenos Aires, Marcos Azambuja, opinó que la V Cumbre de las Américas es una oportunidad para que Lula se afiance como el principal interlocutor de Washington en Sudamérica y como un facilitador del diálogo entre Estados Unidos y otros países del continente.
"Brasil tendrá que adoptar en Trinidad y Tobago una posición de prudencia, y actuar con ánimo constructivo", dijo Azambuja.
Según el diplomático, la V Cumbre de las Américas "es una buena oportunidad" para que Lula pueda poner en práctica sus "buenos oficios" para "crear puentes" entre los países y afianzar a Brasil como miembro "del club de países que organizan el mundo".

