Crisis elevó sobre 1.000 millones número de hambrientos en el mundo
El representante regional de la FAO, José Graziano,dijo que Latinoamérica es la región del planeta que más incrementó la prevalencia de este flagelo, proporcionalmente. "Con la crisis y el alza de los alimentos prácticamente perdimos todos los avances logrados desde 1990", alertó.
El representante regional de la FAO, José Graziano, reveló hoy a dpa que la crisis financiera elevó sobre 1.000 millones de personas el número de hambrientos en el mundo, de los cuales 55 millones son latinoamericanos.
Graziano agregó que Latinoamérica es la región del planeta que más incrementó la prevalencia de este flagelo, proporcionalmente. "Con la crisis y el alza de los alimentos prácticamente perdimos todos los avances logrados desde 1990", alertó.
El funcionario de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) agregó que lo más contradictorio es que "América Latina es excedentaria en la producción de alimentos", pero que aún así no logra resolver sus carencias sociales.
De hecho, en el subcontinente hay 720 millones de hectáreas agrícolas que producen alimentos por 122.000 mil millones de dólares, pero casi la totalidad de ese volumen es generado por sólo cinco países: México, Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.
Las naciones centroamericanas, en cambio, dependen fuertemente de los cereales que compran a Estados Unidos. Por ejemplo, Costa Rica importa un 60 por ciento del maíz de su vecino del norte.
Por ello, Graziano pidió iniciar una política de sustitución de importaciones agrícolas, como parte de los paquetes de reactivación fiscal que los gobiernos están poniendo en marcha en la región por más de 60.000 millones de dólares.
Sobre lo mismo, recordó que uno de los problemas que enfrenta hoy la región es que no cuenta con una institucionalidad adecuada para desarrollar fomento, asistencia crediticia e investigación agrícola.
"Hay que recuperar las capacidades nacionales de producir semillas como las de frejoles, no las de soja", ejemplificó.
"Los gobiernos están muy dependientes de la importación de algunos granos básicos", lo que reduce su capacidad para mitigar los efectos sociales de las alzas de precios, explicó.
De hecho, en países como Bolivia, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Perú los pobres están destinando un 60 por ciento de sus ingresos a este concepto, según estadísticas de FAO.
Los más afectados son especialmente los 11 millones de latinoamericanos que viven hoy con menos de 50 centavos de dólar por día, según cifras de los gobiernos.
Graziano agregó que un factor adicional es que los países latinoamericanos importadores de alimentos son además compradores de energía, lo que complica su disponibilidad de recursos.
No obstante, dijo que pese a los problemas, "hay espacio para tomar medidas", en especial en la agricultura familiar y en la asistencia a los niños, de los cuales 100 millones son pobres en América Latina.
Por ello, concluyó Graziano, no es posible "hacer una defensa de los sectores más pobres en esta crisis sin hacer una expansión fiscal".
Por ello, Graziano pidió iniciar una política de sustitución de importaciones agrícolas, como parte de los paquetes de reactivación fiscal que los gobiernos están poniendo en marcha en la región por más de 60.000 millones de dólares.
Sobre lo mismo, recordó que uno de los problemas que enfrenta hoy la región es que no cuenta con una institucionalidad adecuada para desarrollar fomento, asistencia crediticia e investigación agrícola.
"Hay que recuperar las capacidades nacionales de producir semillas como las de frejoles, no las de soja", ejemplificó.
"Los gobiernos están muy dependientes de la importación de algunos granos básicos", lo que reduce su capacidad para mitigar los efectos sociales de las alzas de precios, explicó.
De hecho, en países como Bolivia, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Perú los pobres están destinando un 60 por ciento de sus ingresos a este concepto, según estadísticas de FAO.
Los más afectados son especialmente los 11 millones de latinoamericanos que viven hoy con menos de 50 centavos de dólar por día, según cifras de los gobiernos.
Graziano agregó que un factor adicional es que los países latinoamericanos importadores de alimentos son además compradores de energía, lo que complica su disponibilidad de recursos.
No obstante, dijo que pese a los problemas, "hay espacio para tomar medidas", en especial en la agricultura familiar y en la asistencia a los niños, de los cuales 100 millones son pobres en América Latina.
Por ello, concluyó Graziano, no es posible "hacer una defensa de los sectores más pobres en esta crisis sin hacer una expansión fiscal".

