Mendoza sin agua: licitaron la ampliación de la planta Benegas
Ya están los oferentes para la ampliación de la planta potabilizadora y distribuidora de agua potable. Es una obra de unos 47 millones de pesos. Sirve a unas 50 mil familias del Gran Mendoza. Pero su vida útil podría ser menor a 20 años a causa de la falta de agua.
El Gobierno abrió los sobres de la licitación para la ampliación de la planta potabilizadora de agua, Benegas. Se trata de una obra clave para la provincia, ya que de ella depende el abastecimiento de agua potable para una importante zona del Gran Mendoza: el noroeste de Godoy Cruz, el oeste de Guaymallén y el sureste de Capital.
Esta ampliación, que costará más de $47 millones, financiados por la Nación, prevé ampliar su límite de potabilización de los 400 litros por segundos actuales a 900 litros por segundos. La obra consiste en replicar la actual planta que está en funcionamiento, mientras que durante el plazo de ejecución, de dos años y medio, se renovarán los caños del acueducto.
Fueron cuatro las firmas que se presentaron a la licitación, cuya adjudicación está prevista para dentro de 90 días. Se trata de Acosur Bahia S.A., Ecodyma Empresa Constructora S.A., Isolux Ingeniería S.A. y la UTE conformada por Danelo Depellegrin S.A. y CEO S.A.
Según las estimaciones, esta ampliación de la planta potabilizadora posibilitará cubrir la demanda para un crecimiento poblacional a 20 años, teniendo en cuenta que el crecimiento demográfico de la provincia ronda el 1,5% (entre 12.000 y 15.000 habitantes más por año).
Sin embargo, el abastecimiento real que permitirá esta obra podría ser significativamente inferior a los 20 años estimados ya que todo depende de que el agua de deshielo que alimenta el dique Potrerillos se mantenga en los niveles que marcan los registros históricos.
Pero los expertos aseguran que el agua de deshielos será cada vez menor, por lo que la utilidad máxima de esta planta se podría reducir a tan solo 10 años.
Esto fue confirmado a MDZ por el interventor de Obras Sanitarias Mendoza, Gonzalo Dávila.
"Todo depende de lo que suceda con el agua que llegue al dique Potrerillos, si disminuye como señalan algunos científicos, la planta de Benegas no va a alcanzar a cubrir toda la demanda de aquí a 20 años", sostuvo Dávila.
Es que Benegas, que es uno de los cinco establecimientos que proveen de agua potable al Gran Mendoza, recibe agua cruda proveniente de tomas sobre el canal Jarillal, pero además distribuye unos 1.500 litros por segundo provenientes de Luján I y Potrerillos.
Por lo cual, el Plan B que ya están analizando, aunque sería de difícil concresión debido a los altísimos costos que requeriría, sería la construcción de una planta bajo el dique Potrerillos. "La solución más acertada, a largo plazo, sería una planta en Blanco Encalada. Esa obra sería muchísimo más ostosa que la ampliación de Benegas", admitió Dávila.
Por otra parte, desde el EPAS (Ente Provincial de Agua y Saneamiento) su titular, Javier Montoro señaló que las boletas de las usuarios afectados por la falta de suministro de agua potable vendrán con descuentos. "Servicio no prestado es servicio no pagado", sostuvo Montoro.
Además, agregó que desde la intervención se analiza la posibilidad de incorporar medidores domiciliarios para controlar el consumo real de cada familia, y de macromedidores para verificar la producción real de las plantas.
Pero los expertos aseguran que el agua de deshielos será cada vez menor, por lo que la utilidad máxima de esta planta se podría reducir a tan solo 10 años.
Esto fue confirmado a MDZ por el interventor de Obras Sanitarias Mendoza, Gonzalo Dávila.
"Todo depende de lo que suceda con el agua que llegue al dique Potrerillos, si disminuye como señalan algunos científicos, la planta de Benegas no va a alcanzar a cubrir toda la demanda de aquí a 20 años", sostuvo Dávila.
Es que Benegas, que es uno de los cinco establecimientos que proveen de agua potable al Gran Mendoza, recibe agua cruda proveniente de tomas sobre el canal Jarillal, pero además distribuye unos 1.500 litros por segundo provenientes de Luján I y Potrerillos.
Por lo cual, el Plan B que ya están analizando, aunque sería de difícil concresión debido a los altísimos costos que requeriría, sería la construcción de una planta bajo el dique Potrerillos. "La solución más acertada, a largo plazo, sería una planta en Blanco Encalada. Esa obra sería muchísimo más ostosa que la ampliación de Benegas", admitió Dávila.
Por otra parte, desde el EPAS (Ente Provincial de Agua y Saneamiento) su titular, Javier Montoro señaló que las boletas de las usuarios afectados por la falta de suministro de agua potable vendrán con descuentos. "Servicio no prestado es servicio no pagado", sostuvo Montoro.
Además, agregó que desde la intervención se analiza la posibilidad de incorporar medidores domiciliarios para controlar el consumo real de cada familia, y de macromedidores para verificar la producción real de las plantas.

