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Mercau reclamará en la Nación por las barreras comerciales de Brasil

El ministro de Producción anunció que se reunirá esta tarde con el secretario de Industria de la Nación para debatir sobre la aplicación de licencias no automáticas a las exportaciones, que hoy perjudican en especial al vino argentino. Desde el sector empresario advirtieron que temen una nueva represalia por parte del gobierno de Lula.

Nuevamente el Gobierno Provincial intentará buscar apoyo por parte de la Nación para lograr destrabar el ingreso de productos argentinos a Brasil, ya que hasta ahora las gestiones fueron en vano.

Es más, lejos de suavizar la disputa entre ambos países por la aplicación de licencias no automáticas, Argentina sigue aplicando medidas que limitan el ingreso de productos brasileños al territorio nacional, lo que podría significar una nueva represalia por parte del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva para la producción nacional.

Según informó a MDZ el ministro de la Producción, Raúl Mercau, en el transcurso de la tarde se reuniría en Buenos Aires con el secretario de Industria de la Nación para discutir sobre las trabas al ingreso de vinos argentinos ya que hace unos días se liberó el ingreso de productos perecederos. Sin embargo, Mercau no ahondó en detalles sobre el encuentro.

Por su parte, desde el sector industrial de Mendoza admitieron que tienen pocas esperanzas respecto a los logros que puedan alcanzar las gestiones provinciales, ya que todas las expectativas estaban puestas en el encuentro que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y la de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, mantuvieron el 18 de noviembre, pero que finalizó sin soluciones al respecto.

Las expectativas sobre ese encuentro rondaban en torno a los avances que podrían llegar a lograr: en concreto si Argentina quitaría las licencias no automáticas a electrodomésticos, calzados y textiles brasileros que impuso el 14 de octubre, y si Brasil haría lo mismo con los vinos, aceites, harinas, ajos y frutas argentinos.

Sin embargo, apenas se acordó que la expedición de las licencias no automáticas de importación no supere los 60 días, incluyéndose un régimen más expeditivo para productos perecederos y estacionales; que se establezca un mecanismo de publicidad y transparencia para tales licencias con suficiente antelación, para evitar la interrupción de los flujos comerciales; y que una Comisión Ministerial se reúna cada 45 días para evaluar la relación comercial entre ambos países, mientras que las reuniones Presidenciales se realizarán, en adelante, cada 90 días.

Al respecto, el gerente de Bodegas de Argentina, Juan Carlos Pina, señaló a este medio que hasta el momento "solo se recibieron malas noticias" respecto a la negociación entre ambos países.

Además, Pina señaló que si los despachos de vinos se siguen demorando traerá serios perjuicios para el sector. "Si tenemos que esperar 60 días para que ingrese el producto a Brasil, lo van a estar haciendo a mediados de enero cuando el consumo fuerte ya pasó. Esto va a generar desabastecimiento en el mercado brasilero".

Pina señaló que hay mucha incertidumbre entre los empresarios respecto a "cómo sigue esto" y aseguró que tienen temor a nuevas represalias por parte de Brasil.

"Las trabas al ingreso de vinos y otros productos es una represalia de Brasil por las barreras que Argentina impuso a los electrodomésticos, calzados y textiles. Si nosotros seguimos limitando el ingreso es probable que haya nuevas represalias", advirtió Pina.