El mundo, cada vez más heterodoxo, mientras en la Argentina se analizan más medidas para apuntalar el consumo y el empleo
Algunas de las potencias industriales del mundo siguen sorprendiendo con las medidas de fomento a la producción y el empleo para paliar la crisis internacional, mientras en la Argentina el Gobierno admitió que analiza realizar nuevos anuncios en el mismo sentido.
Algunas de las potencias industriales del mundo siguen sorprendiendo con las medidas de fomento a la producción y el empleo para paliar la crisis internacional, mientras en la Argentina el Gobierno admitió que analiza realizar nuevos anuncios en el mismo sentido.
Por el momento, la administración de Cristina Kirchner decidió sostener el consumo de determinados productos, vinculados con industrias que considera estratégicas.
Fueron los casos de los planes para la adquisición de autos cero kilómietro y de Electrodomésticos de la "línea blanca".
Fueron los casos de los planes para la adquisición de autos cero kilómietro y de Electrodomésticos de la "línea blanca".
A través de los fondos que maneja la ANSeS, el Ejecutivo priorizó de esa forma el consumo de los sectores medios que pueden acceder a bienes durables.
Otra pata del paquete de medidas del Gobierno apunta a impulsar la obra pública, con lo que se sostiene la actividad de un sector que se mostró como aliado del Ejecutivo y que reacciona
rápido en la creación de mano de obra.
rápido en la creación de mano de obra.
Se sabe que también se anunciarán programas que impulsan la compra de calzado y hasta se habla de planes para la compra de viviendas.
De todos modos, a nivel nacional aún no hay anuncios sobre programas para apuntalar el consumo más básico o brindar una red de contención a trabajadores que puedan empezar a perder su empleo como consecuencia de la caída prevista en la actividad.
El tema del nivel de consumo está en la primera línea de la agenda gubernamental, según se desprende de las expresiones de la presidenta Cristina Kirchner.
Al reaparecer en la Quinta de Olivos, luego de algunos días de reposo, la mandataria apeló esta semana de manera directa a "los consumidores" para que no retraigan su nivel de compras.
"Aquel que pudiendo hacerlo tiene miedo a consumir porque a ver si pierdo el trabajo, si no consume. quiero decirle que va a terminar perdiendo el trabajo. Es bueno seguir teniendo la
convicción de que la rueda va alimentando todo y es necesario entonces que aquellos que tienen poder adquisitivo y que pueden hacerlo, lo hagan, porque si no finalmente termina cumpliéndose aquello de la profecía autocumplida", sostuvo la jefa de Estado.
Desde el exterior, esta semana llegaron novedades que en otros tiempos hubieran sido sorprendentes.
Brasil pareció dejar de lado la hasta hace poco "sagrada" independencia del Banco Central y anunció que esa entidad concederá en 2009 préstamos por valor de unos 20 mil millones de
dólares a las empresas con créditos en el exterior en esa moneda.
Según anunció el jefe de la entidad monetaria brasileña, Henrique Meirelles, "todas las empresas brasileñas con préstamos en el exterior" tendrán acceso a los recursos de las reservas.
La decisión parece ser evitar que las grandes compañías del vecino país paren su producción por el "contagio" de la crisis internacional.
El funcionario también adelantó que Brasil estudia medidas para fortalecer el empleo, aunque aún no se dieron detalles.
A su vez, la canciller alemana, Angela Merkel, anunció un mega paquete de reactivación de la economía que involucrará nada menos que 50 mil millones de euros en dos años. Además de la asistencia financiera a empresas, se dispuso el pago único de 100 euros por hijo.
La principal economía europea dio así una fuerte señal en momentos en que los efectos de la crisis global se expanden por el viejo continente.
"Alemania se enfrenta a los tiempos económicos más difíciles en décadas", reconoció Merkel.
El rumbo internacional parece marcado: para navegar por las aguas de la crisis habrá que dejar atrás muchos prejuicios de la economía de los 90, de modo de usar los fondos públicos con
generosidad, imaginación e inteligencia.
De todos modos, a nivel nacional aún no hay anuncios sobre programas para apuntalar el consumo más básico o brindar una red de contención a trabajadores que puedan empezar a perder su empleo como consecuencia de la caída prevista en la actividad.
El tema del nivel de consumo está en la primera línea de la agenda gubernamental, según se desprende de las expresiones de la presidenta Cristina Kirchner.
Al reaparecer en la Quinta de Olivos, luego de algunos días de reposo, la mandataria apeló esta semana de manera directa a "los consumidores" para que no retraigan su nivel de compras.
"Aquel que pudiendo hacerlo tiene miedo a consumir porque a ver si pierdo el trabajo, si no consume. quiero decirle que va a terminar perdiendo el trabajo. Es bueno seguir teniendo la
convicción de que la rueda va alimentando todo y es necesario entonces que aquellos que tienen poder adquisitivo y que pueden hacerlo, lo hagan, porque si no finalmente termina cumpliéndose aquello de la profecía autocumplida", sostuvo la jefa de Estado.
Desde el exterior, esta semana llegaron novedades que en otros tiempos hubieran sido sorprendentes.
Brasil pareció dejar de lado la hasta hace poco "sagrada" independencia del Banco Central y anunció que esa entidad concederá en 2009 préstamos por valor de unos 20 mil millones de
dólares a las empresas con créditos en el exterior en esa moneda.
Según anunció el jefe de la entidad monetaria brasileña, Henrique Meirelles, "todas las empresas brasileñas con préstamos en el exterior" tendrán acceso a los recursos de las reservas.
La decisión parece ser evitar que las grandes compañías del vecino país paren su producción por el "contagio" de la crisis internacional.
El funcionario también adelantó que Brasil estudia medidas para fortalecer el empleo, aunque aún no se dieron detalles.
A su vez, la canciller alemana, Angela Merkel, anunció un mega paquete de reactivación de la economía que involucrará nada menos que 50 mil millones de euros en dos años. Además de la asistencia financiera a empresas, se dispuso el pago único de 100 euros por hijo.
La principal economía europea dio así una fuerte señal en momentos en que los efectos de la crisis global se expanden por el viejo continente.
"Alemania se enfrenta a los tiempos económicos más difíciles en décadas", reconoció Merkel.
El rumbo internacional parece marcado: para navegar por las aguas de la crisis habrá que dejar atrás muchos prejuicios de la economía de los 90, de modo de usar los fondos públicos con
generosidad, imaginación e inteligencia.

