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Acuerdo sobre plan de rescate financiero aún genera dudas


Fue tensión pura en Washington: durante todo el fin de semana republicanos y demócratas tuvieron sesiones maratónicas en el Congreso de Estados Unidos para trabajar sobre el plan de salvataje para los bancos en crisis.

"Nos iremos sólo cuando hayamos alcanzado un acuerdo", fue el lema más escuchado. Cada tanto, representantes y senadores aparecían ante las cámaras para pintar "alternativas catastróficas". Las caras serias, marcadas por el cansancio. Incluso cuando se alcanzó finalmente un acuerdo, "nadie en Washington pudo festejar realmente", según destacaron los analistas.

Pero el temor sigue presente: Si los mercados financieros aceptan este lunes el paquete de salvataje, ¿podrán evitarse nuevos derrumbes de las bolsas y el pánico? La pregunta sigue siendo: ¿Funciona el programa?

Se habla del "mayor plan de salvataje de la historia norteamericana", otros incluso dicen que es el "mayor programa de intervención estatal que haya existido". Son 700.000 millones de dólares para rescatar a los bancos, que equivalen a la renta nacional anual de Holanda. La revista "Time" calculó que de acuerdo con esa cifra, cada ciudadano estadounidense podría recibir 2.300 dólares. Los representantes tenían sólo una semana para discutir un mega plan de este tipo, por lo que no resulta asombroso que el Congreso reaccione con escepticismo.

Los miembros del Congreso no habían estado nunca antes en un aprieto de este tipo. Muchos saben de los riesgos del programa, pero cualquier nueva demora podría generar la catástrofe en los mercados financieros, según advierten continuamente los expertos. "Salvar al mundo es una tarea ingrata", indicó "The Economist".

Ni siquiera los expertos están realmente seguros de que el paquete trabajado y presentado por el secretario del Tesoro Henry Paulson realmente funcione. "El plan del señor Paulson no es perfecto", consideró "The Economist". Nunca en la historia hubo un proyecto tan grande, por lo que no hay un "modelo histórico" precedente. Wall Street, la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro pisan terreno desconocido.

Aún no hay demasiados detalles sobre el acuerdo, pero es seguro que el Congreso logró que en el paquete de salvataje fueran incluidas algunas "cláusulas de seguridad" para los contribuyentes. De esta manera se podrá garantizar entre otros, que el Estado y los contribuyentes puedan sacar provecho más adelante de las ganancias de los bancos que son rescatados actualmente. "Nuestra mayor meta es proteger a los contribuyentes", aseguró la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Los republicanos sólo pudieron asentir ante esto.

Una gran incógnita del programa es, según los expertos, a qué precio comprará el banco central los créditos "tóxicos" de los bancos. Algunos analistas temen que el erario público pague precios demasiado elevados por estos valores.

Por ello, Paulson intentó hacer el programa más atractivo desde otro lado. Según su versión, los contribuyentes podrían sacar ganancia más adelante de sus "inversiones" en el marco del plan de salvataje, que permitirá al Estado acceder a posibles ganancias bancarias.

Sin embargo, la mayoría de los representantes en el Congreso no pudieron compartir este optimismo a raíz de la actual crisis. "El paquete de rescate es el primer paso para recomponer la estabilidad financiera de nuestro país", dijo el diario "The Washington Post".

Aún no se pueden prever las consecuencias para el presupuesto estadounidense de los próximos años, lo seguro es que continuará creciendo la montaña de deudas, con repercusiones para el dólar y el mundo entero. Estados Unidos, según consideran los críticos, vivió durante muchos años por encima de sus posibilidades.