Advierten que Argentina no tendrá problemas para pagar los vencimientos de deuda hasta fin de 2009
Así lo aseguró un informe de la consultora Maxinver. "El importe de la deuda neta que debería pagar el Estado resultaría en principio no significativo respecto del PBI argentino", señala el estudio.
La Argentina deberá cubrir vencimientos por 30.500 millones de dólares hasta fines de 2009, aunque el Gobierno no tendría dificultades para afrontar esos compromisos, según un informe de una consultora.
De acuerdo con los números oficiales, el Estado argentino deberá afrontar pagos por 24 mil millones de dólares en concepto de capital y otros 6.500 millones por intereses.
De los vencimientos de capital, aproximadamente 7.000 millones de dólares corresponden a adelantos transitorios al Banco Central y son de renovación automática.
Otros 2.000 millones de dólares están vinculados con Letras del Tesoro, por lo que los pagos de capital a terceros ascendería a 15.000 millones de dólares hasta fines del año próximo.
Respecto del pago de 6.500 millones de dólares por intereses, 2.000 millones corresponden a 2008, y otros 4.500 millones al año próximo.
"El importe de la deuda neta que debería pagar el Estado resultaría en principio no significativo respecto del PBI argentino", señala un informe elaborado por la consultora Maxinver.
Sin embargo, señala que "la importancia de dicha suma variará en función de las expectativas que genere el gobierno en los agentes económicos ya que en caso de no exhibir su voluntad de pago o no trasmitir señales positivas en materia de política económica, podría agravarse la situación financiera del Estado".
"Esto se debe a que un declive en el nivel de actividad impulsaría una caída de la recaudación impositiva, y acentuaría potenciales dificultades para colocar nuevos títulos públicos en el mercado o acceder a financiamiento externo", advierte el documento.
Agrega que "si bien durante las últimas semanas tuvieron lugar rumores sobre la capacidad de pago de los vencimientos de deuda nacional que deberá afrontar el gobierno, en principio -dadas razones fundamentales- no deberían existir preocupaciones respecto de la posibilidad de que el Estado pueda afrontar tales compromisos".
"Esto se debe a que la deuda bruta a vencer se reduce sustancialmente si se toman en cuenta los conceptos de renovación automática, las cancelaciones efectuadas por el gobierno en el último tiempo y la posibilidad de renegociar alguna porción del pasivo contraído con organismos internacionales", considera.
De acuerdo con los números oficiales, el Estado argentino deberá afrontar pagos por 24 mil millones de dólares en concepto de capital y otros 6.500 millones por intereses.
De los vencimientos de capital, aproximadamente 7.000 millones de dólares corresponden a adelantos transitorios al Banco Central y son de renovación automática.
Otros 2.000 millones de dólares están vinculados con Letras del Tesoro, por lo que los pagos de capital a terceros ascendería a 15.000 millones de dólares hasta fines del año próximo.
Respecto del pago de 6.500 millones de dólares por intereses, 2.000 millones corresponden a 2008, y otros 4.500 millones al año próximo.
"El importe de la deuda neta que debería pagar el Estado resultaría en principio no significativo respecto del PBI argentino", señala un informe elaborado por la consultora Maxinver.
Sin embargo, señala que "la importancia de dicha suma variará en función de las expectativas que genere el gobierno en los agentes económicos ya que en caso de no exhibir su voluntad de pago o no trasmitir señales positivas en materia de política económica, podría agravarse la situación financiera del Estado".
"Esto se debe a que un declive en el nivel de actividad impulsaría una caída de la recaudación impositiva, y acentuaría potenciales dificultades para colocar nuevos títulos públicos en el mercado o acceder a financiamiento externo", advierte el documento.
Agrega que "si bien durante las últimas semanas tuvieron lugar rumores sobre la capacidad de pago de los vencimientos de deuda nacional que deberá afrontar el gobierno, en principio -dadas razones fundamentales- no deberían existir preocupaciones respecto de la posibilidad de que el Estado pueda afrontar tales compromisos".
"Esto se debe a que la deuda bruta a vencer se reduce sustancialmente si se toman en cuenta los conceptos de renovación automática, las cancelaciones efectuadas por el gobierno en el último tiempo y la posibilidad de renegociar alguna porción del pasivo contraído con organismos internacionales", considera.

