Presenta:

Nueva mejora en los bonos y retroceso del riesgo país

El índice EMBI+ Argentina, que elabora el banco JP Morgan y que mide la diferencia de tasa entre bonos del país con sus similares de los EE.UU., cayó 5 unidades a 680 puntos básicos.
Foto: NA
Foto: NA
Los principales bonos de la deuda pública argentina cerraron en alza promedio de 0,46 por ciento en la Bolsa porteña, donde las operaciones aumentaron en volumen ante las expectativas creadas en torno a la subasta gubernamental de recompra de títulos anunciada por el Ministerio de Economía.
  
Frente a una cotización estable y casi neutra de los Bonos del Tesoro (BT), la suba de los títulos argentinos permitió reducir el diferencial de tasas de interés implícitas (retornos) en ambos bonos usado para el cálculo del indicador Embi Plus (EP+) de la Banca J. P. Morgan (JPM) que bajó 5 puntos básicos (pb) para quedar en el nivel de 680 pb.
  
Con ello, Argentina logró reducir la mitad de la suba registrada ayer en este indicador que mostró una amplia volatilidad a lo largo de una jornada caracterizada por reducida actividad en la franja de deuda de riesgo.
  
El EP+ argentino osciló entre un mínimo de 663 pb hasta un máximo de 688 para bajar minutos antes de la clausura a 675; pero ajustar al cierre en 680 pb.
  
Ecuador lo acompañó en volatilidad aunque con escaso volumen operativo debido a las vacaciones de verano en el hemisferio norte; pero con aumento de su riesgo en 8 pb al nivel de 741 pb, el más alto de la tabla elaborada por JPM.
  
El mayor avance se registró en el Discount’s argentino nominado en pesos con 1,37 por ciento seguido por el Bogar con 0,82 y los Boden y los cupones atados al Producto Bruto Interno (PBI), ambos en 0,26 por ciento promedio.
  
En general, los bonos que bajaban en valor durante la mañana o en este mediodía, lograron recuperar todo o buena parte de lo perdido y, en algunos casos, quedar en terreno positivo.
  
Los más reacios en el avance fueron los dolarizados por ley neoyorquina para las emisiones Par’s y Discount’s; no así para los cupones que mejoraron su perfil.
  
Argentina comenzará a subastar esta semana, recompras de deuda con el objetivo de estimular la confianza de los inversores a lo largo de un programa que durará hasta final de este año.
  
Este programa se inició hace dos semanas para contener la baja en los precios de los bonos con la onerosa ayuda del Gobierno Venezolano que compró 1.000 millones de dólares en deuda con vencimiento el 2015 en acuerdo directo con Argentina a un costo de casi 15 por ciento.
  
Pero Venezuela se deshizo rápidamente de los mismos revendiéndolos en el mercado de ese país lo que fue apreciado como un mal signo por parte de operadores internacionales y locales que decidieron nuevas ventas aprovechando los precios en alza pagados por el Gobierno argentino.
  
Incluso, banqueros venezolanos comentaron que queda ya poco margen financiero para que ese país petrolero compre más deuda argentina.
  
Esas actitudes y comentarios venezolanos más el empleo de casi 400 millones de dólares para recomprar bonos de corto plazo, iniciado el pasado 10 de agosto, determinaron que la administración de Cristina Kirchner cambiara la metodología de compra directa en el mercado por la de subasta al mejor postor.
  
Como la Argentina está fuera del mercado internacional del crédito por la deuda que tiene pendiente con el Club de París y con la de los bonistas que quedaron fuera del canje en el 2005, su único recurso financiero está en el Gobierno de Hugo Chávez.
  
Pero, ¿Qué pasará si en algún momento futuro ese Gobierno solicita la cancelación de los préstamos?
  
Los inversores que avizoran una posible reducción en los ingresos fiscales argentinos estiman que esa cancelación podría provocar un nuevo default; y de ahí la pérdida de confianza hacia nuestro programa de deuda pública.