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Inflación cambia hábitos de consumo de 80% de hogares de Brasil, según sondeo

La población más afectada, según el estudio, fueron las familias con ingresos más bajos, las que perciben hasta 2.100 reales (unos 1.300 dólares) al mes, segmento en el que el 87,8 por ciento declaró haber cambiado sus patrones de consumo por la escalada de precios.
La inflación está afectando a la mayoría de brasileños pobres Foto: Agencias
La inflación está afectando a la mayoría de brasileños pobres Foto: Agencias
El aumento de la inflación está afectando negativamente a los hábitos de consumo del 80 por ciento de las familias brasileñas, según un sondeo divulgado hoy por el centro de estudios privado Fundación Getulio Vargas.

La población más afectada, según el estudio, fueron las familias con ingresos más bajos, las que perciben hasta 2.100 reales (unos 1.300 dólares) al mes, segmento en el que el 87,8 por ciento declaró haber cambiado sus patrones de consumo por la escalada de precios.

En el otro extremo, las familias con ingresos superiores a 9.600 reales (6.000 dólares aproximadamente) también sufrieron la repercusión del aumento de los precios en sus hábitos de consumo aunque en menor medida: el 72,4 por ciento afirmó haber aplicado cambios en su cesta de la compra.

La mayoría de los encuestados (61,6 por ciento) dijo que los alimentos fue el elemento que más repercutió en sus presupuestos.

También afectó el incremento del costo de las tarifas de servicios de electricidad, agua y telefonía, que fue citado por el 22,9 por ciento de los entrevistados.

Para aliviar el peso del aumento de los precios, el 35,4 por ciento de los que declararon sufrir con la inflación afirmó que está tratando de reducir gastos, mientras que el 44,5 por ciento está sustituyendo los productos y servicios que consumía por otros más baratos.

La inflación de Brasil se situó en el 4,46 por ciento en el cierre del ejercicio de 2007. En los primeros meses de este año se ha acelerado hasta el 6,37 por ciento registrado el pasado julio, en términos interanuales.

La meta marcada por el Banco Central para este año fue fijada en el 4,5 por ciento, con dos puntos porcentuales de tolerancia por encima y por debajo de este margen.

En cuanto a las perspectivas futuras, la mayoría (49,8 por ciento) de los encuestados se mostró optimista con respecto al crecimiento de la economía en los próximos cinco años, aunque los resultados fueron menos optimistas en relación a los datos registrados el año pasado.

El 35,9 por ciento consideró que la economía brasileña mantendrá su ritmo de crecimiento de los últimos años, mientras que el 14,3 por ciento se mostró pesimista.

En 2007, el optimismo fue 3,4 puntos porcentuales superior y el número de pesimistas era 5,7 puntos inferior al obtenido este año.

Los datos fueron recabados por un sondeo realizado en algo más de 2.000 domicilios de siete capitales brasileñas.