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El verde esperanza renace en el mercado

En un contexto internacional con expectativas inflacionarias y alta iliquidez, la situación Argentina no muestra un horizonte favorable, aunque todo depende del precio de la soja. Hoy aparece nuevamente la opción de estacionarse en dólares y esperar.


No sabemos si estamos frente a un cambio de 180 grados, o bien un amague más de la política autóctona. La realidad es que se iniciaron conversaciones para reanudar el dialogo con el Club de Paris, si Argentina logra un acuerdo solo le restaría abrir los mercados internacionales vía acuerdo con los bonistas que todavía están en cesación de pagos.

El momento internacional no es el mejor. En Estados Unidos la crisis bancaria dejo sin crédito a las empresas de dicho país. El PBI de USA representa el 33% de la economía mundial y la caída de actividad cambio el flujo de mercadería de todo el mundo.

Las importaciones a Estados Unidos caen a tasas del 10% anual como piso y está llevando complicaciones al sudeste asiático y especialmente a China, que no encuentra mercado alternativo para colocar sus productos.

Todo esto se desarrolla en el marco de una inflación creciente a escala mundial. En Estados Unidos en los últimos 12 meses la inflación corrida fue del 5,6% anual. Sin embargo si tomamos los últimos tres meses y lo anualizamos, la inflación proyectada es del 10,6% anual.

Esto implica que si no se detienen rápidamente las expectativas inflacionarias, en el año 2009 tendremos que convivir con una inflación de dos dígitos.

Si esto ocurre es absurdo pensar que la Reserva Federal de Estados Unidos se quedará con una tasa de corto plazo del 2% anual. Seguramente tendrá que ir a una tasa de equilibrio mucho más alta que la actual, por ende el mercado deberá convivir con una tasa que será como mínimo superior al 5% anual.

Esto seguramente potenciara los problemas financieros, y más de un banco americano tendrá problemas, pero mucho más sufrirá la actividad económica y las empresas que eran dependiente de financiamiento.

En este contexto los bancos centrales trabajaran para que Estados Unidos tenga un dólar fuerte que le permita salir de la crisis y mejore su poder de compra al mundo. Más devaluación del dólar implicará menos comercio a escala mundial y más recesión.

Un dólar débil es sinónimo de suba de materias primas, un dólar fuerte todo lo contrario. Por lo tanto los países emergentes deberán tomar nota de esto, y de cara a los próximos 18 meses deberemos convivir con precios de las materias primas inferiores a los actuales.

Argentina se enfrenta a un escenario internacional de iliquidez, suba de tasas y caída de las materias primas. Tarde se acuerda de ir por los organismos financieros internacionales para mejorar su financiamiento. Sin embargo no todo esta perdido. Si es verdad que el actual gobierno busca volver al mundo globalizado, no deja de ser una señal positiva a futuro.

En el mientras tanto las semanas pasan sin grandes novedades. Las reservas del Banco Central República Argentina siguen en 47.500 millones de dólares. Argentina perdió 5.000 millones de dólares de reservas que serán muy difíciles de recuperar en el marco de desconfianza general que se ha instado en el mercado.

El dólar puede bajar más si la soja vuelve a cotizar entorno de los 600 dólares la tonelada, como puede subir si la soja baja a la zona de 400 dólares la tonelada. Con esto quiero decir que nuestra economía al ser soja dependiente, el valor del tipo de cambio es inversamente proporcional a la evolución del precio de la soja en el mercado.

Por el momento los resultados de recaudación comienzan a preocupar. El IVA consumo creció en los últimos 12 meses el 17% anual, esto es menos que la inflación real esperada, lo que quiere decir que hay menos ventas, con suba de costos y mayor presión tributaria. En resumen, las empresas no están para ganar más dinero y se vienen resultados amarretes a futuro.

Por el lado de los bonos, el gobierno sigue recomprando títulos públicos en una estrategia absurda si mañana puede quedarse con escasez de liquidez. Los bonos en dólares están rindiendo en promedio el 15% anual, y puntualmente el Boden 2015 que le colocamos a Hugo Chávez el 16% anual.

Son tasas estrafalarias si pensamos que la tasa de los bonos de Estados Unidos se encuentran en el 4% anual, por ende cuadruplicamos dicha tasa y el riesgo país por las nubes. En cuanto a los bonos en pesos se notó una mejora sustancial. Ahora rinden el equivalente a la inflación más 12% adicional, pero igualmente es muy elevado pero luce mejor que hace una semana atrás.

Conclusión. El mundo no nos sonríe, el dólar se ira fortaleciendo a escala mundial y tendremos que convivir con menos liquidez y tasas más elevadas. La inflación mundial es el principal tema a monitorear en los próximos meses. La amenaza de una inflación de dos dígitos para Estados Unidos en el 2009 es preocupante.

En el lustro 2002-2007 China exportaba deflación y todos éramos felices, hoy exporta inflación y no lo somos tanto. Para Argentina, su suerte esta atada a la evolución de la soja. Si esta sube, tipo de cambio quedara en los niveles actuales, si baja habrá que buscar otro punto de equilibrio.

La soja esta cotizando en un amplio rango entre 450 y 500dólares la tonelada. Por debajo de 450 dólares el tipo de cambio debe arbitrar a la suba porque los ingresos fiscales caen y el financiamiento del gasto queda comprometido.

Muchas incertidumbres en ciernes para recomendar una inversión. Daría la impresión que hacerse de liquidez y acopiar dólares es un buen consejo, pero si se anima colocarse en el exterior a tasas superiores al 5% anual no es una mala opción.