Alemania aprueba proyecto de ley para limitar inversión extranjera
El Ejecutivo germano podrá vetar a partir del uno de enero todas aquellas adquisiciones de más del 25 por ciento del capital de una entidad alemana por fondos soberanos extranjeros provenientes de fuera de la Unión Europea (UE), si esa operación hace peligrar los intereses nacionales.
La coalición de gobierno de la canciller alemana Angela Merkel aprobó hoy tras meses de discusiones un proyecto de ley que aumenta la protección de las empresas alemanas ante compradores extranjeros, especialmente fondos soberanos.
Así, el Ejecutivo germano podrá vetar a partir del uno de enero todas aquellas adquisiciones de más del 25 por ciento del capital de una entidad alemana por fondos soberanos extranjeros provenientes de fuera de la Unión Europea (UE), si esa operación hace peligrar los intereses nacionales.
El gobierno de la conservadora Merkel quiere evitar con ello que países con un fuerte sector industrial en manos estatales, como China, Rusia y los países árabes productores de petróleo, adquieran también influencia política en sectores sensibles del país.
A la mayor economía de Europa le preocupa sobre todo que esos fondos extranjeros puedan acceder a sectores estratégicos como el de las telecomunicaciones, el bancario, energético y armamentístico.
La nueva ley aprobada en Berlín aumenta claramente la protección de las empresas alemanas. Otros países como Estados Unidos y Reino Unido cuentan ya con reglamentaciones similares por lo que no se esperan obstáculos por parte de Bruselas, destacó Michael Glos, ministro de Economía.
Glos aseguró hoy al disconforme sector económico, que la nueva ley sólo se aplicará en "casos excepcionales" y no supondrá un peligro para las inversiones en el país. "Sólo pretendemos tener las mismas posibilidades que otros países", dijo.
"Alemania es y seguirá siendo un país abierto a las inversiones y seguiremos buscando inversiones en todo el mundo", recalcó el ministro.
La Confederación de Industria Alemana (BDI) sin embargo, rechaza absolutamente la decisión y considera que es "una señal errónea en una época errónea". Sus portavoces recordaron hoy que más de dos millones de puestos de trabajo en Alemania dependen de las inversiones extranjeras.
Según la nueva ley, el Ministerio germano de Economía podrá analizar durante tres meses la compra realizada por entidades extranjeras para comprobar si perjudica al "orden público o a la seguridad de la República Federal Alemana".
En ese caso, el gobierno de Berlín, a través del Ministerio de Economía, podría anular completamente la operación o someterla a determinadas condiciones.
No estará autorizado sin embargo a prevenir a las conpañías germanas de la adquisición por parte de fondos de inversión rápida, que suelen compran empresas para poco después desmembrarlas.
Glos aseguró hoy al disconforme sector económico, que la nueva ley sólo se aplicará en "casos excepcionales" y no supondrá un peligro para las inversiones en el país. "Sólo pretendemos tener las mismas posibilidades que otros países", dijo.
"Alemania es y seguirá siendo un país abierto a las inversiones y seguiremos buscando inversiones en todo el mundo", recalcó el ministro.
La Confederación de Industria Alemana (BDI) sin embargo, rechaza absolutamente la decisión y considera que es "una señal errónea en una época errónea". Sus portavoces recordaron hoy que más de dos millones de puestos de trabajo en Alemania dependen de las inversiones extranjeras.
Según la nueva ley, el Ministerio germano de Economía podrá analizar durante tres meses la compra realizada por entidades extranjeras para comprobar si perjudica al "orden público o a la seguridad de la República Federal Alemana".
En ese caso, el gobierno de Berlín, a través del Ministerio de Economía, podría anular completamente la operación o someterla a determinadas condiciones.
No estará autorizado sin embargo a prevenir a las conpañías germanas de la adquisición por parte de fondos de inversión rápida, que suelen compran empresas para poco después desmembrarlas.

