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Desencanto en China con el poder económico de los Juegos Olímpicos

Los Juegos Olímpicos no representaron fortuna alguna para las bolsas de China: el principal índice de Shanghai cayó casi diez por ciento en sólo dos días de operaciones. Una razón para el nerviosismo de los inversores es el miedo a una eventual recesión "post-olímpica" tras el gran evento deportivo y a la desaceleración del enorme crecimiento económico.

Los Juegos Olímpicos se consideran un negocio millonario. Pero las ganancias concretas para China y la ciudad sede, Pekín, son difíciles de calcular, si es que en efecto hay tal cosa.

Los expertos hablan sobre todo de un "efecto imagen". "El hecho de marcar una pauta, la irrupción en la escena mundial, es el efecto a largo plazo más positivo", opina el experto en deportes Holger Preuss de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, quien acaba de terminar un libro sobre la economía de los Juegos.

En cualquier caso, los Juegos Olímpicos no representaron fortuna alguna para las bolsas de China: el principal índice de Shanghai cayó casi diez por ciento en sólo dos días de operaciones.

Una razón para el nerviosismo de los inversores es el miedo a una eventual recesión "post-olímpica" tras el gran evento deportivo y a la desaceleración del enorme crecimiento económico.

Según informa el "South China Morning Post", otras ciudades olímpicas como Seúl 1988 y Tokio 1964 vivieron tras los Juegos Olímpicos un enfriamiento económico.

Los Juegos Olímpicos elevaron los ánimos en los últimos años y tuvieron efectos positivos también en las bolsas. Ya en los meses previos al comienzo de los Juegos, sin embargo, la confianza de los inversionistas sufrió un par de sacudones.

Después de los valores récord que se alcanzaron en octubre, el índice compuesto de Shanghai cayó a más de la mitad, reflejo también de la fuerte caída del tipo cambiario chino en las grandes bolsas internacionales, ante todo en Wall Street.

Se considera que las acciones de las empresas chinas estaban muy sobrevaloradas. Y la creencia errónea de que el gobierno impediría una caída del tipo de cambio antes de los Juegos estaba muy extendida, especialmente entre los varios millones de chinos pequeños inversores de bolsa.

Además, la fuerza de los Juegos Olímpicos se sobreestimó. Según revela una encuesta hecha por el instituto alemán de investigación económica ZEW, a pesar de las enormes inversiones el certamen deportivo contribuirá muy poco a la economía china.

En la encuesta se consultó a 300 analistas e inversores de bancos, aseguradoras y grandes empresas industriales, que pusieron en duda los efectos de largo plazo del certamen. "Para el conjunto de la economía china el efecto general de los Juegos es más bien menor", afirma el investigador del ZEW Christian David Dick.

Los economistas previeron para el año olímpico un crecimiento claramente más lento de la economía china, aunque siempre impresionante.

En lugar del 11,9 por ciento de 2007, el PIB en 2008 debería aumentar entre 9 y 10 por ciento. El gobierno chino trabaja además para impedir un sobrecalentamiento de la economía y frenar la inflación.

En todo el país disminuyeron los niveles de las exportaciones provenientes de Estados Unidos y Europa, informan los economistas.

Las empresas radicadas en Pekín, por su parte, también esperaban más de los Juegos Olímpicos. Muchos hoteles tienen cantidad de habitaciones libres, entre otros motivos porque la política de visas china desalentó a muchos turistas extranjeros.

Las fábricas tienen encima que hacer frente a medidas de seguridad y recortes de producción con los que Pekín espera bajar los niveles de polución ambiental.

Un negocio gigantesco es también el que encara el Comité Olímpico Internacional (COI). Los ingresos por la comercialización de los Juegos de Pekín junto con los Juegos de Invierno de Turín 2006 suman más de 5.000 millones de dólares (3.200 millones de euros).

La misma ciudad de Pekín espera recaudar, según informan medios estatales, unos 2.000 millones de dólares (cerca de 1.300 millones de euros) por contratos con auspiciantes, licencias, publicidad, venta de entradas y derechos de televisación.

A esos ingresos, sin embargo, debe restársele un monto similar por gastos de organización, como explicó el director del departamento financiero del Comité de Organización de los Juegos Olímpicos, Shen Yuyun. A lo anterior se agregan la construcción de las instalaciones deportivas y todos los costos de infraestructura y seguridad, que se calculan en varios miles de millones de dólares estadounidenses más