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Primero fue la luz, ahora se viene el tarifazo del transporte
La inminente decisión oficial coincide con que este mes concluye el Régimen Complementario de Compensación, un fondo que maneja la mayor parte de los subsidios. De esta manera, las tarifas de colectivos, trenes y subtes, en Buenos Aires, registrarán aumentos de hasta el 30 por ciento en los próximos días
Las tarifas de colectivos, trenes y subtes registrarán aumentos de hasta el 30 por ciento en los próximos días, en el marco de la estrategia oficial de achicar subsidios, que ya tuvo su primer capítulo con el alza en el costo de la electricidad para hogares de clase media y alta, comercios e industrias.
Apenas anunciada la decisión de aumentar las tarifas del servicio eléctrico (escalonadamente entre 10 y 30 por ciento) para consumidores de más de 650 kilovatios -sectores medios altos y altos-, los consumidores deberán soportar ahora otra suba.
El problema en este caso es que el alza de tarifas en el transporte afectará a todos los usuarios por igual, pero los que más lo utilizan son las personas de clase media y baja.
Con el nuevo esquema tarifario, el viaje en subte pasaría a costar $1 (actualmente es de 90 centavos).
En tanto, el boleto mínimo de colectivos urbanos también subiría de 90 centavos a 1 peso, mientras que habría otra sección de 1,10 para viajes más largos.
La inminente decisión oficial coincide con que este mes concluye el Régimen Complementario de Compensación, un fondo que maneja la mayor parte de los subsidios, indicó un matutino porteño.
Si el Gobierno no aumenta las tarifas, se vería obligado a echar mano de recursos del Fisco para que ese fondo siga funcionando.
Parte del aumento de tarifas buscará compensar los aumentos salariales en el sector del transporte, que representan unos 40 millones de pesos al mes.
En el caso de los trenes, el boleto mínimo es de 65 centavos para las líneas Mitre, Sarmiento, Urquiza y Roca, y 60 para los ferrocarriles Belgrano y San Martín.
En este caso, uno de los esquemas que está en estudio es subir mucho el boleto mínimo, que es el que consumen los sectores medios.
Por ejemplo, quien se toma el tren en Floresta o en Belgrano pagaría 90 centavos frente a los 65 que abona en la actualidad.
Para ellos, la suba sería de alrededor de un 40 por ciento, mientras que para los que viajan desde más lejos, que son los sectores más bajos, el porcentaje de aumento sería mucho menor.
Apenas anunciada la decisión de aumentar las tarifas del servicio eléctrico (escalonadamente entre 10 y 30 por ciento) para consumidores de más de 650 kilovatios -sectores medios altos y altos-, los consumidores deberán soportar ahora otra suba.
El problema en este caso es que el alza de tarifas en el transporte afectará a todos los usuarios por igual, pero los que más lo utilizan son las personas de clase media y baja.
Con el nuevo esquema tarifario, el viaje en subte pasaría a costar $1 (actualmente es de 90 centavos).
En tanto, el boleto mínimo de colectivos urbanos también subiría de 90 centavos a 1 peso, mientras que habría otra sección de 1,10 para viajes más largos.
La inminente decisión oficial coincide con que este mes concluye el Régimen Complementario de Compensación, un fondo que maneja la mayor parte de los subsidios, indicó un matutino porteño.
Si el Gobierno no aumenta las tarifas, se vería obligado a echar mano de recursos del Fisco para que ese fondo siga funcionando.
Parte del aumento de tarifas buscará compensar los aumentos salariales en el sector del transporte, que representan unos 40 millones de pesos al mes.
En el caso de los trenes, el boleto mínimo es de 65 centavos para las líneas Mitre, Sarmiento, Urquiza y Roca, y 60 para los ferrocarriles Belgrano y San Martín.
En este caso, uno de los esquemas que está en estudio es subir mucho el boleto mínimo, que es el que consumen los sectores medios.
Por ejemplo, quien se toma el tren en Floresta o en Belgrano pagaría 90 centavos frente a los 65 que abona en la actualidad.
Para ellos, la suba sería de alrededor de un 40 por ciento, mientras que para los que viajan desde más lejos, que son los sectores más bajos, el porcentaje de aumento sería mucho menor.