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Las tormentas adelantaron el inicio de la cosecha en Mendoza

La cosecha de uva se inició en el Este y en Luján de Cuyo. Algunas variedades, como las destinadas al champán, están siendo levantadas desde el lunes. La trecolección de tintas ha sido adelantada por haber sido rozadas por el granizo. Mirá los videos.
Cosecha de Tempranillo, en la finca El Ramblón, de bodega Crotta. Foto: MDZ
Cosecha de Tempranillo, en la finca El Ramblón, de bodega Crotta. Foto: MDZ
Si bien el grueso de la cosecha de uvas aptas para vinificar se espera para fin de febrero o principio de marzo, y la de las variedades más tempranas en madurar –como la mayoría de las blancas- el próximo 15 de febrero, la vendimia ya se inició, motivada –entre otros factores- por un año signado por las inclemencias climáticas.

Ayer se inició la cosecha de algunos cientos de quintales en la zona de El Ramblón de la variedad Tempranillo que durará hasta mañana, cuando inicia la de la variedad blanca Chenin. En ese lugar ya se cosechó ayer la “tintorera” Aspirant Bouchet, que luego será mezclada con la Tempranillo que ha adelantado, a pesar de su nombre, unos días su momento de cosecha. Es que ha sido apenas tocada por el granizo y no se puede correr el riesgo de que se enferme. Este es un año en el que los precios, tanto para vinos a granel como para mostos, vienen influenciados desde el exterior. Al menos así lo indican las expectativas de un negocio por el que aún no se ven todos los jugadores en la cancha pero sí donde han aparecido algunas ofertas –rusas- que le han elevado las expectativas al sector al haber llegado a ofrecer hasta 30 centavos de dólar por los blancos de blancas.
Primer tacho de uva dedicado a la Virgen.


El asunto del clima no es menor, ya que si bien no ha logrado mermar la calidad de la cosecha que ya está en marcha y que espera ser superior a la de 2007 en un 2,8% -que estuvo cercana en Mendoza a los 19 millones de quintales-, tanto los altos registros de humedad de algunos viñedos y los efectos del granizo, han obligado a repensar la programación de la vendimia 2008.

En el departamento de Santa Rosa, a pocos metros de su límite con San Martín, el lunes ya había iniciado la cosecha de la variedad Chardonnay, cuyo destino es la obtención de espumantes. Cuando ese tipo de uva es buscada para la elaboración de lo que llaman “base de champán” no debe estar en un grado de maduración avanzado. Además debe conservar un nivel alto de acidez que haga posible la transformación del jugo de uva en un delicioso espumante. Hoy en ese viñedo, hoy finalizaba la cosecha de Chardonnay, por ahora, para base de champán.

Aunque todo indica que la cosecha no diferirá mucho de la del año pasado, tanto en calidad como en volumen, este año es diferente por la gran demanda de vinos argentinos de parte del resto del mundo. Eso, combinado a las incipientes presiones del clima o a algún problema por tipos de cambios, podrían significar o una simple pérdida por ventas caídas o una suba en los precios que -si fuera notable- podría afectar al mercado interior.

La demanda registrada por el sector privado este año, no sólo es para los vinos de alta gama sino también para los de gama media y baja gama. Por lo tanto es muy probable que lo mejor para el vino argentino en estos momentos sea pensar en llegar con una producción completa.

Además de los viñedos del Este mendocino, la vendimia local ya ha iniciado también en Luján de Cuyo y en Maipú. Hasta el momento no se tenían confirmaciones ni del sur provincial ni del Valle de Uco, donde la maduración de los frutos suele esperar –por razones de altura sobre el nivel del mar- algunos días más que el resto.

El gran partido

Este es un año en el que las menores expectativas de aumento del consumo son para los vinos tintos, a pesar de que la principal porción actual corresponden a los vinos de rojos. Del otro lado del charco están los blancos, que en los últimos meses han venido acercándose a los tintos que siempre mostraron una gran diferencia en la banda de precios.

Por otra parte, como toda la demanda de mosto viene de las variedades blancas, sumado a que algunas exportaciones vienen de ese lado, lo hacen aparecer al 2008 como un año distinto al anterior respecto a las reglas del mercado, si bien aún no aparecen todos los jugadores para ver el gran partido tiende a precios buenos. Con el peligro, más que a la baja de precios a una suba excesiva.

Los productores que tengan la suerte de poder cosechar bien, con óptima calidad de en las uvas y en los tiempos requeridos por el mismo mercado, tienen un año frente a sí. Las quejas vienen de algunos productores de uvas finas y que no están dentro de un sistema integrado que en la otra punta del circuito comercial haya mercado.

Un mercado cuyos precios mínimos serán dispuestos por el mismo mercado internacional, de donde ha venido el empujón de la demanda, tanto por el mosto como por el vino a granel. Como este clima de negocios viene de fuera, algunos jugadores se apuran porque sienten que no está en sus manos tomar determinaciones o practicar las especulaciones de otros años más previsibles desde lo interior.