|
Crece el fraude de los empleados a las empresas para las que trabajan
El fraude en las empresas que operan en el país alcanzó ya a 23 por ciento de las compañías en el último año, y la pérdida de facturación también registró un incremento y se ubicó en 15 por ciento. Conflicto de intereses, acuerdos con proveedores, creación de empresas ficticias, entre otras, son las modalidades más frecuentes, llegando al 50 por ciento de los casos.
Cada vez más se incrementa la lista de las empresas que deben enfrentar serias complicaciones financieras como consecuencia del creciente índice de fraude provocado por sus propios empleados, según señaló un estudio especializado.
El fraude en las empresas que operan en al país alcanzó ya a 23 por ciento de las compañías en el último año, y la pérdida de facturación también registró un incremento y se ubicó en 15 por ciento.
Según un estudio realizado por la compañía de asesoría de riesgo Kroll Argentina, se detectó una disminución en aquellos fraudes que impactan hasta en 10 por ciento de la facturación, pero aumentaron las pérdidas que representan entre 10 y 20 por ciento de lo recaudado.
Los niveles más elevados de fraude salen a la luz al momento de analizar las causas que dieron pie a que los hechos ocurran y se ubica en primer lugar la elevada rotación de personal o los controles internos débiles.
Indicó además ese documento que las principales causas en de fraude interno en las empresas del país están relacionadas con conflictos de intereses entre los empleados, ya sean jerárquicos o no, y la empresa.
En tanto, acuerdos con proveedores, creación de empresas ficticias, entre otras, son las modalidades más frecuentes, llegando a 50 por ciento de los casos.
Los resultados demuestran que el fraude no sólo se ha extendido sino que va en aumento, y se espera ver un mayor incremento a medida que se recrudezcan las condiciones para los negocios.
Entre los tipos más comunes, las compañías declaran haber sido victimas de robo de activos físicos, en 46 por ciento de los casos; conflicto de intereses en la dirección, 43%; malversación financiera, 38 por ciento; corrupción y soborno, 34 por ciento.
Uno de los tipos de fraude que ha registrado un aumento significativo en la Argentina, en concordancia con las tendencias internacionales registradas en los últimos diez años, es el robo de información.
Los sectores de construcción y recursos naturales padecieron el mayor número de incidentes, debido en parte al aumento constante de los precios del petróleo y a la incursión en zonas de mayor riesgo.
Los sectores de atención médica, farmacéutica y biotecnología registraron un incremento en los problemas de corrupción y robo de existencias o activos.
Por su parte, los sectores de viajes, entretenimiento y transportes arrojaron un incremento en el incumplimiento de reglamentos y normas, y en el robo o pérdida de información.
El fraude en las empresas que operan en al país alcanzó ya a 23 por ciento de las compañías en el último año, y la pérdida de facturación también registró un incremento y se ubicó en 15 por ciento.
Según un estudio realizado por la compañía de asesoría de riesgo Kroll Argentina, se detectó una disminución en aquellos fraudes que impactan hasta en 10 por ciento de la facturación, pero aumentaron las pérdidas que representan entre 10 y 20 por ciento de lo recaudado.
Los niveles más elevados de fraude salen a la luz al momento de analizar las causas que dieron pie a que los hechos ocurran y se ubica en primer lugar la elevada rotación de personal o los controles internos débiles.
Indicó además ese documento que las principales causas en de fraude interno en las empresas del país están relacionadas con conflictos de intereses entre los empleados, ya sean jerárquicos o no, y la empresa.
En tanto, acuerdos con proveedores, creación de empresas ficticias, entre otras, son las modalidades más frecuentes, llegando a 50 por ciento de los casos.
Los resultados demuestran que el fraude no sólo se ha extendido sino que va en aumento, y se espera ver un mayor incremento a medida que se recrudezcan las condiciones para los negocios.
Entre los tipos más comunes, las compañías declaran haber sido victimas de robo de activos físicos, en 46 por ciento de los casos; conflicto de intereses en la dirección, 43%; malversación financiera, 38 por ciento; corrupción y soborno, 34 por ciento.
Uno de los tipos de fraude que ha registrado un aumento significativo en la Argentina, en concordancia con las tendencias internacionales registradas en los últimos diez años, es el robo de información.
Los sectores de construcción y recursos naturales padecieron el mayor número de incidentes, debido en parte al aumento constante de los precios del petróleo y a la incursión en zonas de mayor riesgo.
Los sectores de atención médica, farmacéutica y biotecnología registraron un incremento en los problemas de corrupción y robo de existencias o activos.
Por su parte, los sectores de viajes, entretenimiento y transportes arrojaron un incremento en el incumplimiento de reglamentos y normas, y en el robo o pérdida de información.
-
Te puede interesar
Alarma la cantidad de empleos que perdió la industria autopartista en un año